Agradecemos a las autoras de la carta «Carga doble de las mujeres trabajadoras: desigualdad de género, derecho a la salud y justicia laboral» su comentario sobre nuestro artículo acerca del conflicto trabajo-familia y su repercusión en la salud de la mujer trabajadora1. Sus observaciones aportan elementos de análisis que enriquecen el debate sobre un fenómeno de creciente relevancia en salud pública, salud laboral y equidad de género.
Compartimos la posición de que el conflicto trabajo-familia no puede reducirse a una dificultad individual para compatibilizar responsabilidades. Los resultados de nuestra revisión sistemática, basada en 21 estudios procedentes de distintos contextos geográficos y socioculturales, mostraron de manera consistente que la denominada doble presencia está vinculada tanto a las condiciones del empleo remunerado como a la carga doméstica y de cuidados asumida fuera del ámbito laboral1.
La mayor exposición de las mujeres al conflicto trabajo-familia y familia-trabajo se asoció, en los estudios revisados, con peores resultados en salud física y mental. Entre las consecuencias descritas se encuentran mayores niveles de estrés, ansiedad, depresión, agotamiento emocional y peor autopercepción del estado de salud, así como un incremento del riesgo de trastornos musculoesqueléticos, problemas cardiovasculares y absentismo laboral1. Cabe señalar que estas consecuencias no se distribuyen de forma uniforme: factores como el tipo de empleo, el nivel socioeconómico, la presencia de menores o personas en situación de dependencia en el hogar, o el acceso a redes de apoyo formal e informal modulan la intensidad del impacto, lo que refuerza la pertinencia de aproximaciones que incorporen la interseccionalidad como dimensión analítica. En conjunto, estos hallazgos respaldan la pertinencia de un abordaje que contemple los factores sociales y organizativos implicados en el desarrollo del fenómeno.
La carta señala, con acierto, que la distribución desigual de las responsabilidades domésticas y de cuidado sigue siendo un factor central para comprender el impacto diferencial de la doble presencia sobre la salud de las mujeres. Nuestra revisión identificó que la combinación de trabajo remunerado y no remunerado genera una carga total superior en las mujeres, con consecuencias especialmente relevantes cuando concurren elevadas demandas psicológicas, escaso apoyo social o limitadas posibilidades de conciliación1.
Respecto a las intervenciones, la evidencia analizada indica que las medidas orientadas a la conciliación y a la corresponsabilidad pueden contribuir a reducir los efectos negativos del conflicto trabajo-familia sobre la salud. Entre ellas destacan la flexibilidad organizativa, los permisos parentales equitativos, los recursos de apoyo al cuidado y otras iniciativas dirigidas a facilitar un reparto más equilibrado de las responsabilidades familiares2. Las manifestaciones concretas de estas desigualdades varían entre países y contextos culturales, pero la observación de patrones similares en regiones diversas refuerza el carácter global del problema. La evaluación rigurosa de la efectividad de estas medidas en términos de salud constituye, en todo caso, una línea de trabajo pendiente, dado que la evidencia disponible sobre su impacto real sigue siendo escasa y heterogénea.
Agradecemos a las autoras su contribución y coincidimos en la necesidad de continuar desarrollando investigaciones que integren las perspectivas de salud, género y determinantes sociales. El intercambio académico generado a partir de nuestro trabajo contribuye a consolidar la evidencia disponible y a visibilizar la doble presencia como un factor con implicaciones directas tanto para las políticas de salud pública como para las estrategias de prevención de riesgos laborales3.
AutoríaTodos los autores realizaron contribuciones sustanciales al desarrollo del presente estudio. Isabel García-Rodríguez, Juan Gómez-Salgado, Javier Fagundo-Rivera y Juan Jesús García-Iglesias participaron activamente en la concepción y el diseño del estudio, así como en la adquisición, análisis e interpretación de los datos. Asimismo, todos los autores contribuyeron a la redacción del manuscrito y la revisión crítica de su contenido intelectual, garantizando la calidad y coherencia científica del trabajo. Finalmente, cada autor revisó y aprobó la versión final del artículo que se presenta, asumiendo la responsabilidad de su contenido y de la integridad de los resultados expuestos.
Declaración de transparenciaEl autor para la correspondencia, en nombre del resto de las personas firmantes, garantiza la precisión, transparencia y honestidad de los datos y la información contenida en el estudio; que ninguna información relevante ha sido omitida; y que todas las discrepancias entre autores/autoras han sido adecuadamente resueltas y descritas.
FinanciaciónEste estudio no ha recibido financiación.
Consideraciones éticasNo disponible.
Declaración sobre el uso de la IA generativa y de las tecnologías asistidas por la IA en el proceso de redacciónNada que declarar.
Conflicto de interesesLos autores declaran que no tienen intereses financieros o relaciones personales que puedan haber influido en el trabajo reportado en este artículo.

