En población ≥65 años, la prevalencia de fibrilación auricular (FA) es ≥10% y la incidencia ≥10/1.000 personas/año, con un riesgo de por vida cercano a 1/3 en ≥55 años. Quintuplica el riesgo de ictus y se asocia a deterioro cognitivo, insuficiencia cardiaca, eventos cardiovasculares mayores y mayor coste sanitario y social1. Sin embargo, muchos diagnósticos se realizan tras la arritmia o incluso después de un primer ictus cardioembólico.
Los programas preventivos2 en Atención Primaria (AP) recomiendan cribado en ≥65 años, pero la evidencia sobre su efectividad sigue considerándose insuficiente y el foco continúa en detectar FA no diagnosticada más que en identificar el sustrato previo. Las guías de práctica clínica3,4 han dado un paso relevante al reconceptualizar la FA como un proceso continuo con remodelado auricular, comorbilidad acumulada y episodios subclínicos previos a la arritmia sostenida. Paralelamente, se han desarrollado escalas de predicción que combinan factores más allá de CHA2DS2-VASc para seleccionar sujetos con alto riesgo de FA3,4.
El despliegue de tecnologías digitales ha extendido el cribado más allá del electrocardiograma (ECG) convencional: la fotopletismografía5,6 y monitores ECG digitales permiten detectar episodios de FA en población ambulatoria7, y la integración sistemática de parámetros electrocardiográficos y ecocardiográficos asociados a cardiomiopatía auricular mejora la evaluación del sustrato en AP. Finalmente, el manejo integrado ha evolucionado desde el modelo ABC hacia el enfoque CARE-AF3, que refuerza el papel de AP en el seguimiento longitudinal.
Controversias: ¿cuándo y hasta dónde intervenir?Este nuevo marco genera controversias. En primer lugar, no hay consenso sobre la FA como un factores de riesgo cardiovascular (FRCV) mayor en fases preclínicas, dado que la evidencia directa de beneficio clínico al intervenir en la «pre-FA» es todavía limitada. La mayor parte de estudios están centrados en el cribado de FA clínica y los resultados son heterogéneos en términos de reducción de ictus y coste-efectividad6,8.
En segundo lugar, aún no está establecido que los pacientes con una puntuación de riesgo validada se beneficien del cribado mediante dispositivos digitales ni de intervenciones para mejorar las tasas de ictus isquémico, embolia sistémica y supervivencia. No obstante, evidencia reciente objetiva un número necesario de cribado 1/12 para diagnosticar una nueva FA9. La intensidad óptima del cribado, el intervalo de monitorización y la selección de subgrupos de alto riesgo siguen siendo cuestiones abiertas9. Plantea dudas sobre sobrediagnóstico, incremento de falsos positivos, medicalización y desigualdades en el acceso a la tecnología.
Otro punto crítico es la ausencia de herramientas validadas para estimar el riesgo tromboembólico en fase pre-FA10 y la indicación de anticoagular. El CHA2DS2VAc no está indicado para individuos con episodios subclínicos o solo con sustrato auricular. Por ello, la anticoagulación oral incluso en subgrupos de muy alto riesgo debe considerarse todavía experimental y limitarse a protocolos de investigación11.
Sin embargo, las evaluaciones económicas12,13 sugieren que los programas de cribado y tratamiento precoz podrían resultar coste-efectivos en determinados escenarios, la traslación de estos modelos a sistemas públicos de AP exige análisis específicos de impacto presupuestario y de equidad.
Propuesta para Atención Primaria: un modelo proactivo y gradualDesde la perspectiva de AP, proponemos avanzar hacia un modelo proactivo mediante:
- 1.
Incorporar en la práctica rutinaria scores de riesgo de FA validados para identificar individuos de alto riesgo: existen más de 20 modelos, pero ninguno ha sido integrado en la práctica clínica4. Estos pacientes constituirían la población diana para intervenciones preventivas intensivas.
- 2.
Cribado en AP mediante dispositivos validados, ECG y/o Holter.
- 3.
Implementación de una ruta AF-CARE adaptada en AP:
C – Comorbilidades
- 1.
Abordaje coordinado de comorbilidades asociadas a eventos cardiovasculares mayores, incluyendo factores más allá del CHA2DS2-VASc, medida efectiva14 y especialmente relevante en AP.
- 2.
Evaluación del riesgo tromboembólico en población con multimorbilidad mediante un score específico que incorpore inteligencia artificial10
A – Anticoagulación
- 3.
Evaluación anual del riesgo tromboembólico en fase pre-FA. Hasta disponer de evidencia concluyente, la anticoagulación precoz debería limitarse a contextos de investigación.
