metricas

Atención Primaria

Sugerencias
Atención Primaria Indicaciones de radiografía lumbar en atención primaria: interpretación más ...
Información de la revista
Vol. 58. Núm. 6.
(Junio 2026)
Cita
Cita
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Visitas
731
Vol. 58. Núm. 6.
(Junio 2026)
Avances y Controversias
Acceso a texto completo

Indicaciones de radiografía lumbar en atención primaria: interpretación más allá de la imagen

Indications for lumbar spine radiography in Primary Care: interpretation beyond the image
Visitas
731
Javier Toranzo-Beníteza,
Autor para correspondencia
toranzo07@hotmail.com

Autor para correspondencia.
, Rodrigo Aispuru-Lancheb
a Médico Residente en Medicina Familiar y Comunitaria, Centro de Salud Pola de Siero, Pola de Siero, Asturias, España
b Médico de Familia, Centro de Salud Pola de Siero, Pola de Siero, Asturias, España
Este artículo ha recibido
Información del artículo
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Tablas (1)
Tabla 1. Síntomas a considerar para la realización de una radiografía lumbar en atención primariaa
Tablas
Texto completo

El dolor lumbar constituye la primera causa de discapacidad a nivel mundial y ocupa el segundo lugar en problemas crónicos de salud en España, con una prevalencia creciente que impacta significativamente en la calidad de vida y la capacidad funcional de los pacientes1. Consecuentemente, la radiografía de columna lumbar se ha convertido en una de las pruebas de imagen complementarias más frecuentemente solicitadas en las consultas de atención primaria, tanto para el diagnóstico diferencial como para la tranquilidad del paciente2. Sin embargo, aproximadamente el 70% de los pacientes con dolor lumbar agudo se recuperan completamente en 4-6semanas sin intervención radiológica, mientras que en el dolor crónico la tasa de recuperación desciende al 30%, con hallazgos radiológicos que frecuentemente no correlacionan con la intensidad del dolor ni con la discapacidad funcional3. En este contexto, la radiografía lumbar no cumple un objetivo diagnóstico en sí misma, sino que se utiliza con frecuencia como un recurso tranquilizador o como una estrategia para reducir el tiempo dedicado a la consulta, evitando explicaciones clínicas que el profesional percibe como difíciles de transmitir o innecesarias desde la perspectiva del paciente.

La solicitud de pruebas de imagen de manera rutinaria sin tener en cuenta el contexto clínico del paciente ni aplicar un razonamiento clínico estructurado, pueden desembocar en un proceso diagnóstico en el que la rapidez y los condicionantes de tiempo y recursos facilitan que las decisiones se apoyen más en intuiciones automáticas que en un análisis clínico reflexivo, incrementando así la probabilidad de errores diagnósticos y de sobrediagnóstico asociados a la solicitud y realización de pruebas complementarias4.

El hecho de que la radiografía de columna lumbar es una herramienta diagnóstica de bajo coste, fácil acceso y rápida realización explica su amplio uso en atención primaria, a pesar de su utilidad limitada en muchos contextos clínicos5. Es importante que el médico de familia conozca cuáles son las indicaciones clínicas precisas para solicitar una radiografía de columna lumbar, cómo correlacionar los hallazgos radiológicos con la clínica y la exploración física, y cómo la integración clínico-radiológica puede orientar hacia diagnósticos alternativos de mayor relevancia clínica6,7.

La realización sistemática y sin criterios de esta prueba no está recomendada por las principales guías clínicas y puede conducir a diagnósticos incidentales innecesarios, incremento de la exposición a radiación ionizante y, paradójicamente, a la omisión de patologías sistémicas graves que requieren un enfoque diagnóstico diferente8. Es de gran importancia un enfoque integral y razonado en la solicitud de pruebas de imagen, demostrando cómo la falta de correlación clínico-radiológica puede ser en sí misma una pista diagnóstica valiosa que orienta hacia patologías sistémicas potencialmente graves. La radiografía puede mostrar alteraciones degenerativas incidentales que no explican la sintomatología del paciente. De hecho, hallazgos como degeneración discal, pérdida de altura discal, protrusión y espondilolistesis se observan en hasta el 97% de adultos asintomáticos mayores de 70años, subrayando la escasa relevancia clínica de muchos cambios detectados incidentalmente2,8.

