La imaginería motora (IM) es una herramienta ampliamente utilizada en campos como el deporte o la neurorrehabilitación ya que se ha demostrado que provoca una activación cerebral similar a la que se produce durante el movimiento. Sin embargo, la evidencia sobre su capacidad para inducir activación muscular periférica en el miembro inferior es limitada. El objetivo de este estudio fue analizar la actividad electromiográfica (EMG) durante diferentes condiciones de ejecución real e IM del miembro inferior.
Materiales y métodosParticiparon 17 adultos sanos, en los que se registró la actividad EMG superficial del recto y el bíceps femoral durante cuatro condiciones: ejecución real e IM guiada de un patrón motor simple (extensión de rodilla) y de un programa motor orientado a objetivo (golpeo de balón). Todos los participantes realizaron una única sesión experimental. La señal EMG se procesó de forma estandarizada y se normalizó respecto al máximo observado durante la ejecución real.
ResultadosLa IM del patrón simple se asoció a incrementos subumbrales, pero significativos de la actividad EMG respecto al reposo, mientras que la IM del programa motor mostró mayor variabilidad interindividual y ausencia de diferencias consistentes frente al nivel basal. No se observaron correlaciones significativas entre la actividad EMG y la capacidad global de IM.
ConclusiónEstos resultados sugieren que la IM puede inducir activación muscular periférica de baja amplitud, especialmente en tareas motoras simples, mientras que el aumento de la complejidad funcional podría reducir la consistencia de dicha activación.
Motor imagery (MI) is a widely used tool in fields such as sports and neurorehabilitation, as it has been shown to cause brain activation similar to that produced during movement. However, evidence of its ability to induce peripheral muscle activation in the lower limb is limited. The aim of this study was to analyse electromyographic (EMG) activity during different conditions of actual execution and MI of the lower limb.
Materials and methodsSeventeen healthy adults participated, and superficial EMG activity of the rectus femoris and biceps femoris was recorded during four conditions: real execution and guided IM of a simple motor pattern (knee extension) and a goal-oriented motor programme (ball striking). All participants performed a single experimental session. The EMG signal was processed in a standardised manner and normalised to the maximum observed during actual performance.
ResultsIM of the simple pattern was associated with subthreshold but significant increases in EMG activity compared to rest, while IM of the motor programme showed greater interindividual variability and no consistent differences from baseline. No significant correlations were observed between EMG activity and overall IM capacity.
ConclusionThese results suggest that IM can induce low-amplitude peripheral muscle activation, especially in simple motor tasks, while increased functional complexity may reduce the consistency of such activation.
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La imaginería motora (IM) induce una activación muscular subumbral significativa en el miembro inferior.
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Los patrones motores simples generan una activación más significativa que los programas orientados a objetivos.
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Factores como la práctica regular de meditación y la actividad física podrían influir en la respuesta neuromuscular durante IM.
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Estos hallazgos proporcionan una base neurofisiológica para el diseño de protocolos de IM en campos como la neurorrehabilitación.
Imaginar un movimiento no es un proceso pasivo. Incluso en ausencia de ejecución real, la simulación mental de una acción puede asociarse a cambios detectables en la actividad neuromuscular, lo que indica la participación de los sistemas motores durante la imaginación. Comprender cómo y en qué medida se produce esta activación periférica durante la imaginería motora (IM) es especialmente relevante en neurorrehabilitación, donde la práctica física puede estar limitada o no ser posible. En este contexto, el análisis de la respuesta electromiográfica (EMG) durante la IM constituye una aproximación complementaria para explorar los mecanismos que sustentan su potencial terapéutico.
La IM es la capacidad cognitiva que implica simular o ensayar mentalmente movimientos sin realizarlos físicamente, lo que permite experimentar la acción internamente. Esta capacidad se reconoce por implicar procesos cognitivos y motores estrechamente integrados, utilizando mecanismos y sustratos neuronales similares a los que se activan durante la ejecución física de los movimientos [1–3]. Entre las áreas cerebrales comúnmente involucradas con la planificación, coordinación y ejecución motora se incluye la corteza motora primaria (M1), la corteza premotora (CPM), el área motora suplementaria (AMS), los ganglios basales y el cerebelo [2,4–7].
