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Vol. 22. Núm. 4.
Páginas 136-138 (Octubre - Diciembre 2011)
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Vol. 22. Núm. 4.
Páginas 136-138 (Octubre - Diciembre 2011)
Caso clínico
DOI: 10.1016/j.diapre.2011.11.002
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Corioangioma placentario gigante
Giant placental chorioangioma
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Irene Gonzalo??
Autor para correspondencia
irenegonzalog@hotmail.com

Autor para correspondencia.
, Javier Martinez-Guisasola, María Angeles Martín, Paula Rozada, Manal Klabili, Gemma Fernández
Unidad de Fisiopatología Fetal, Hospital General Yagüe, Burgos, España
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Resumen

El corioangioma es el tumor benigno de la placenta más frecuente. Cuando esta lesión es mayor de 5cm puede causar diversas complicaciones maternofetales, por lo que es importante realizar su diagnóstico prenatal. Presentamos el caso de un coriangioma placentario gigante de 12 x 8cm.

Palabras clave:
Corioangioma placentario
Tumor placentario
Diagnóstico prenatal
Abstract

The chorioangioma is the most common benign tumour of the placenta. Lesions larger than 5cm may cause various foetal and maternal complications. Prenatal diagnosis is very important. We report a case of a giant placental chorioangioma measuring 12 x 8cm.

Keywords:
Chorioangioma
Placental tumour
Prenatal diagnosis
Texto completo
Introducción

El corioangioma es el tumor benigno placentario más frecuente, siendo su incidencia del 1%1,2. El tamaño es variable, lo más habitual es que sean menores de 4cm y asintomáticos. Se consideran de gran tamaño cuando son mayores de 5cm y a diferencia de los anteriores pueden asociarse con mayor frecuencia a complicaciones maternofetales como anemia fetal, polihidramnios, insuficiencia cardiaca fetal, hidrops, crecimiento intrauterino restringido (CIR), parto pretérmino y un aumento de la morbimortalidad perinatal2–4.

El diagnóstico prenatal se realiza a través del estudio ecográfico, en el que se objetivan imágenes nodulares en la cara fetal de la placenta o en su interior. Un diagnóstico precoz permite mejorar los resultados perinatales realizando un estricto seguimiento, así como los tratamientos que estén indicados, cuando aparezcan dichas complicaciones.

Caso clínico

Presentamos el caso de una paciente de 38 años, primigesta, con hepatitis C con carga viral indetectable al momento de la gestación y transaminasas normales, con grupo sanguíneo O positivo, y sin otros antecedentes de interés. La paciente se controló la gestación de forma ambulatoria a partir de la semana nueve de gestación. Rechazó la realización de screening prenatal para cromosomopatías. Los controles seriados clínicos, analíticos y ecográficos fueron normales. En la ecografía realizada a las 27 semanas de gestación (s.g.), se observa un feto en presentación cefálica con latido y movimientos positivos con biometría del diámetro biparietal, perímetro cefálico, perímetro abdominal y longitud del fémur

(DBP,PC,PA, LF) acorde a 26+1s.g., con índice de líquido amniótico normal, y placenta de localización en la cara posterior, y grado I de Grannum. Se detecta una imagen nodular en el margen superior de la placenta y lejos de la inserción del cordón umbilical, de 79x 48mm con abundante vascularización periférica y central, de ecogenicidad similar al tejido circundante, compatible con corioangioma. El feto es morfológicamente normal, siendo el estudio doppler en arteria umbilical y cerebral media normales, por lo que se decide control en 15 días.

En la ecografía de la semana 29+3 (figs. 1 y 2), el corioangioma ha aumentado de tamaño midiendo 91,7 x 68mm, sin presentarse alteraciones en el feto ni en el índice de líquido amniótico, continuando la paciente con controles clínicos.

Figura 1.

Corangioma (Eco 2D).

(0,09MB).
Figura 2.

Corangioma (Power Doppler).

(0,1MB).

La paciente ingresa en partos por amniorrexis espontánea y trabajo de parto en la semana 34+3. A las dos horas, se indica riesgo de pérdida de bienestar fetal, naciendo una mujer de 2.110g, Apgar 7 – 9 y ph de cordón: arterial=7,30 y ph venoso=7,32.

