La debilidad muscular adquirida en la unidad de cuidados intensivos constituye una complicación frecuente del paciente críticamente enfermo, asociada con mayor duración de la ventilación mecánica, estancia hospitalaria prolongada, deterioro funcional persistente y reducción de la calidad de vida posterior al egreso hospitalario. La movilización temprana (MT) se reconoce como una estrategia terapéutica no farmacológica, segura y potencialmente beneficiosa, pero su implementación requiere criterios clínicos estandarizados, definición de roles interdisciplinares y algoritmos operativos que faciliten su aplicación a pie de cama. Este artículo presenta una versión condensada y orientada a la práctica clínica del consenso colombiano de MT en el paciente adulto crítico, previamente publicado, en el cual se desarrollaron revisiones sistemáticas, metaanálisis, síntesis narrativa de la evidencia y un proceso formal de consenso mediante método Delphi modificado. Se resumen las principales recomendaciones relacionadas con la definición operativa de MT, temporalidad de inicio, liderazgo del fisioterapeuta, responsabilidades del equipo interdisciplinar, criterios de seguridad cardiovasculares, respiratorios, neurológicos y sintomáticos, uso de escalas funcionales, evaluación de fuerza muscular y prescripción de la intervención. Además, se propone una ruta algorítmica para orientar la progresión funcional según estabilidad fisiológica, nivel de conciencia, capacidad de colaboración y tolerancia clínica. Estas recomendaciones buscan reducir la variabilidad asistencial, favorecer una toma de decisiones segura e individualizada, y promover la integración de la MT como componente esencial de la recuperación funcional y la humanización del cuidado intensivo.
Intensive care unit-acquired weakness is a frequent complication among critically ill patients and is associated with prolonged mechanical ventilation, extended hospital stay, persistent functional impairment, and reduced post-discharge quality of life. Early mobilisation is recognised as a safe and potentially beneficial non-pharmacological therapeutic strategy; however, its implementation requires standardised clinical criteria, clearly defined interdisciplinary roles, and operational algorithms to facilitate bedside application. This article presents a condensed, clinically oriented version of the previously published Colombian Consensus on Early Mobilisation in the Critically Ill Adult, which incorporated systematic reviews, meta-analyses, narrative evidence synthesis, and a formal consensus process using a modified Delphi methodology. The manuscript summarises the principal recommendations regarding the operational definition of early mobilisation, timing of initiation, physiotherapist leadership, interdisciplinary team responsibilities, cardiovascular, respiratory, neurological, and symptomatic safety criteria, the use of functional assessment scales, muscle strength evaluation, and intervention prescription. In addition, an algorithmic framework is proposed to guide functional progression according to physiological stability, level of consciousness, ability to cooperate, and clinical tolerance. These recommendations aim to reduce variability in clinical practice, support safe and individualised decision-making, and promote the integration of early mobilisation as an essential component of functional recovery and the humanisation of intensive care.
El reposo prolongado en las unidades de cuidados intensivos (UCI) se asocia de manera consistente con la aparición de la debilidad muscular adquirida en la UCI, una complicación neuromuscular frecuente en el paciente críticamente enfermo que incrementa la duración de la ventilación mecánica (VM), prolonga la estancia hospitalaria y se relaciona con deterioro funcional persistente y mayor morbimortalidad a largo plazo1–3. En este contexto, la movilización temprana (MT) ha emergido como una estrategia terapéutica no farmacológica segura y factible, capaz de favorecer la recuperación funcional, disminuir la incidencia de debilidad muscular adquirida en la UCI y optimizar diversos desenlaces clínicos durante y después de la enfermedad crítica4–6.
La elaboración e implementación de este consenso nacional se fundamenta sólidamente en la tríada de la práctica basada en la evidencia7:
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Evidencia científica: Las recomendaciones incluidas en este documento derivan de la evaluación estructurada de la evidencia científica desarrollada previamente en el consenso colombiano de MT en el paciente adulto crítico7, el cual integró revisiones sistemáticas, metaanálisis y evaluación narrativa de la literatura disponible. En dicha versión original se presentan de manera detallada los análisis cuantitativos, forest plots y síntesis metodológicas correspondientes. La presente publicación corresponde a una versión condensada y orientada a la aplicabilidad clínica, cuyo objetivo principal es resumir de manera práctica las recomendaciones, criterios de seguridad y estrategias de implementación derivadas del consenso original, preservando la estructura metodológica y las conclusiones sustantivas previamente establecidas.
