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Clínica e Investigación en Arteriosclerosis Guías dietéticas para los estadounidenses (DGA) 2025-2030: coincidencias y con...
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Vol. 38. Núm. 2.
(Marzo - Abril 2026)
Editorial
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Guías dietéticas para los estadounidenses (DGA) 2025-2030: coincidencias y contrastes con el documento de recomendaciones de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) (actualización 2024)

Dietary Guidelines for Americans (DGA) 2025-2030: Similarities and contrasts with the recommendations document of the Spanish Society of Atherosclerosis (SEA) (2024 update)
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Pablo Pérez-Martíneza,b,
Autor para correspondencia
pabloperez@uco.es

Autor para correspondencia.
, José M. Ordovásb,c,d
a Unidad de Lípidos y Arteriosclerosis, Hospital Universitario Reina Sofía / Universidad de Córdoba / IMIBIC, Córdoba, España
b CIBER Fisiopatología Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), Instituto de Salud Carlos III, Madrid, España
c USDA ARS, Nutrition and Genomics Laboratory, JM-US Department of Agriculture Human Nutrition Research Center on Aging at Tufts University, Boston, MA, EE. UU.
d IMDEA-Food Institute, CEI UAM+CSIC, Madrid, Spain
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Tabla 1. Comparación sintética entre las DGA 2025-2030 (EE. UU.) y el documento de recomendaciones dietéticas de la SEA (actualización 2024)
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La publicación de las Dietary Guidelines for Americans (DGA)1 2025-2030 en enero de 2026 y la actualización 2024 del documento de recomendaciones dietéticas de la Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA)2 ofrecen una oportunidad para revisar hasta qué punto convergen 2 marcos de orientación alimentaria con objetivos distintos: salud pública poblacional en EE. UU. frente a prevención cardiovascular en el contexto español.

El interés de compararlas no es académico: en un entorno globalizado, los mensajes nutricionales viajan rápido y, en ocasiones, se traducen sin matices a la práctica clínica. A continuación, se resumen puntos de encuentro y divergencias relevantes para el consejo dietético.

Ambos documentos coinciden en un eje central: priorizar alimentos mínimamente procesados y densos en nutrientes. Las DGA proponen un mensaje deliberadamente simple («eat real food») y se estructuran en torno a grandes grupos (verduras y frutas, cereales integrales, proteínas, lácteos y grasas saludables), con metas cuantitativas y una llamada explícita a reducir ultraprocesados, azúcares añadidos y bebidas azucaradas1. El documento de la SEA enmarca estas recomendaciones dentro del patrón mediterráneo tradicional, poniendo el foco en su impacto demostrado sobre el riesgo cardiovascular y metabólico2.

Las diferencias emergen, sobre todo, del propósito y del contexto. Las DGA son una guía poblacional a lo largo del ciclo vital (incluyendo apartados para la infancia y la adolescencia) y, por ello, incorporan umbrales prácticos (p. ej., raciones diarias, sodio o azúcares añadidos por comida)1. La SEA, por el contrario, es un documento de apoyo al clínico que traduce evidencia cardiovascular en recomendaciones concretas de frecuencia y elección (tablas 7 y 8), con mayor énfasis en la sustitución de alimentos dentro de la matriz dietética2.

Un ejemplo paradigmático es el tratamiento de las grasas culinarias. Las DGA priorizan aceites con ácidos grasos esenciales «como el aceite de oliva», pero abren la puerta a «otras opciones» como mantequilla o sebo vacuno, manteniendo el límite general de grasas saturadas (<10% de la energía)1. En la SEA, el aceite de oliva virgen extra (AOVE) se mantiene como grasa de elección diaria, y se aconseja un uso prudente de aceites ricos en poliinsaturados (preferentemente en crudo), desaconsejándose freír con mantequilla o ciertas grasas de untar2. Esta diferencia no es menor: en la prevención cardiovascular, el mensaje sobre sustitución hacia grasas insaturadas es parte central del consejo.

Un matiz similar se observa en el grupo lácteo. Las DGA destacan los lácteos enteros sin azúcares añadidos y establecen una meta de 3 raciones / día en un patrón de 2.000kcal1. La SEA recomienda al menos 2 raciones / día, permitiendo versiones enteras o desnatadas y subrayando el papel potencialmente favorable de los lácteos fermentados; además introduce cautelas específicas (p. ej., quesos curados en hipertensos por su contenido en sal)2.

En cambio, el discurso converge con fuerza en la reducción de ultraprocesados y del «dulzor añadido». Las DGA piden evitar alimentos «altamente procesados» (salados o dulces), y limitar los productos con aditivos como colorantes, saborizantes, conservantes y edulcorantes no nutritivos; incluso proponen un umbral operativo de ≤10g de azúcares añadidos por comida1. La SEA, apoyándose en la clasificación NOVA, y en evidencia observacional y mecanística, recomienda evitar ultraprocesados, y advierte de que tanto las bebidas azucaradas como las edulcoradas artificialmente se asocian con mayor riesgo cardiometabólico, proponiendo el agua como sustituto preferente2.

