La escisión completa del mesocolon (ECM) se ha asociado en algunas series a una menor recurrencia local y a una mejora de determinados resultados oncológicos en el cáncer de colon, basada en la preservación de la integridad mesocólica y la ligadura vascular central. Por su parte, la linfadenectomía D3 (L-D3) implica la resección del tejido linfoadiposo adyacente a la vena mesentérica superior (VMS). Aunque ambos conceptos coexisten, no son equivalentes, lo que dificulta la comparación de resultados y contribuye a la heterogeneidad en la práctica clínica. En España, el grado de implementación de la ECM no está bien caracterizado.
MétodosSe realizó un estudio descriptivo transversal mediante una encuesta online dirigida a centros españoles que realizan cirugía oncológica de colon. El cuestionario evaluó la formación recibida, la indicación quirúrgica, el abordaje técnico, la planificación radiológica preoperatoria, la evaluación anatomopatológica del espécimen y el conocimiento o registro de la morbilidad perioperatoria y del seguimiento oncológico a largo plazo, basados en información autodeclarada.
ResultadosRespondieron 67 centros distribuidos por todo el territorio nacional, el 79% con Unidad de cirugía colorrectal. El 52,2% realiza ECM/L-D3. La formación se basa principalmente en literatura (49%) y mentorship (34,5%). El 61% no evaluaba de forma sistemática la anatomía vascular preoperatoria. Aunque el 62% disponía de patólogos especializados en cáncer colorrectal, solo el 18% ha recibido formación específica en ECM. La mitad de los encuestados desconocen la morbilidad asociada y el 86% desconoce los resultados oncológicos a largo plazo.
ConclusionesLa implementación de la ECM en España es heterogénea y carece de una estandarización uniforme en cuanto a formación multidisciplinar, planificación preoperatoria y evaluación anatomopatológica. Pese a las limitaciones inherentes a una encuesta voluntaria, este estudio ofrece una primera aproximación a la situación nacional y subraya la necesidad de consensos y programas formativos estructurados que faciliten una implementación más homogénea y segura de la ECM.
Complete mesocolic excision (CME) has been associated in some series with lower local recurrence and improvements in selected oncological outcomes in colon cancer, based on preservation of mesocolic integrity and central vascular ligation. In contrast, D3 lymphadenectomy (D3-LND) involves resection of lymphoadipose tissue adjacent to the superior mesenteric vein. Although both concepts coexist, they are not equivalent, which hampers outcome comparison and contributes to heterogeneity in clinical practice. In Spain, the extent of CME implementation has not been well characterized.
MethodsA descriptive cross-sectional study was conducted using an online survey addressed to Spanish centers performing oncological colon surgery. The questionnaire collected information on training pathways, surgical indication, technical approach, preoperative radiological planning, pathological assessment of the specimen, and the availability and recording of perioperative morbidity and long-term oncological follow-up.
ResultsA total of 67 centers from across the country responded, 79% of which reported having a colorectal surgery unit. CME/D3-LND was performed in 52.2% of centers. Training was mainly based on literature review (49%) and mentorship (34.5%). Preoperative vascular anatomy was not systematically assessed in 61% of centers. Although 62% had pathologists specialized in colorectal cancer, only 18% had received specific training in CME. Approximately half of the respondents reported not having detailed information on procedure-related morbidity, and 86% did not know their long-term oncological outcomes.
ConclusionsCME implementation in Spain is heterogeneous and lacks uniform standardization regarding multidisciplinary training, preoperative planning, and pathological assessment. Despite the limitations inherent to a voluntary survey, this study provides a first national overview and highlights the need for consensus-based definitions and structured, multidisciplinary training programs to support a safer and more homogeneous implementation of CME.