La IM se puede clasificar en dos tipos principales: visual y cinestésica. La imaginería visual (IV) consiste en la visualización del movimiento desde una perspectiva interna, en primera persona, o externa, en tercera persona. Por otro lado, la imaginería cinestésica (IC) se centra en las sensaciones corporales experimentadas al realizar la acción, como la tensión muscular, la posición articular o el tacto [8,9]. Estudios previos han demostrado que la IC produce una mayor facilitación de la excitabilidad corticoespinal que la IV, lo que sugiere que las representaciones cinestésicas se vinculan con las vías motoras descendentes, mientras que las imágenes visuales dependen predominantemente de las áreas de procesamiento occipitoparietal y visoespacial [8,10].
Desde un punto de vista neurofisiológico, la IM es capaz de modular la excitabilidad cortical y generar actividad EMG subumbral, lo que refleja la activación parcial de unidades motoras sin contracción visible. Esta característica confiere a la IM un valor especial en el campo de la neurorrehabilitación, ya que permite la activación de redes motoras en ausencia de movimiento, promoviendo la reorganización cortical y facilitando el aprendizaje y la recuperación motora [11,12].
Sin embargo, la mayoría de los estudios se han centrado en los movimientos de las extremidades superiores o en tareas motoras simples [13]. La respuesta muscular inducida por la IM en las extremidades inferiores, y en particular las posibles diferencias entre imaginar un patrón motor (movimiento aislado) y un programa motor (acción dirigida a un objetivo), aún no se comprende por completo. Aclarar esta distinción podría mejorar nuestra comprensión de cómo la complejidad del movimiento imaginado influye en la activación neuromuscular y contribuir al diseño de intervenciones basadas en la IM más eficaces.
Por tanto, el objetivo de este estudio fue analizar la activación EMG de los músculos de los miembros inferiores durante la IM de movimientos con diferentes niveles de complejidad, así como examinar la relación entre esta activación y variables individuales como la práctica física, la meditación y la lateralidad.
Materiales y métodosDiseñoEste fue un estudio experimental piloto de medidas repetidas intrasujeto, bajo cuatro condiciones experimentales diferentes: movimiento real en un patrón motor, movimiento real en un programa motor, IM en un patrón motor e IM en un programa motor. Todos los participantes fueron informados de los objetivos y procedimientos del estudio y otorgaron su consentimiento informado por escrito antes de su inclusión. Este estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Investigación de la Universidad de Salamanca con número de registro 593 y se realizó de acuerdo con los principios éticos de la Declaración de Helsinki.
ParticipantesSe reclutaron voluntarios sanos mediante muestreo por conveniencia. Se incluyeron todos los sujetos que cumplían los siguientes criterios: ser mayores de 18 años, conservar la función motora en las extremidades inferiores, ser capaces de seguir las instrucciones durante el procedimiento experiencial y firmar el consentimiento informado. Se establecieron como criterios de exclusión: dolor de rodilla en los últimos tres meses, enfermedad musculoesquelética activa en las extremidades inferiores, diagnóstico de enfermedad neurológica o mental, consumo de alcohol en las últimas cinco horas, antecedentes de cirugía de las extremidades inferiores y consumo de sustancias psicoactivas.
EvaluaciónAntes del inicio del procedimiento experimental, todos los participantes completaron una evaluación destinada a caracterizar la muestra y a recoger variables individuales potencialmente relacionadas con la IM. Esta evaluación se realizó en una única sesión y con anterioridad a la ejecución de las condiciones experimentales.
En primer lugar, se recogieron datos sociodemográficos y clínicos básicos, incluyendo edad, sexo y antecedentes relevantes de práctica física regular y práctica de meditación.
Asimismo, y antes de la colocación de los electrodos, se evaluó la lateralidad de las extremidades inferiores mediante una tarea estandarizada de devolución de pelota. De pie, se lanzó al participante una pelota y se indicaba que la devolviera golpeándola con el pie que prefiriera. La extremidad utilizada se designó como dominante y posteriormente se verificó su concordancia con la dominancia declarada por el participante.
