All strategies on the pathway to tuberculosis (TB) elimination prioritise, among other measures, addressing tuberculosis infection (TBI), particularly the identification of individuals and population groups who should be candidates for tuberculosis preventive treatment (TPT).
In Spain, a TBI test is required before recommending TPT. An interferon-gamma release assay (IGRA) is preferred over the tuberculin skin test (TST), although the latter may be used in settings where IGRAs are not available or when deemed necessary to increase diagnostic sensitivity. On the other hand, new skin tests employing specific antigens (TBST) may play a key role.
As a general principle, screening for TBI should include all individuals at high risk for progressing from TBI to TB, as described in this guideline, prioritising pulmonary TB contacts, people living with HIV, immunocompromised individuals and those in other situations associated with an elevated risk of developing TB.
Once TBI has been diagnosed in these high-risk groups, the algorithm set out in this guideline should be applied to rule out TB disease. Once TB has been excluded, TPT should be recommended. The preferred regimen is daily isoniazid (H) plus rifampicin (R) for 3 months (3HR). However, once rifapentine becomes available in Spain, both the 1-month daily (1HP) and the 3-month weekly (3HP) regimens combining H and rifapentine (P) may also be used. Finally, measures must be taken to ensure adherence to TPT and to monitor and manage potential drug-related adverse effects.
Todas las estrategias para eliminar la tuberculosis (TB) priorizan, entre otras medidas, abordar la infección por tuberculosis (ITB), en particular la identificación de individuos y grupos de población que deberían ser candidatos para el tratamiento preventivo de la tuberculosis (TPT).
En España se requiere una prueba de infección antes de recomendar el TPT. Se prefiere el ensayo de liberación de interferón gamma (ELIG) a la prueba cutánea de la tuberculina (PCT), aunque esta última puede utilizarse en situaciones donde no se dispone de ELIG o cuando se considere necesario para aumentar la sensibilidad del diagnóstico. Por otra parte, las nuevas pruebas cutáneas que emplean antígenos específicos (PCTB) pueden desempeñar una función clave.
Como principio general, la detección de la ITB debe incluir a todas las personas con alto riesgo de progresar de ITB a tuberculosis, como se describe en esta guía, priorizando los contactos de TB pulmonar, las personas que viven con VIH, las personas inmunodeprimidas y aquellas en otras situaciones asociadas con un riesgo elevado de padecer TB.
Una vez diagnosticada una ITB en estos grupos de alto riesgo, se debe aplicar el algoritmo expuesto en esta guía para descartar la presencia de TB. Una vez descartada la TB, se debe recomendar el TPT. El tratamiento preferido es la administración diaria de isoniazida (H) más rifampicina (R) durante 3 meses (3HR). Sin embargo, cuando dispongamos de rifapentina en España, también se podrán utilizar los tratamientos de administración diaria de 1 mes (1HP) y semanal de 3 meses (3HP) que combinan H y rifapentina (P). Por último, se deben adoptar medidas para garantizar la adhesión al TPT y para supervisar y gestionar los posibles efectos adversos relacionados con los medicamentos.


