La edad media de la vida se está convirtiendo en un foco de atención cada vez mayor para la prevención de las enfermedades cardiometabólicas en la fase tardía de la vida o tercera edad, visto que numerosas investigaciones publicadas de estudios de seguimiento por decenas de años han demostrado que la glucemia elevada y la resistencia a la insulina en la juventud predicen en gran medida el riesgo de diabetes mellitus de tipo 2 en personas mayores de 50 años. En esta revisión descriptiva de la bibliografía basada en numerosos artículos publicados en revistas revisadas por pares desde el comienzo de este siglo y relacionadas con el espectro del cuidado de la salud cardiovascular en las edades tempranas de la vida concluimos que si bien los adolescentes y adultos jóvenes tienen un menor riesgo promedio de enfermedad aterosclerótica a 10 años, pueden obtener mayores beneficios de las intervenciones preventivas debido a un mayor número de años de vida en riesgo. Quienes pierden el estado ideal de salud cardiovascular en la adolescencia y la edad adulta temprana están en mayor riesgo de enfermedad cardiovascular que aquellos que mantienen los niveles ideales de salud cardiovascular a lo largo del curso de la vida, lo cual respalda la importancia de optimizar la salud cardiovascular a partir de las primeras décadas de vida.
Middle age is becoming an increasingly important focus for the prevention of cardiometabolic diseases in later life, as numerous published studies with decades of follow-up have shown that elevated blood glucose and insulin resistance in youth largely predict the risk of type 2 diabetes mellitus in individuals over 50 years of age. This descriptive literature review, based on numerous articles published in peer-reviewed journals since the beginning of this century and related to the spectrum of cardiovascular health care in early life, concludes that while adolescents and young adults have a lower average 10-year risk of atherosclerotic disease, they may derive greater benefits from preventive interventions due to a larger number of years of life at risk. Those who lose ideal cardiovascular health status in adolescence and early adulthood are at greater risk of cardiovascular disease compared to those who maintain ideal levels of cardiovascular health throughout their lives, which supports the importance of optimizing cardiovascular health starting in the early decades of life.