Para evaluar la capacidad de IM, se utilizó la versión en español del Revised Movement Imagery Questionnaire (MIQ-R) [14], que fue administrado por el evaluador. Este cuestionario evalúa la capacidad del participante para generar imágenes visuales y cinestésicas de movimientos específicos. El MIQ-R consta de ocho ítems, cuatro correspondientes a la subescala visual y cuatro a la subescala cinestésica. Cada ítem describe una acción y el participante califica la dificultad de imaginar utilizando una escala de siete puntos.
Procedimiento experimentalEl procedimiento experimental se llevó a cabo en una sala tranquila, con iluminación y temperatura controladas, diseñada para minimizar estímulos externos que pudieran interferir con la atención y el rendimiento de los participantes. Durante las condiciones experimentales, los participantes permanecieron sentados en el borde de la mesa de exploración con los pies en contacto con el suelo. Antes del inicio de las tareas, se proporcionaron instrucciones generales sobre el desarrollo de la sesión.
Condiciones experimentalesEl procedimiento experimental incluyó cuatro condiciones (fig. 1), correspondientes a la ejecución real y a la IM guiada de dos tareas de miembro inferior con diferente nivel de complejidad: un patrón motor simple y un programa motor orientado a objetivo. Conceptualmente, el patrón motor se definió como un movimiento aislado, mientras que el programa motor se definió como una acción dirigida a un objetivo, lo que implica una mayor demanda cognitiva.
Ejecución real del patrón motor simple (CE-1). Tras observar el movimiento desde un video en primera persona (visión egocéntrica), se le pidió al participante que extendiera una vez la rodilla de su extremidad dominante de forma controlada, evitando movimientos compensatorios del tronco o de la extremidad contralateral.
Ejecución real del programa motor orientado a objetivo (CE-2). Se visualizó en la grabación cómo una pelota rodaba por el suelo hacia el participante, devolviéndola con el pie de la extremidad inferior dominante. Posteriormente se les indicó que ejecutaran la acción de forma natural y controlada, evitando desplazamientos innecesarios del tronco.
Imaginería motora guiada del patrón motor simple (CE-3). Se pidió a los participantes que imaginaran la extensión y posterior flexión de rodilla de su extremidad dominante. Se les indicó que centraran su atención en las sensaciones corporales asociadas al movimiento, como la contracción muscular y la posición articular, manteniendo una postura relajada y estable durante toda la condición.
Imaginería motora guiada del programa motor orientado a objetivo (CE-4). Se le pidió al usuario que imaginara una pelota que se acercaba rodando por el suelo hacia él, devolviéndola con el pie de su extremidad dominante. Se les solicitó que imaginaran la acción de forma continua y fluida, manteniendo la atención en el desarrollo global de la acción.
Todas las condiciones se llevaron a cabo con el mismo miembro inferior dominante y bajo supervisión del investigador. Se realizaron dentro de una única sesión, siguiendo el orden previamente establecido. La duración total de la sesión fue de aproximadamente 45 minutos, incluyendo breves intervalos de descanso entre condiciones con el fin de evitar la fatiga y mantener un nivel adecuado de atención a lo largo del procedimiento.
Para garantizar la estandarización del procedimiento y el posterior análisis de los resultados, se creó una videoguía experimental (fig. 2). Esta ofrecía instrucciones audiovisuales sincronizadas, garantizando la homogeneidad de las instrucciones y reduciendo la variabilidad asociada a su comprensión por parte de los participantes. La videoguía incluía una demostración visual de los movimientos desde una perspectiva egocéntrica, lo que permitía observar la secuencia completa de la acción que posteriormente debía ser ejecutada o imaginada. Durante la visualización del vídeo, se solicitó a los participantes que mantuvieran una postura relajada y prestaran atención al contenido presentado. La videoguía se proyectó sin interferir con el movimiento ni con el registro EMG.
Descripción cronológica del vídeo. I.EC1: Instrucciones para la condición experimental 1, patrón motor real.
CE1: condición experimental 1; I.CE2: instrucciones para la condición experimental 2, programa motor real; CE2: condición experimental 2; I: Instrucciones; IM; I.CE3: instrucciones para la condición experimental 3, patrón motor imaginado; C.E3: condición experimental 3; I.CE4: instrucciones para la condición experimental 4, programa motor imaginado; C.E4: condición experimental 4.
