Varón de 87 años con hipertensión arterial, diabetes mellitus y enfermedad renal crónica que consultó por hematemesis tras episodio de tos, dolor torácico precordial no irradiado, melenas el día previo e hipotensión al ingreso. La endoscopia digestiva alta reveló una lesión esofágica a 25cm de los incisivos, con hematoma submucoso y coágulo adherido, sin sangrado activo (fig. 1). Ante la sospecha de origen vascular, se realizó angio-TC torácico, que mostró un aneurisma sacular del cayado aórtico con hematoma perianeurismático y compresión esofágica (fig. 2). El paciente presentó hematemesis masiva con deterioro hemodinámico irreversible, falleciendo antes de poder realizarse reparación endovascular aórtica torácica (TEVAR).
El caso ilustra una fístula aortoesofágica (FAE) primaria. La FAE primaria se origina por erosión del aneurisma sobre el esófago; la secundaria, más frecuente, se asocia a reparación aórtica protésica, neoplasias esofágicas, cuerpos extraños o irradiación1. El caso clínico reproduce la tríada de Chiari: dolor torácico, hemorragia centinela y exanguinación posterior2. La visualización del trayecto fistuloso en el angio-TC es infrecuente, la proximidad aneurismática y el hematoma perianeurismático son claves diagnósticas3. El tratamiento incluye taponamiento con sonda de Sengstaken-Blakemore en hemorragia exanguinante, TEVAR como puente y reparación quirúrgica abierta como tratamiento definitivo4,5.
FinanciaciónEste trabajo no ha recibido financiación.
Consideraciones éticasEl paciente había firmado los consentimientos informados para la realización de las pruebas complementarias, que incluían autorización para la utilización de información clínica e imágenes con fines científicos y de publicación.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener conflicto de intereses.