R – Control de frecuencia y ritmo
- 4.
En pacientes con marcadores de sustrato atrial o episodios paroxísticos, valoración precoz de ablación u otras intervenciones sobre el ritmo15.
E – Evaluación de resultados en salud
- 5.
Monitorización sistemática de indicadores de proceso y resultado, de forma análoga a los programas de FRCV mayores.
- 5.
- 4.
- 3.
- 1.
La implementación de este enfoque requiere reorganizar la AP:
- 1.
Integrar herramientas de estratificación de riesgo de FA y pre-FA en la historia clínica.
- 2.
Formar a los equipos en el uso de dispositivos de cribado digital y en la interpretación de hallazgos electrocardiográficos.
- 3.
Establecer rutas asistenciales compartidas con cardiología y neurología que incluyan la fase pre-FA y definan claramente cuándo valorar ablación.
- 4.
Incorporar indicadores adaptados a la realidad actual (p. ej., predominio de NACOs frente a antagonistas de la vitamina K, porcentaje de pacientes ≥65 años de alto riesgo identificados y monitorizados, incidencia de ictus cardioembólico, discapacidad post-ictus, etc.).
Líneas de investigación futuras
- 1.
Validación en cohortes reales de AP de scores combinados de riesgo de FA y riesgo tromboembólico en fase pre-FA.
- 2.
Ensayos pragmáticos que evalúen estrategias de cribado digital y de intervención precoz (incluida anticoagulación en subgrupos de muy alto riesgo).
- 3.
Estudios de coste-efectividad y análisis de impacto presupuestario de la implementación de programas de pre-FA en AP.
- 4.
Evaluaciones de equidad para asegurar que las nuevas estrategias reducen, y no amplían, las desigualdades en salud (edad, sexo, nivel socioeconómico, ruralidad).
La FA ya no puede entenderse solo como una arritmia que se diagnostica y trata una vez instaurada, sino como un proceso evolutivo en el que AP tiene una oportunidad estratégica. El reconocimiento de fases prediagnósticas, la disponibilidad de scores de riesgo y las tecnologías digitales permiten esbozar un modelo de prevención estructurada de la «pre-FA». En este escenario, considerar la FA como un posible FRCV mayor en AP no es solo un cambio semántico, sino un reto organizativo y científico que exigirá reevaluar las fronteras entre prevención primaria y secundaria en el ictus cardioembólico.
AutoríaTodos los autores han contribuido sustancialmente en la concepción y el diseño del artículo, la revisión crítica del contenido intelectual, y la aprobación definitiva de la versión que se presenta.
Consentimiento informadoNo aplicable, ya que no incluye datos o resultados de pacientes.
Uso de IADurante la preparación de este trabajo los autores no utilizaron IA generativa o tecnologías asistidas por IA para la elaboración de contenido por lo que consideran que no existe nada que declarar.
Consideraciones éticasEl último trabajo relacionado fue revisado y aprobado por Jordi Gol Primary Care Research Institute Ethics Committee (CEIm IDIAPJGol; https://idiapjgol.org/es/ceim/; code 25/332-P; approval date: 26 November 2025).
Las diferentes etapas de este Proyecto fueron revisadas y aprobadas por:
Proyecto AFRICAT: Comité Ético IDIAP Jordi Gol (P15/047) y Hospital Universitario Vall d’Hebron [PR (AG) 133-2015], y registrado en ClinicalTrials.gov con el dígito NCT03188484
Proyecto PREFATE: Comité Ético del Instituto de Investigación en Atención Primaria de Salud Jordi Gol (22/090-P de fecha 27/Mayo/2022; y registrado en ClinicalTrials.gov con el dígito NCT05772806
Proyecto MATHIAS: Comité Ético del Instituto de Investigación en Atención Primaria de Salud Jordi Gol (25/332-P de fecha 17/Diciembre/2025; y registrado en ClinicalTrials.gov con el dígito NCT07441759
FinanciaciónLos trabajos han recibido financiación competitiva a lo largo de su desarrollo por:
Fundació Marató de TV3 en la convocatòria «La Marató 2014: Malalties del Cor» (beca número 201528-30-31-3).
Departamento de Salut de la Generalitat de Cataluña, convocatoria Pla Estratègic de Recerca i Innovació en Salut (PERIS) 2021 (expediente SLT/21/000027).
Instituto de Investigación en Atención Primaria de Salud Jordi Gol beca predoctoral (expediente PRE-DOC_ECO-24/11; código 7Z25/024-1).
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener ningún conflicto potencial o real de tipo financiero, personal o de cualquier índole con otras personas u organizaciones.