El vídeo comenzaba con un breve mensaje de agradecimiento por la participación en el estudio, seguido de una indicación general informando de que se mostrarían imágenes que debían ser replicadas. En una primera sección, se presentaba la ejecución física de una extensión de rodilla (I.CE1), correspondiente al patrón motor, tras la cual los participantes disponían de 5 segundos para repetir el movimiento (CE1). En una segunda sección, se mostraba el gesto de golpear un balón (I.CE2), correspondiente a un programa motor orientado a un objetivo, concediéndose igualmente 5 segundos para su ejecución (CE2). Posteriormente, el vídeo indicaba al participante que cerrara los ojos (I), dando paso a una audioguía con instrucciones verbales destinadas a facilitar el proceso de IM, primero para el patrón motor (I.CE3) y después para el programa motor (I.CE4).
Registro electromiográficoLa actividad EMG se registró mediante EMG de superficie, para lo que se utilizó un bioamplificador (EMG Brainquiry Personal Efficiency Trainer®: PET 4, Brainquiry, Nijmegen, Países Bajos).
Se colocaron cuatro electrodos de superficie autoadhesivos pregelificados de 18mm sobre los músculos recto femoral y bíceps femoral del miembro inferior dominante, siguiendo las recomendaciones internacionales para la colocación de electrodos en EMG de superficie. Previamente a la colocación, la piel fue preparada mediante limpieza con alcohol para reducir la impedancia cutánea. Además, se colocó un electrodo de referencia o tierra en la superficie ósea del maléolo lateral del tobillo y un electrodo de referencia remota para la cancelación de ruido, en el vientre del músculo gastrocnemio.
Los electrodos activos, dispuestos en dos pares bipolares, se colocaron a lo largo de una línea imaginaria considerando las inserciones de cada músculo. Para el recto femoral (canal 1), se trazó una línea desde la espina ilíaca anterosuperior hasta el borde superior de la rótula. El punto medio se identificó siguiendo la dirección de las fibras mediante palpación, y los electrodos se fijaron a una distancia entre electrodos de aproximadamente 20mm, siguiendo las recomendaciones de la EMG de Superficie para la Evaluación No Invasiva de Músculos (SENIAM) [15]. De manera similar, para el bíceps femoral (canal 2), se trazó una línea desde la tuberosidad isquiática hasta el epicóndilo lateral del fémur, repitiendo el mismo procedimiento [16].
Durante el registro, los participantes permanecieron sentados en una posición estándar, evitando movimientos innecesarios del tronco o de la extremidad contralateral. Se prestó especial atención a minimizar posibles movimientos y contracciones musculares no deseadas, especialmente durante las condiciones de IM.
Todas las señales EMG fueron digitalizadas y almacenadas en formato sin procesar para su análisis posterior. Al inicio de cada sesión, los primeros 60 segundos de la grabación se utilizaron para la calibración del electromiógrafo y la obtención de valores de referencia, asegurando la estabilidad del registro antes del inicio de las condiciones experimentales.
Los datos EMGs sin procesar se analizaron mediante Python (versión 3.9.13) en el entorno JupyterLab, siguiendo un procedimiento estandarizado. En primer lugar, la señal EMG fue filtrada mediante un filtro paso alto de 25Hz con el fin de reducir artefactos asociados al movimiento del electrodo y a la respiración [17]. Posteriormente, se aplicó un filtro notch de 50Hz para eliminar el ruido de la red eléctrica [18].
A continuación, la señal filtrada fue rectificada mediante el cálculo de su valor absoluto y suavizada mediante la aplicación de un filtro paso bajo de 8Hz, obteniendo la envolvente de la señal.
Para permitir la comparación entre participantes y condiciones, la amplitud de la señal EMG registrada (EMGRegistrado) se normalizó respecto al Registro EMG Normalizado durante las condiciones de ejecución real de cada participante (EMGMáximo), expresándose los resultados como porcentaje de dicho valor máximo (%REN), como se muestra en la ecuación (1).
