La precisión en la elaboración de la historia clínica es crucial para los estudiantes de enfermería, pero los métodos tradicionales suelen no prepararlos para la interacción real con pacientes. El estudio buscó comparar la eficacia del aprendizaje con pacientes estandarizados vs. aprendizaje por pares sobre la información recogida en la historia clínica. El objetivo secundario fue evaluar la satisfacción, el pensamiento crítico y la autoconfianza de los estudiantes con el aprendizaje mediante un paciente estandarizado.
MétodoEl estudio empleó un diseño cuasiexperimental con muestreo intencional. Un generador computarizado asignó aleatoriamente a los participantes al grupo de pacientes estandarizados o al de aprendizaje entre pares. Se utilizaron la prueba U de Mann-Whitney para comparaciones entre grupos y la de Wilcoxon para comparaciones intragrupo, con significación p<0,05.
ResultadosDe 31 participantes de 19 años, 28 (90,3%) fueron mujeres y 3 (9,7%) varones. El grupo de pacientes estandarizados contó con 15 estudiantes (48,4%) y el de aprendizaje entre pares con 16 (51,6%). El grupo de pacientes estandarizados tuvo puntuaciones posteriores significativamente más altas que el de aprendizaje entre pares (p=0,004). Ambos grupos mostraron mejoras en las habilidades de comunicación interpersonal respecto a sus puntuaciones previas; el grupo experimental obtuvo puntuaciones posteriores más altas que el control, pero sin significación estadística. Los resultados mostraron que las entrevistas estandarizadas a los pacientes aumentaron la satisfacción, la confianza en sí mismos y el pensamiento crítico de los estudiantes en el aprendizaje.
ConclusiónEl método estandarizado del paciente puede ser una herramienta eficaz para enseñar habilidades para elaborar la historia clínica.
Accurate history-taking is a critical skill for nursing students, but traditional teaching methods often fail to prepare students for real patient interactions adequately. The study aimed to compare the effectiveness of standardized patient versus peer learning methods for history-making. The secondary outcome was to evaluate nursing students’ satisfaction, critical thinking, and self-confidence in learning with a standardized patient.
MethodThe study used a quasi-experimental design and the purposive sample method. Using a computerized random-number generator, the participants were randomly allocated to a standardized patient group or a peer learning group. Data were analyzed using the Mann-Whitney U test for between-group comparisons and the Wilcoxon Signed Rank test for within-group comparisons, with a significance level of P<.05.
ResultsOf the 31 participants, the median age was 19 years, 28 (90.3%) were females, and 3 (9.7%) were males. There were 15 (48.4%) students in the standardized patient group and 16 (51.6%) in the peer learning group. The standardized patient group had higher post-test knowledge scores than the peer learning group, with a statistically significant difference (P=.004). The increase was also seen in the post-test interpersonal communication skills scores of the two groups compared to their pre-test scores, and the experimental group had higher post-test interpersonal communication skills scores than the control group, but the difference was not statistically significant. The results showed that standardized patient interviews increased students’ satisfaction, self-confidence, and critical thinking in learning.
ConclusionThe standardized patient method could an effective tool for teaching history-taking skills.