A pesar de estas limitaciones, existen escenarios clínicos en los que la radiografía lumbar está adecuadamente indicada (tabla 1). Los criterios, desarrollados por organismos como el American College of Radiology (ACR) y avalados por guías de referencia, permiten racionalizar la petición de esta prueba9. En dolor lumbar mecánico agudo (menos de 4semanas), la radiografía se recomienda solo si persiste más allá de 4-6semanas sin mejoría a pesar del tratamiento, o en pacientes mayores de 65años (hombres) o 75años (mujeres) con riesgo de fracturas osteoporóticas. En patología estructural, ante la sospecha de fractura vertebral, el tratamiento crónico con glucocorticoides, la osteoporosis, el traumatismo previo o la caída desde altura constituyen indicaciones imperativas para solicitar radiografía, al igual que la sospecha clínica de espondilolistesis con ciatalgia unilateral. En patología tumoral los criterios que despiertan sospecha incluyen factores de riesgo oncológico (tabaquismo, alcoholismo), antecedente personal de cáncer, dolor de aparición repentina con intensidad desproporcionada, despertar nocturno, pérdida de peso involuntaria, sudoración nocturna y edad superior a 50años. En patología inflamatoria axial (espondilitis anquilosante, espondiloartritis) el dolor progresivo con características inflamatorias, la elevación de reactantes de fase aguda y la rigidez matutina superior a 30minutos en pacientes jóvenes (menores de 45años) pueden justificar radiografía, aunque la resonancia magnética es superior para detectar inflamación activa. En infección vertebral (osteomielitis, espondilodiscitis), la presencia de fiebre superior a 38°C, los antecedentes de drogas por vía parenteral, la inmunosupresión, la bacteriemia previa o los procedimientos espinales invasivos requieren abordaje urgente, aunque la radiografía simple tiene baja sensibilidad inicial y la resonancia magnética es el estándar diagnóstico.

Tabla 1.

Síntomas a considerar para la realización de una radiografía lumbar en atención primariaa

Sospecha etiológica  Síntomas  Posibles patologías 
Dolor lumbar mecánico/inespecíficob  Dolor de características mecánicas.Dolor lumbar crónico (>12 semanas).Dolor lumbar agudo (<4 semanas) que no cede tras 6 semanas de tratamiento.Edad >65años para hombres o >75años para mujeres  Contractura vertebralDegeneración discal leveSíndrome facetario 
Sospecha de fractura/Patología estructural  Fracturas previas.Caídas frecuentes.Tratamiento con glucocorticoides.Pérdida de altura y/o cifosis.Antecedente de osteoporosis.Traumatismo previo.Dolor a la palpación vertebral  Fractura/Compresión vertebral.Artrosis degenerativa.Espondilolistesis 
Patología tumoral  Factores de riesgo (tabaco, alcohol).Antecedente personal de cáncer.Dolor repentino e intenso.Dolor que despierta mientras duerme.Pérdida de peso.Sudoración nocturna.Edad >50años  Neoplasia primaria.Cáncer metastásico (mama, próstata, pulmón, riñón, tiroides) 
Patología inflamatoria axial  Dolor de intensidad progresiva que no responde a tratamiento.Dolor de características inflamatorias.Elevación de los reactantes de fase aguda (PCR, VSG…).Impide conciliar el sueño.Rigidez matutina >30minutos.Inicio clínico con edad <45años.Dolor glúteo alternante.  Espondiloartritis axial.Espondilitis anquilosante 
Infección vertebral  Fiebre (>38°C).Usuario de drogas vía parenteral.Inmunosupresión.Antecedentes de bacteriemia.Procedimientos espinales invasivos recientes.Portador de catéter central.Paciente en hemodiálisis.Cirugía previa.Infección reciente  Osteomielitis vertebral.Enfermedad de Paget 
a

La agrupación de síntomas por sospecha etiológica tiene la intención de facilitar un posible diagnóstico diferencial. Los síntomas podrían favorecer también otras posibilidades diagnósticas dependiendo del contexto clínico y de los síntomas acompañantes.

b

En este grupo se engloban aquellas lumbalgias sin sospecha diagnóstica clara en las cuales podríamos que considerar una reevaluación mediante radiografía lumbar. Sin otros síntomas de alarma no se recomendaría una prueba de imagen de manera rutinaria.

Fuente: elaboración propia en base a Hutchins et al.9 y Chou et al.5.

