To evaluate real-world patterns of proton pump inhibitor use, treatment compliance, and patient-perceived effectiveness in the control of gastroesophageal reflux symptoms and their impact on quality of life in patients with systemic sclerosis.
Patients and methodsWe conducted a cross-sectional, patient-reported survey distributed through the Asociación Española de Esclerodermia. Participants provided sociodemographic and clinical data and completed items addressing reflux symptoms and their impact on quality of life, dosing schedule, compliance, and perceived effectiveness in controlling esophageal and extra-esophageal symptoms.
ResultsA total of 141 patients responded (83% female; mean age 56±10 years; diffuse-subset=56, limited-subset=52). One hundred thirty (92%) reported reflux symptoms, with 54 (42%) developing reflux symptoms before being diagnosed with systemic sclerosis. Current chronic proton pump inhibitors use was reported by 116 (82%) patients, of whom 24% took the medication incorrectly. Symptom control varied by symptom type: heartburn and thoracic pain showed the highest response rates (77% and 67% patients reporting partial or complete effectiveness, respectively), whereas other symptoms, such as regurgitation, dysphonia and globus remained poorly controlled (57%, 47% and 51% mild or no effectiveness, respectively). Despite patients reporting persistent reflux symptoms on proton pump inhibitor therapy, only 37% were prescribed prokinetics and 35% were prescribed mucosal protective agents as adjuvant therapy.
ConclusionsProton pump inhibitors remain the cornerstone of reflux symptom management in systemic sclerosis but demonstrate limited effectiveness and frequent errors in administration. While patient satisfaction with heartburn control is acceptable, persistent esophageal and extra-esophageal symptoms suggest additional, non-acid-related mechanisms.
Evaluar los patrones de prescripción, la adherencia y la eficacia percibida del uso de inhibidores de la bomba de protones en el control de los síntomas de reflujo gastroesofágico, así como su impacto en la calidad de vida de los pacientes con esclerosis sistémica.
Pacientes y métodosSe realizó un estudio transversal mediante una encuesta autoinformada por pacientes, distribuida por la Asociación Española de Esclerodermia. Los participantes aportaron datos sociodemográficos y clínicos, respondiendo ítems sobre síntomas y su impacto en la calidad de vida, dosificación, cumplimiento terapéutico y efectividad percibida en el control de síntomas esofágicos y extraesofágicos.
ResultadosRespondieron 141 pacientes (83% mujeres; edad media 56±10años; 56 con subtipo difusa y 52 con subtipo limitado). Ciento treinta pacientes (92%) refirieron síntomas de reflujo, y 54 (42%) los presentaron previo a la esclerosis sistémica. El uso crónico de inhibidores de la bomba de protones fue comunicado por 116 pacientes (82%), de los cuales 24% los tomaba incorrectamente. El control sintomático varió según el síntoma: la pirosis y dolor torácico mostraron 77% y 67% de efectividad parcial o completa, mientras que la regurgitación, la disfonía y el globus permanecieron mal controlados (57%, 47% y 51% de efectividad leve o nula). A pesar de la persistencia sintomática, solo 37% recibió procinéticos y 35% antiácidos como adyuvante.
ConclusionesLos inhibidores de la bomba de protones son la base del manejo del reflujo en la esclerosis sistémica, pero muestran efectividad limitada y errores de administración. La persistencia de síntomas esofágicos y extraesofágicos sugiere mecanismos adicionales al ácido.