Variables de estudioSe sistematizó una hoja de registro para la recolección de datos y se recopilaron variables socio-clínico-demográficas. Las variables descriptivas del estudio fueron las siguientes: edad (años), sexo (masculino, femenino), lateralidad (izquierda, derecha), actividad física (horas al día, frecuencia semanal), meditación (horas al día, frecuencia semanal), medicación (sí, no), enfermedad musculoesquelética o neurológica (sí, no) y puntuación total del MIQ-R (puntuación visual MIQ-R+puntuación cinestésica MIQ-R). Las variables de estudio fueron las siguientes: EC1 (patrón real %REN), EC2 (programa real %REN), EC3 (patrón imaginado %REN) y EC4 (programa imaginado %REN).
Análisis estadísticoSe llevó a cabo un análisis estadístico con el objetivo de comparar la actividad EMG entre las distintas condiciones experimentales y explorar su relación con variables individuales. Previamente al análisis, se comprobó la distribución de los datos mediante pruebas de normalidad de Shapiro-Wilk.
Para analizar las diferencias en la amplitud de la señal EMG entre las condiciones experimentales, se utilizaron pruebas estadísticas para muestras relacionadas, prueba paramétrica t de Student o una prueba de Wilcoxon según correspondió, comparando la actividad EMG registrada durante las condiciones de IM con el nivel basal y con las condiciones de ejecución real. Los análisis se realizaron de forma independiente para cada músculo registrado.
Asimismo, se exploró mediante análisis de correlación, la relación entre la magnitud de la respuesta EMG durante la IM y variables individuales como la capacidad de IM evaluada mediante el cuestionario MIQ-R, la práctica física regular y la práctica de meditación.
En todos los casos se estableció un nivel de significación estadística de p <0,05. Los resultados se expresaron como media y desviación estándar (Media±DE). Para calcular el tamaño del efecto y cuantificar las diferencias observadas entre el ruido de fondo y la respuesta EMG durante la IM, se utilizó el criterio de la d de Cohen [19], considerándose los siguientes intervalos: (0,2 - 0,5) pequeño (0,5 - 0,8) medio (0,8 - 1) grande.
ResultadosCaracterísticas de la muestraSe recolectaron datos de 20 participantes con edades comprendidas entre 19 y 32 años, con una media de 24,26±4,87 años (tabla 1). Los resultados de edad se representan como media (desviación estándar). El resto de las variables: meditación, actividad física, medicación, dominancia de miembros inferiores, depresión, enfermedades musculoesqueléticas y dolor de rodilla se expresan mediante el número de participantes (n) y el porcentaje (%).
Datos sociodemográficos. Estadísticas descriptivas de los datos socioclínicos y demográficos recopilados, segmentados por género
| Masculino | Femenino | Total | ||
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| Número | 5 | 12 | 17 | |
| Edad (años) | 24,26 (4,87) | |||
| Meditación | Sí | 0 | 6 | 6 (35) |
| No | 5 | 6 | 11 (65) | |
| Actividad física | Sí | 4 | 5 | 9 (53) |
| No | 1 | 7 | 8 (47) | |
| Medicamento | Sí | 0 | 5 | 5 (29) |
| No | 5 | 7 | 12 (71) | |
| Dominio de las extremidades inferiores | Derecha | 5 | 10 | 15 (88) |
| Izquierda | 0 | 2 | 2 (12) | |
| Depresión | Sí | 0 | 2 | 2 (12) |
| No | 5 | 10 | 15 (88) | |
| Trastornos musculoesqueléticos | Sí | 1 | 2 | 3 (18) |
| No | 4 | 10 | 14 (82) | |
| Dolor de rodilla | Sí | 2 | 2 | 4 (24) |
| No | 3 | 10 | 13 (76) |
Durante los experimentos, tres participantes fueron eliminados del análisis final por ejecución motora visible durante las condiciones de IM, contraviniendo el protocolo experimental, quedando así 17 participantes.
El cuestionario MIQ-R mostró una buena consistencia interna [20], con un alfa de Cronbach de α=0,74 para la subescala visual (IM-V) y α=0,85 para la subescala cinestésica (IM-C). Además, la subescala IM-V presentó la media más alta, con un valor de 24,8±2,88 puntos, mientras que la subescala IM-C presentó una media más baja, de 21,2±4,61 puntos.