Se remite la placenta (fig. 3) al Servicio de Anatomía Patológica.

Figura 3.

Corangioma placentario. Pieza macroscópica.

(0,12MB).

El estudio anatomopatológico confirma el diagnóstico de corioangioma placentario. Describe una tumoración lobulada, homogénea, carnosa, que mide 120 x 80mm, y 536g de peso, con margen periférico bien demarcado, con vasos congestivos principalmente en la periferia de los lóbulos, con crecimiento significativo de capilares bien constituidos con células hematopoyéticas con mitosis pero sin rasgos de malignidad.

La paciente es dada de alta apirética y con buen estado general y la evolución del recién nacido a los dos meses del parto cursa dentro de la normalidad.

Discusión

El corioangioma es el tumor placentario más frecuente, aunque los que son clínicamente evidentes son menos comunes, siendo la incidencia de 1 de cada 3.500 – 9.000 nacimientos1.

La mayoría de corangiomas son pequeños, menores de 1cm, y son habitualmente únicos y más frecuentes en gestaciones con feto de sexo mujer y gestaciones múltiples.

Los corangiomas, especialmente si son de gran tamaño, mayores de 4cm, se acompañan de complicaciones maternas durante la gestación como preclampsia, metrorragia, desprendimiento placentario, polihidramnios y parto pretérmino. También se asocian a complicaciones fetales como la cardiomegalia, fallo cardiaco congestivo, anemia, CIR, bajo peso al nacimiento5, e incluso la muerte fetal. La mayoría se deben a las alteraciones hemodinámicas que se producen como consecuencia de los cortocircuitos arteriovenosos que se forman dentro del tumor y aumento del volumen circulatorio a su través6.

Sepulveda et al3 describieron 11 casos de corioangioma placentario, 5 de los 9 que eran únicos se complicaron con polihidramnios, CIR o hidrops fetal no inmune, y en 4 de estos 9 casos el parto tuvo lugar antes de la semana 35, como le sucedió a nuestra paciente, siendo 7 de los 9 corioangiomas únicos de tamaño mayor de 60mm. El tamaño del corioangioma es el factor más importante relacionado con el pronóstico de estas gestaciones.

También Zanardini et al7 presentan un estudio retrospectivo de 19 casos de corioangiomas gigantes y describen una amplia variedad de complicaciones fetales como el polihidramnios, CIR, cardiomegalia, anemia e hidrops fetal. En nuestro caso, a pesar de ser un corangioma de gran tamaño, el feto no presentó ninguna complicación, aunque sí tuvo lugar un parto prematuro. El polihidramnios, que afecta casi a un tercio de los casos, se origina por la compresión de la vena umbilical producida por el propio tumor8, siendo la incidencia de parto prematuro en estos casos de hasta el 42%.

El diagnóstico prenatal se basa en el estudio ecográfico, que nos permite detectar la existencia de una masa intraplacentaria. El estudio doppler color pone de manifiesto la vascularización, tanto periférica como central y permite realizar el diagnóstico diferencial con trombosis, depósitos hialinos o hematomas placentarios que son avasculares9. Además, Jauniaux y Ogle10 describen la utilización del doppler color, de tal manera que el mapa color puede ser un factor independiente para las complicaciones como el polihidramnios a pesar del tamaño del tumor. Dado que el corangioma es más frecuente en gestaciones múltiples, también habrá que hacer un diagnóstico diferencial en gestaciones gemelares monocoriales con polihidramnios cuando no cumple criterios para un síndrome de transfusión feto-fetal.

Aunque la ecografía es el método diagnóstico de elección, en casos específicos cuando la evaluación ecográfica esté limitada o en casos no concluyentes se puede emplear como técnica complementaria la resonancia nuclear magnética11.

Así mismo, la ecografía es el método de elección para realizar el seguimiento y el diagnóstico de posibles complicaciones como el polihidramnios, CIR, o la anemia fetal a través de la medición de la velocidad pico sistólica de la arteria cerebral media. Se ha descrito en casos seleccionados el uso de láser-terapia intersticial para devascularizar el tumor12.El diagnóstico antenatal es fundamental para clasificar las gestaciones de alto riesgo, y hacer un seguimiento adecuado y poder hacer tratamiento de las complicaciones para mejorar los resultados perinatales.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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