Finalmente, el alcohol ilustra el peso del contexto cultural y del marco de evidencia. Las DGA adoptan un enfoque de minimización («consumir menos alcohol para una mejor salud»), identificando grupos que deberían evitarlo por completo1. La SEA mantiene una recomendación condicionada: si se es bebedor habitual, vino con moderación durante las comidas y límites de 30g/día en los varones y 15g/día en las mujeres, con mensajes de restricción en los jóvenes y en los mayores2.

En conjunto, el núcleo común —más verduras y frutas, cereales integrales, legumbres, frutos secos y pescado; menos ultraprocesados, bebidas azucaradas y exceso de sal— dibuja un terreno compartido que, en la práctica, se aproxima a un patrón mediterráneo «actualizado». Las principales diferencias se concentran en la forma de operacionalizar el mensaje (poblacional vs. clínico) y en el encaje de algunos alimentos de origen animal (proteína, lácteos enteros y grasas sólidas). La tabla 1 resume los elementos comparativos más relevantes.

Tabla 1.

Comparación sintética entre las DGA 2025-2030 (EE. UU.) y el documento de recomendaciones dietéticas de la SEA (actualización 2024)

Aspecto  DGA 2025-2030 (EE. UU.)1  Documento SEA 2024 (España)2 
Marco conceptual  - Mensaje de salud pública: «eat real food». Patrón organizado por grandes grupos (proteínas, lácteos, verduras, frutas, grasas saludables y cereales integrales) con metas de raciones. Énfasis en reducir ultraprocesados, azúcares añadidos, bebidas azucaradas y edulcorantes no nutritivos.  - Patrón mediterráneo tradicional como marco de prevención cardiovascular. De nutrientes → alimentos integrados en un patrón. Incluye tablas de raciones y frecuencia (tablas 7 y 8). 
Objetivo principal  - Orientación para la población general y todas las etapas de la vida. Objetivo: mejorar la salud metabólica y reducir la enfermedad crónica mediante alimentos densos en nutrientes, preparación doméstica y reducción del procesado.  - Documento para profesionales sanitarios orientado a la prevención cardiovascular y metabólica. Especial énfasis en la población de alto riesgo o con enfermedad cardiovascular. 
Verduras y frutas  - Consumir variedad y, preferentemente, enteras. Metas: (dieta 2.000kcal): verduras 3 raciones / día; frutas 2 raciones / día. Los zumos 100% se recomiendan en porciones limitadas o diluidos.  - Cinco porciones diarias combinadas. Se admite que una o más porciones puedan ser zumos sin azúcar añadido (preferentemente caseros). Se describen beneficios máximos con 3 raciones de verdura y 2 de fruta. 
Legumbres  - Incluye legumbres como opción de proteína vegetal y fuente de fibra. Se integran dentro del grupo de «protein foods» y de un patrón basado en alimentos densos en nutrientes.  - Parte integral de la dieta mediterránea. Recomienda aumentar proteínas vegetales y advierte sobre preparaciones con grasas cárnicas (chorizo, beicon, etc.). 
Cereales  - Priorizar cereales integrales ricos en fibra. Reducir de forma significativa los hidratos de carbono refinados (p. ej., pan blanco, opciones de desayuno empaquetadas, tortillas de harina, crackers). Meta: 2-4 raciones / día (según requerimientos energéticos).  - Al menos una ración de cereales en cada comida, preferentemente sin refinar / integral. Desaconseja bollería, repostería, galletas y similares. 
Grasas  - Priorizar aceites con ácidos grasos esenciales, «como el aceite de oliva». Otras opciones pueden incluir mantequilla o sebo vacuno. Límite general: grasas saturadas <10% de la energía.  - AOVE diario en cocina y mesa. Aceites ricos en poliinsaturados (maíz / soja / girasol) solo en crudo; evitar su uso a altas temperaturas. Desaconseja freír con aceites de semillas, margarina o mantequilla; evita grasas trans y aceites hidrogenados. 
Pescado y marisco  - Se incluye como fuente de proteína, destacando el pescado rico en omega-3. La recomendación se integra en el objetivo de «priorizar proteínas en cada comida».  - Al menos 3 veces / semana, 2 como pescado azul. Detalla beneficios cardiometabólicos de los AGP n-3. 
Carnes rojas y procesadas  - Incluye carne roja como fuente de proteína. Aconseja elegir carnes con nulos o mínimos azúcares añadidos, hidratos de carbono refinados / almidones y aditivos químicos, y evitar preparaciones fritas. No establece un límite explícito de frecuencia.  - Carne procesada desaconsejada salvo ocasional. Carne no procesada moderada: máx 3-4 veces / semana, preferir aves y carnes magras; retirar grasa visible. Aconseja reducir carne e incrementar proteína vegetal por sostenibilidad. 
Lácteos  - Recomienda lácteos enteros sin azúcares añadidos. Meta: (dieta 2.000kcal): 3 raciones / día. Enfatiza su papel en la infancia y la niñez.  - ≥2 raciones / día, enteros o desnatados, fermentados o no, sin azúcares añadidos. Favorece yogur y lácteos fermentados; cautela con quesos curados en hipertensos por su contenido en sal. 
Azúcares añadidos  - No se recomienda ninguna cantidad de azúcares añadidos. Umbral operativo: una comida no debería contener >10g de azúcares añadidos. Propone educación para identificarlos en el etiquetado.  - Limitar al máximo los azúcares añadidos y evitar las bebidas azucaradas. Considera las bebidas azucaradas un indicador de dieta poco saludable. 
Bebidas azucaradas  - Evitar bebidas azucaradas (refrescos, «fruit drinks», bebidas energéticas).  - Evitar bebidas con azúcares añadidos: no solo refrescos, también zumos industriales y bebidas lácteas. 
Bebidas edulcoradas  - Limitar alimentos y bebidas con edulcorantes no nutritivos. Indica que no se consideran parte de una dieta saludable o nutritiva.  - Evitar bebidas edulcoradas artificialmente. Reconoce debate, pero las considera tan poco recomendables como las azucaradas; agua como sustituto principal. 
Ultraprocesados  - Evitar alimentos altamente procesados listos para consumir (salados o dulces). Priorizar comidas caseras y opciones densas en nutrientes. Limitar aditivos: saborizantes, colorantes (incluyendo tintes «petroleum-based»), conservantes y edulcorantes no nutritivos.  - Evitar ultraprocesados (NOVA) y promover frescos o mínimamente procesados. Advierte sobre sal, nitratos, grasas / azúcares añadidos y riesgo de grasas parcialmente hidrogenadas y trans. 
Sal / sodio  - Sodio: <2.300mg/día en la población ≥14 años (niños, menos). Las personas muy activas pueden requerir más sodio para compensar pérdidas por sudor. Evitar ultraprocesados ricos en sodio.  - Reducir sal en la cocina y mesa. Limitar precocinados, enlatados, salazones, embutidos, bebidas carbónicas y otros ultraprocesados. 
Alcohol  - Consumir menos alcohol para mejorar la salud. Identifica grupos que deberían evitarlo por completo (embarazo, trastorno por uso de alcohol, ciertas medicaciones o condiciones médicas).  - Recomendación condicionada: si bebedor habitual, vino con moderación durante las comidas. Tabla 8: límite 30g/día en los varones y 15g/día en las mujeres; los jóvenes deberían abstenerse; varones >65 años ≤20g/día. 
Nivel de prescripción  - Incluye metas cuantitativas (raciones, proteína g/kg, umbrales de azúcar y sodio), junto a un mensaje simple.  - Alta prescripción clínica: raciones y frecuencia, con justificación fisiopatológica y de evidencia para prevención cardiovascular. 
Aplicabilidad clínica  - Útil para consejo dietético general y familiar. Requiere adaptación cuando el objetivo principal es prevención cardiovascular individualizada.  - Diseñada para la práctica clínica cardiovascular en España. Traduce evidencia a decisiones de compra, cocina y sustitución de alimentos, facilitando su uso en la consulta. 