La literatura documenta que pacientes con resonancia magnética innecesaria en etapas tempranas tienen mayor probabilidad de cirugía (1,48% versus 0,12%) y uso de opioides (35,1% versus 28,6%), sin mejoría clínica10. Una solicitud razonada, basada en criterios explícitos y en la exploración física completa, optimiza la rentabilidad diagnóstica y centra la atención en patologías verdaderamente relevantes, impidiendo la realización excesiva de imágenes sin indicación clara.

Recomendaciones

La solicitud de pruebas de imagen debe ser un acto racional, guiado por hipótesis diagnósticas explícitas y respaldado por hallazgos clínicos concretos, no una respuesta a la demanda del paciente o una medida de tranquilidad diagnóstica11. Para el médico de familia, valorar la solicitud de una radiografía lumbar se traduce en:

  • -

    Aplicar criterios específicos de indicación de radiografía lumbar (tabla 1).

  • -

    Realizar exploración física correlacionando hallazgos clínicos con radiológicos.

  • -

    Mantener sospecha activa de patología sistémica grave ante síntomas de alarma.

  • -

    Comunicar apropiadamente riesgos y limitaciones de pruebas de imagen.

  • -

    Documentar explícitamente la justificación clínica de las solicitudes.

La investigación futura en este campo debería enfocarse en desarrollar herramientas de decisión clínica que integren criterios de riesgo de malignidad vertebral y permitan valorar discordancia clínico-radiológica, evaluar la rentabilidad diagnóstica comparativa de diferentes estrategias de imagen e implementar programas de auditoría de calidad que mejoren la prescripción radiológica y reduzcan la exposición innecesaria a radiación ionizante.

Financiación

Este artículo no ha recibido ninguna financiación.

Consideraciones éticas

El artículo ha sido realizado acorde el Código de Ética de la Asociación Médica Mundial (Declaración de Helsinki) y siguiendo las normas de la buena práctica clínica.

Conflicto de intereses

Los autores del presente manuscrito declaran no tener ningún conflicto de intereses, financiero ni personal, que pudiera influir de manera inapropiada en el contenido, los resultados o las conclusiones del presente manuscrito.

Bibliografía
[1]
M.A. Huerta, A. Salazar, J.A. Moral-Munoz.
Trends in chronic neck and low back pain prevalence in Spain (2006-2020): differences by sex, age, and social class.
Eur Spine J., 34 (2025), pp. 1331-1340
[2]
A.M. Hall, K. Aubrey-Bassler, B. Thorne, C.G. Maher.
Do not routinely offer imaging for uncomplicated low back pain.
[3]
A. Chiarotto, B.W. Koes.
Nonspecific low back pain.
N Engl J Med., 386 (2022), pp. 1732-1740
[4]
S. Minúe Lorenzo, M.P. Astier-Peña, T. Coll Benejam.
El error diagnóstico y sobrediagnóstico en Atención Primaria. Propuestas para la mejora de la práctica clínica en medicina de familia.
[5]
R. Chou, A. Qaseem, D.K. Owens, P. Shekelle, Clinical Guidelines Committee of the American College of Physicians.
Diagnostic imaging for low back pain: advice for high-value health care from the American College of Physicians.
Ann Intern Med., 154 (2011), pp. 181-189
[6]
Y. Pernas Ónega, A. Díaz Aquino, B. Murillo García.
Guía clínica de Lumbalgia.
[7]
S.G. Wheeler, J.G. Jarvik, R. Chou.
Evaluation of low back pain in adults.
[8]
W. Brinjikji, P.H. Luetmer, B. Comstock, B.W. Bresnahan, L.E. Chen, R.A. Deyo, et al.
Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations.
AJNR Am J Neuroradiol., 36 (2015), pp. 811-816
[9]
T.A. Hutchins, M. Peckham, L.M. Shah, M.S. Parsons, V. Agarwal, D.J. Boulter, et al.
ACR Appropriateness Criteria® Low Back Pain: 2021 update.
J Am Coll Radiol., 18 (2021), pp. S361-S379
[10]
J.C. Jacobs, J.G. Jarvik, R. Chou, D. Boothroyd, J. Lo, A. Nevedal, et al.
Observational study of the downstream consequences of inappropriate MRI of the lumbar spine.
J Gen Intern Med., 35 (2020), pp. 3605-3612
[11]
J. Hartvigsen, M.J. Hancock, A. Kongsted, Q. Louw, M.L. Ferreira, S. Genevay, et al.
What low back pain is and why we need to pay attention.
Lancet., 391 (2018), pp. 2356-2367
Copyright © 2026. The Author(s)
Descargar PDF
asdasdasd
Opciones de artículo
Herramientas