En cuanto a las variables individuales, nueve (53%) participantes informaron realizar práctica física regular y seis (35%) refirieron práctica habitual de meditación.
Actividad electromiográfica durante las condiciones experimentalesSe obtuvieron registros EMGs durante las cuatro condiciones experimentales (fig. 1). La figura 3 muestra los registros EMGs promediados de todos los participantes, en los que se identifican las distintas fases del experimento, incluyendo los periodos de instrucciones y la presentación de la videoguía.
Registros electromiográficos promediados durante las condiciones experimentales. Promedio de la señal electromiográfica normalizada al Registro Electromiográfico Normalizado (%REN) para el conjunto de participantes durante las cuatro condiciones experimentales. Se identifican las distintas fases del experimento, incluyendo los periodos de instrucciones y la presentación de la videoguía (fig. 2).
A nivel descriptivo, durante la condición CE3 se observó un incremento subumbral del %REN en ambos músculos registrados. En contraste, durante la condición CE4 no se evidenció un aumento consistente de la actividad EMG normalizada en comparación con el nivel basal. Estos patrones temporales se ilustran con mayor detalle en la figura 4, que presenta un intervalo ampliado de los registros correspondientes a las condiciones de IM.
Detalle temporal de la actividad electromiográfica durante las condiciones de imaginería motora. Intervalo ampliado de los registros electromiográficos normalizados (%REN) correspondientes a las condiciones de a) imaginería motora del patrón motor simple (CE3) y b) del programa motor orientado a objetivo (CE4). La línea roja marca el final de las instrucciones del evaluador y la línea amarilla la media móvil de 1 segundo.
Los valores cuantitativos de la actividad EMG normalizada se analizaron para cada condición experimental y se compararon con el nivel basal. Los resultados indican la existencia de diferencias estadísticamente significativas entre el nivel basal y las condiciones de ejecución real. En las condiciones de IM, únicamente la condición CE3 mostró diferencias estadísticamente significativas respecto al nivel basal, con un tamaño del efecto elevado en el músculo extensor (canal 1), mientras que no se observaron diferencias estadísticamente significativas en la condición CE4 (Anexo I).
Análisis individual y variabilidad interindividualEl análisis de los registros individuales puso de manifiesto una variabilidad interindividual en la respuesta EMG durante las condiciones de IM. En particular, un participante mostró una respuesta de mayor magnitud durante la condición CE4 en comparación con el resto de la muestra, tal como se ilustra en la figura 5. La característica diferencial de este sujeto es que realizaba con frecuencia actividad física y meditación. Este registro se mantuvo en el análisis, dado que su inclusión no modificó la tendencia general de los resultados.
En general, los resultados sugieren que la IM simple (CE3) induce una activación EMG subumbral reproducible, mientras que la IM orientada a objetivos (CE4) muestra una respuesta más variable y menos consistente entre los participantes.
DiscusiónLos resultados de este estudio confirman la presencia de actividad EMG subumbral durante IM de movimientos de miembros inferiores, lo que indica que la representación mental del movimiento se asocia a una activación neuromuscular periférica de baja amplitud, incluso en ausencia de ejecución física manifiesta. Estos hallazgos son coherentes con la literatura previa que describe una superposición funcional parcial entre los procesos implicados en la ejecución real y la simulación mental del movimiento.
En línea con estudios anteriores [21] se observó que la IM del patrón motor simple (EC3) se asoció a un incremento significativo de la actividad EMG normalizada al Registro EMG Normalizado (%REN) en comparación con el nivel basal, mientras que la IM del programa motor orientado a objetivo (CE4) no mostró diferencias estadísticamente significativas. Esta divergencia entre condiciones podría estar relacionada con diferencias en la complejidad cognitiva y en las demandas atencionales de las tareas, factores que se han descrito como moduladores de la excitabilidad del sistema motor durante la imaginería [7,22].
El hallazgo de una mayor activación en los músculos extensores en comparación con los flexores es consistente con la literatura previa que describe asimetrías funcionales en la representación cortical del movimiento [23,24]. Es posible que la tarea de extensión de rodilla, al ser más sencilla y directa, favorece una representación motora más estable y automática, mientras que la tarea con pelota (programa motor) implica una carga perceptiva y anticipatoria adicional que pudo haber interferido en la sincronización entre la imaginería y la activación muscular [25]. No obstante, esta interpretación debe considerarse con cautela, dado que el diseño del estudio no permite aislar de forma específica los componentes visuales y cinestésicos de la imaginería.