AOVE: aceite de oliva virgen extra; DGA: Dietary Guidelines for Americans; SEA: Sociedad Española de Arteriosclerosis.

Un punto que merece discusión específica es el énfasis de las DGA en «priorizar proteínas en cada comida», con una recomendación cuantitativa de 1,2-1,6g/kg/día y una lista amplia de fuentes, incluidas carnes rojas1. La SEA, en cambio, propone moderación en carnes no procesadas (máximo 3-4 veces / semana), y desaconseja las procesadas, recomendando, además incrementar las proteínas de origen vegetal por salud y sostenibilidad2. Para el clínico o el nutricionista del ámbito cardiovascular, este contraste obliga a contextualizar: el objetivo no es maximizar proteína per se, sino escoger fuentes y sustituciones que mejoren el perfil lipídico, la presión arterial y la inflamación, sin desplazar alimentos cardioprotectores.

Ambos documentos, desde perspectivas distintas, apuntan a una misma dirección: reconstruir la dieta alrededor de alimentos reales. La tarea pendiente es la traducción: convertir los mensajes poblacionales en decisiones concretas en la compra, la cocina y la consulta. En España, el marco mediterráneo de la SEA aporta un mapa clínico particularmente útil; las DGA, por su parte, ofrecen un lenguaje simple y metas cuantitativas que pueden ayudar a la comunicación. Integrar lo mejor de ambos puede reforzar la efectividad del consejo dietético y su adopción sostenida.

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Bibliografía
[1]
U.S. Department of Agriculture; U.S. Department of Health and Human Services. Dietary Guidelines for Americans, 2025-2030.
[2]
E. Ros, P. Pérez-Martínez, R. Estruch, J. López-Miranda, C. Soler Ferrer, J. Delgado-Lista, et al.
Recommendations of the Spanish Arteriosclerosis Society: The diet in cardiovascular prevention - 2024 Update [Article in English, Spanish].
Clin Investig Arterioscler, 37 (2025),
Copyright © 2026. The Authors
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