El prolapso uterino durante la gestación es una entidad poco frecuente, sin pautas de manejo estandarizadas, lo que puede dificultar la toma de decisiones clínicas. La evidencia disponible se basa principalmente en casos clínicos aislados.
Principales síntomas y hallazgos clínicosMujer de 32 años, secundigesta, con antecedente de parto instrumental previo, que durante el primer trimestre de una nueva gestación consulta por molestias genitales, leucorrea y visualización de masa en introito.
Diagnósticos principales, intervenciones terapéuticas y resultadosSe diagnostica un prolapso uterino grado IV sintomático en el contexto de una gestación en curso. Ante la recurrencia tras la reducción manual y la imposibilidad de reposo relativo, se colocó un pesario cervical perforado tipo cerclaje a las 13+6 semanas. La evolución fue favorable, con adecuada tolerancia al dispositivo, sin complicaciones obstétricas y con retirada del pesario en la semana 37. La gestación finalizó a término mediante un parto eutócico.
ConclusiónEl manejo conservador con pesario cervical constituye una opción segura y eficaz para el control sintomático del prolapso uterino durante la gestación, respaldada por la literatura disponible pese a que esta sea escasa.
Uterine prolapse during pregnancy is a rare condition for which standardized management guidelines are lacking, making clinical decision-making challenging. Available evidence is mainly based on isolated case reports.
Main symptoms and clinical findingsA 32-year-old secundigravid woman with a history of previous instrumental delivery presented during the first trimester of pregnancy with genital discomfort, vaginal discharge, and a protruding mass at the vaginal introitus.
Main diagnoses, therapeutic interventions, and outcomesA symptomatic grade IV uterine prolapse was diagnosed during an ongoing pregnancy. Due to recurrence after manual reduction and the impossibility of relative rest, a perforated cervical cerclage-type pessary was placed at 13+6 weeks of gestation. The clinical course was favorable, with good tolerance of the device, no obstetric complications, and pessary removal at 37 weeks. The pregnancy progressed to term and ended in an uncomplicated vaginal delivery.
ConclusionConservative management with a cervical pessary is a safe and effective option for symptomatic control of uterine prolapse during pregnancy, supported by the available literature despite its limited evidence.