Desde un punto de vista metodológico, el uso de una videoguía egocéntrica permitió estandarizar las instrucciones y reducir la variabilidad interindividual, lo que resultó en un rendimiento más consistente entre los participantes. Sin embargo, deben señalarse algunas limitaciones del estudio, como el tamaño muestral, la duración relativamente breve de las condiciones experimentales, la falta de un grupo control, la ausencia de medidas directas de activación cortical, lo que limita la capacidad para inferir con precisión los mecanismos neurales subyacentes a la actividad EMG observada [16]. Al no realizarse el cálculo del tamaño muestral, limita la generalización de los resultados.
En conjunto, los resultados apoyan la hipótesis de que la IM se asocia a una activación parcial de los circuitos motores y musculares implicados en la ejecución real, siendo este efecto más consistente durante la representación de movimientos simples o aislados que durante acciones funcionales dirigidas a un objetivo. Este patrón es coherente con los modelos neurofisiológicos que describen una superposición funcional entre la ejecución y la simulación mental del movimiento [26,27], mediada por áreas como la M1, el cerebelo y las regiones premotoras [28].
Las investigaciones futuras deberían ampliar el tamaño de la muestra y combinar el registro EMG con técnicas de neuroimagen funcional (fNIRS, EEG o fMRI) para explorar simultáneamente los correlatos periféricos y corticales de la IM. También sería interesante analizar el efecto de la lateralidad, la experiencia previa en meditación o la práctica deportiva en la magnitud de la activación EMG durante tareas imaginativas [29].
Estos hallazgos proporcionan una base empírica para diseñar intervenciones en el campo de la neurorrehabilitación, donde el entrenamiento mental podría complementar la fisioterapia convencional para estimular la plasticidad y facilitar la recuperación del movimiento en pacientes con daño neurológico [30].
ConclusionesEn conclusión, la IM de las extremidades inferiores se asocia a una activación muscular periférica subumbral detectable mediante EMG, especialmente durante la representación de un patrón motor simple. Esta activación parece depender del tipo de tarea imaginada, siendo menos consistente en acciones orientadas a objetivo, lo que pone de manifiesto la influencia de la complejidad funcional en la expresión periférica de la IM. Estos resultados respaldan el potencial de la IM como herramienta complementaria en neurorrehabilitación, si bien subrayan la necesidad de un diseño cuidadoso de las tareas y de una evaluación objetiva de sus efectos neuromusculares.
AutoríasConceptualización (AMMN, SBCC, SSM); Curación de datos (NJCV); Análisis formal (NJCV, AMMN); Investigación (SBCC, AMMN, SSM, NJCV); Metodología (AMMN, SBCC, SSM); Administración del proyecto (SBCC, SSM); Recursos (AMMN); Software (NJCV); Supervisión (AMMN); Visualización (AMMN, SBCC, SSM, NJCV); Redacción: borrador original (AMMN, SBCC, SSM, NJCV); Revisión y edición (AMMN, SBCC, SSM, NJCV).
FinanciaciónLa presente investigación no ha recibido ninguna beca ni financiación específica de agencias de los sectores público, comercial o sin ánimo de lucro
Consideraciones éticasEste experimento está incluido en el proyecto «Investigación clínica de herramientas fisioterápicas utilizadas en el tratamiento neurorrehabilitador», aprobado por el Comité de Bioética de la Universidad de Salamanca (número de registro 583), y se llevó a cabo de acuerdo con los principios éticos de la Declaración de Helsinki para estudios con seres humanos.
Consentimiento informadoSe proporcionó a todos los participantes información detallada sobre los objetivos del estudio, los procedimientos y los riesgos potenciales antes de que otorgaran su consentimiento informado. Posteriormente, todos los datos recopilados fueron anonimizados y codificados para garantizar la confidencialidad.
Uso de la inteligencia artificial generativa en la escritura científicaNo se usó inteligencia artificial generativa en la escritura del artículo.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.








