El porcentaje de medicamentos genéricos continúa utilizándose como indicador de eficiencia farmacoterapéutica en numerosas comunidades autónomas. Con el objetivo de valorar la vigencia de este indicador, revisamos la normativa española y la literatura reciente sobre medicamentos genéricos y prescripción en atención primaria. La evolución normativa y del mercado farmacéutico plantea una cuestión fundamental: ¿sigue midiendo realmente aquello para lo que fue diseñado?
Como se ha señalado recientemente, la prescripción constituye un proceso clínico complejo, longitudinal y multidisciplinar, en el que intervienen diferentes profesionales y cuya calidad no depende exclusivamente de la selección del medicamento1. En este contexto, los cambios regulatorios producidos desde la introducción de los medicamentos genéricos han configurado un escenario muy diferente al existente cuando se diseñaron muchos de los indicadores actualmente utilizados para evaluar la eficiencia de la prescripción.
En la actualidad conviven dentro de un mismo conjunto de referencia medicamentos genéricos identificados con las siglas EFG, medicamentos autorizados mediante procedimientos híbridos y marcas comerciales con precios equivalentes2. Desde la perspectiva clínica y económica, estas alternativas son prácticamente intercambiables. Sin embargo, únicamente los medicamentos EFG son contabilizados como genéricos en los indicadores utilizados para evaluar la prescripción.
Esta situación genera una paradoja. Mientras la práctica clínica promueve la prescripción por denominación oficial española o por principio activo3, el cumplimiento del indicador puede requerir la selección explícita de una presentación identificada como EFG. De este modo, el profesional puede verse incentivado a perseguir un objetivo administrativo cuya relación con la eficiencia real no siempre resulta evidente.
A ello se añade una segunda limitación. En muchos sistemas de evaluación el indicador se construye a partir de la dispensación efectivamente realizada y no exclusivamente de la prescripción médica. Por tanto, el resultado final puede verse condicionado por sustituciones autorizadas en farmacia comunitaria, problemas de suministro o decisiones ajenas al acto prescriptor. Este hecho refuerza la idea de que la prescripción debe entenderse como un proceso asistencial compartido y no únicamente como un acto individual del prescriptor4.
España mantiene una cuota de mercado de medicamentos genéricos inferior a la media europea (41% de las unidades comercializadas frente a aproximadamente un 65% en Europa)4. Esta diferencia se utiliza con frecuencia para justificar objetivos crecientes de penetración de genéricos en los acuerdos de gestión. Sin embargo, convendría aclarar si estas comparaciones se realizan sobre el total de unidades comercializadas o únicamente sobre los medicamentos financiados por los sistemas públicos de salud.
Además, la desaparición de la preferencia normativa por los medicamentos genéricos cuando existía igualdad de precio con otras alternativas ha reducido el significado práctico de algunas categorías utilizadas históricamente para construir estos indicadores. Cabe preguntarse si el porcentaje de EFG sigue siendo el mejor indicador de la eficiencia farmacoterapéutica o si ha quedado parcialmente desalineado respecto a la realidad actual del mercado.
En conjunto, este análisis sugiere que el debate no debería centrarse únicamente en aumentar el porcentaje de envases genéricos, sino en determinar si el indicador utilizado continúa siendo el más adecuado para evaluar la eficiencia de la prescripción. Variables como la prescripción por principio activo, el coste efectivo del tratamiento o la adecuación terapéutica podrían reflejar con mayor fidelidad la eficiencia farmacoterapéutica1,3.
En conclusión, la evolución normativa y organizativa del sistema sanitario hace necesario revisar la validez de algunos indicadores tradicionales de prescripción. Antes de exigir su cumplimiento, resulta imprescindible definir con claridad qué representan y qué dimensión de la calidad de la prescripción pretenden evaluar. Porque, en este caso, la cuestión sigue siendo la misma: ser o no ser… medicamento genérico.
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Consentimiento informadoNo aplicable.
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Consideraciones éticasEste manuscrito corresponde a un análisis crítico de la normativa y de la literatura científica. No incluye investigación con seres humanos, animales ni datos personales, por lo que no requirió evaluación por un comité de ética.
Uso de Inteligencia ArtificialLos autores utilizaron herramientas de inteligencia artificial generativa exclusivamente como apoyo en la revisión lingüística y editorial del manuscrito. Todo el contenido científico fue elaborado, revisado y validado por los autores, que asumen plena responsabilidad sobre la versión final.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

