A pesar de las mejoras en la precisión de la imagen de nueva generación (ING) frente a la imagen convencional (IC), su implementación en el manejo del cáncer de próstata sigue siendo heterogénea. Describimos los protocolos de imagen de la práctica clínica real para la estadificación inicial y el reestadiaje en la recaída bioquímica (RBQ) en la cohorte española del registro RING, e identificamos los factores clínicos asociados al uso de ING y a la reclasificación del estadio.
Materiales y métodosRING es un registro prospectivo, multicéntrico y observacional. En el análisis se incluyeron 213 varones de 6 centros españoles (enero de 2025 / enero de 2026) sometidos a pruebas de imagen para estadificación inicial (n=156) o reestadiaje por RBQ (n=57). Se empleó un modelo de regresión logística para evaluar los factores predictivos del uso de ING y de la escalada a ING tras IC.
ResultadosEn total, 63/213 (29,6%) pacientes fueron evaluados con IC exclusivamente, 114/213 (53,5%) con ING exclusivamente y 36/213 (16,9%) con ambas modalidades. En los pacientes naïve, un grado ISUP≥4 se asoció de forma independiente con ING (OR ajustada: 3,86; IC 95%: 1,35-12,2; p=0,01). En la cohorte con RBQ predominó el uso de ING (89,5%). En el subgrupo evaluado con ambas modalidades (n=36), se produjo una escalada de IC a ING en 33/36 (91,7%) pacientes; de ellos, 16/33 (48,5%) presentaron una migración del estadio: 7 se reclasificaron a un estadio superior (43,8%) y 9 a un estadio inferior (56,2%). Los factores predictivos de la escalada de imagen fueron ISUP≥4 (OR ajustada: 7,3; IC 95%: 1,81-37,5; p=0,01), un PSA más elevado (OR: 1,9 por cada duplicación log2; p=0,047) y menor edad (OR: 0,89 por año; p=0,02).
ConclusionesLa ING se consolida como estrategia predominante en la RBQ y en la estadificación inicial de los pacientes con cáncer de próstata de alto grado. En los casos de IC no concluyentes, ING reclasificó el estadio en casi la mitad de los pacientes, observándose tanto reclasificaciones al alza como a la baja. El seguimiento del registro permitirá determinar si la estrategia de imagen empleada influye en las decisiones terapéuticas y en los resultados clínicos a largo plazo.
Despite superior accuracy of next-generation imaging (NGI) over conventional imaging (CI), its integration into prostate cancer management remains heterogeneous. We describe real-world imaging strategies for primary staging and restaging at biochemical recurrence (BCR) in the Spanish cohort of the RING registry, and identify clinical factors associated with NGI use and stage reclassification.
Materials and methodsRING is a prospective, non-interventional, multicentre registry. This analysis included 213 men from six Spanish centres (January 2025 / January 2026) undergoing imaging for primary staging (n=156) or BCR restaging (n=57). Logistic regression evaluated predictors of NGI use and escalation to NGI after CI.
ResultsOverall, 63/213 (29.6%) underwent CI only, 114/213 (53.5%) NGI only, and 36/213 (16.9%) both modalities. Among treatment-naïve patients, ISUP ≥4 independently predicted NGI use (adjusted OR 3.86, 95% CI 1.35-12.2; P=.01). In the BCR cohort, NGI predominated (89.5%). In the both-imaging subgroup (n=36), CI-to-NGI escalation occurred in 33/36 (91.7%), with stage migration in 16/33 (48.5%): 7 upgrades (43.8%) and 9 downgrades (56.2%). Predictors of escalation were ISUP ≥4 (adjusted OR 7.3, 95% CI 1.81-37.5; P=.01), higher PSA (OR 1.9 per log2 doubling; P=.047), and younger age (OR 0.89/year; P=.02).
ConclusionsNGI was the dominant strategy at BCR and in high-grade primary disease. When added after indeterminate CI, NGI reclassified staging in nearly half of patients, with both upgrades and downgrades observed. Further registry follow-up will determine whether imaging pathway influences treatment decisions and long-term patient outcomes.



