La enfermera en cuidados críticos, urgencias y emergencias ejerce su práctica en un ámbito de elevada especialización, que demanda competencias clínicas avanzadas que trascienden la formación generalista y que, en la actualidad, no están formalmente delimitadas mediante una especialidad reglada y reconocida en el ámbito estatal como enfermera interna residente dentro de las especialidades vigentes del Sistema Nacional de Salud en España. El marco regulador nacional permite la justificación de nuevas especialidades en función de las necesidades asistenciales, la complejidad clínica y la existencia de competencias profesionales diferenciadas.
ObjetivoIdentificar las competencias específicas de la enfermera en cuidados críticos, urgencias y emergencias, analizando sus diferencias respecto a las especialidades enfermeras vigentes, como base para justificar su creación como una especialidad propia.
MétodoSe llevó a cabo un estudio mixto secuencial, de carácter descriptivo y comparativo, desarrollado en 3 fases: 1) un cuestionario de competencias basado en las taxonomías Nursing Interventions Classification, el Therapeutic Intervention Scoring System 28 y el National Aeronautics and Space Administration – Task Load Index; 2) un proceso de consenso e-Delphi; y 3) un análisis de asociación entre las intervenciones y los diagnósticos NANDA-I. Los datos se analizaron mediante estadística descriptiva y medidas de concordancia, obteniéndose altos niveles de fiabilidad.
ResultadosLa primera fase del estudio fue cumplimentado por 3.476 enfermeras y en la segunda participaron 302 expertas. En la tercera fase se observó que el 72,72% de las intervenciones alcanzó una frecuentación alta (4-5), con predominio de actividades generalistas como nutrición, movilidad, higiene, seguridad y comodidad. En cambio, las intervenciones específicas como oxigenación, terapias especiales, diagnóstico y comunicación crítica mostraron una alta frecuencia en unidades de cuidados intensivos, reanimación, urgencias intra/extrahospitalarias y el soporte vital avanzado/soporte vital avanzado de enfermería (85,6%). La coincidencia en las intervenciones fue del 67,10% y la asociación intervención-diagnóstico de enfermería del 53,65%, con solo un 31,46% compartido con especialidades vigentes.
DiscusiónLos resultados identifican un núcleo competencial avanzado y homogéneo en cuidados críticos, urgencias y emergencias, diferenciado de las áreas generalistas y alineado con los marcos internacionales de práctica avanzada.
ConclusionesLa creación de una especialidad propia permitiría estandarizar formación y competencias que mejoraría la seguridad, la calidad asistencial y la eficiencia del sistema sanitario.
Critical care, emergency, and urgent care nursing is practiced within a highly specialized clinical setting that requires advanced competencies extending beyond generalist nursing education and that are not currently formally delineated through a state-recognized residency-based specialty within the nursing specialties of the Spanish National Health System. The national regulatory framework allows for the justification of new specialties based on healthcare needs, clinical complexity, and the existence of clearly differentiated professional competencies.
ObjectiveTo identify the specific competencies of nurses in critical care, emergency, and urgent care, by analyzing their differences in relation to existing nursing specialties, as a basis for justifying their establishment as a distinct specialty.
MethodA sequential mixed-methods, descriptive and comparative study was conducted in three phases: 1) a competency questionnaire based on the Nursing Interventions Classification, the Therapeutic Intervention Scoring System–28, and the National Aeronautics and Space Administration–Task Load Index; 2) an eDelphi consensus process; and 3) an association analysis between nursing interventions and NANDA-I diagnoses. Data were analyzed using descriptive statistics and concordance measures, yielding high levels of reliability.
ResultsThe first phase of the study was completed by 3,476 nurses, and 302 experts participated in the second phase. In the third phase, 72.72% of the interventions reached a high frequency level (4–5), with a predominance of generalist activities such as nutrition, mobility, hygiene, safety, and comfort. In contrast, specific interventions; including oxygenation, advanced therapies, diagnostics, and critical communication; showed a high frequency exclusively in intensive care units, post-anesthesia care units, in-hospital and out-of-hospital emergency services, and advanced life support and nurse-led advanced life support teams (85.6%). Concordance in nursing interventions was 67.10%, and the intervention–nursing diagnosis association reached 53.65%, with only 31.46% shared with existing nursing specialties.
DiscussionThe findings identify an advanced and homogeneous competency core in critical care, emergency, and urgent care nursing, clearly differentiated from generalist practice and aligned with international advanced practice frameworks.
ConclusionsEstablishing a dedicated specialty would standardize training and competencies, leading to improvements in patient safety, quality of care, and healthcare system efficiency.