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Experiencia del profesional: Las presentes pautas recogen de forma deliberada el conocimiento y la perspectiva de un panel de expertos locales e internacionales. Esto asegura que las recomendaciones no representen únicamente directrices teóricas abstractas, sino herramientas realistas adaptadas a la complejidad epidemiológica, administrativa y operativa particular de las UCI en Colombia y la región.
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Valores y preferencias del paciente: Más allá de los parámetros fisiológicos o de las variables métricas intrahospitalarias, el consenso reconoce formalmente que recuperar la movilidad de forma temprana dignifica y humaniza el cuidado intensivo. Al mitigar la discapacidad a largo plazo y preservar las actividades básicas de la vida diaria, se impacta de forma directa y positiva en la calidad de vida del individuo y su entorno en la etapa post-UCI.
El objetivo general del consenso fue estructurar directrices clínicas y recomendaciones basadas en la evidencia científica y el juicio de expertos que guíe la prescripción, dosificación, criterios de seguridad y progresión de la MT en el paciente adulto críticamente enfermo.
Este documento aporta un conjunto de valores diferenciadores esenciales para la práctica clínica y académica en nuestro país: (1) representa un esfuerzo conjunto y un hito de cooperación gremial interinstitucional sin precedentes, avalado directamente por las principales sociedades del área: la Asociación Colombiana de Fisioterapia (ASCOFI) y la Asociación Colombiana de Medicina Intensiva y Cuidado Crítico (AMCI); (2) sitúa la seguridad del paciente crítico en el núcleo de la toma de decisiones, determinando con precisión las contraindicaciones mayores y las precauciones clínicas para evitar eventos adversos; (3) reduce la variabilidad en la práctica asistencial diaria mediante el uso de un algoritmo operativo metodológicamente estructurado; (4) logra la articulación de conceptos clave (movilidad, funcionamiento y ejercicio terapéutico) bajo una misma taxonomía técnica, optimizando la comunicación del equipo interdisciplinar; (5) a diferencia de guías internacionales concebidas para entornos de alta disponibilidad de recursos, este consenso posee un alto valor adaptativo, ajustándose de forma realista al contexto epidemiológico, la legislación vigente, el talento humano y las dinámicas administrativas específicas de las UCI en Colombia.
Es importante resaltar que el consenso por sí solo no logrará cambiar la práctica asistencial en las unidades. No basta con que los profesionales de la salud que trabajan en UCI coincidan en que «mover al paciente es beneficioso»; se requiere la adopción de protocolos y flujogramas operativos. Estos permiten al equipo multidisciplinario de UCI actuar de manera coordinada, segura y con una delimitación clara de funciones bajo criterios unificados8–11.
En el marco ético y científico de la medicina intensiva, no movilizar de manera activa a un paciente crítico que cumple de forma estricta con todos los criterios de seguridad para hacerlo podría considerarse hoy en día una clara omisión de la mejor práctica asistencial disponible7.
Materiales y métodosEl consenso colombiano de MT en el paciente adulto crítico se desarrolló bajo un diseño metodológico mixto que integró la síntesis cuantitativa y cualitativa de la evidencia científica disponible con el juicio clínico estructurado de un panel de expertos. El proceso se ejecutó en dos fases secuenciales: una fase de revisión sistemática de la literatura y una fase de consenso formal.
Conformación del panel de expertos y consideraciones éticasEl grupo de trabajo inicial fue seleccionado mediante una convocatoria abierta dirigida a profesionales de la fisioterapia afiliados a la ASCOFI y a la AMCI.
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Criterios de inclusión para el panel: demostrar experiencia clínica e investigativa en el manejo del paciente crítico y contar con formación posgradual específica en el área.
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Características del panel: se conformó un panel de 22 expertos nacionales. El 91% poseía especialización clínica en cuidado crítico o cardiopulmonar; el 73% contaba con título de Maestría y el 40,9% ostentaba el título de Doctor (PhD) o estudios doctorales en curso. El 73% mantenía afiliación universitaria activa y el 54,5% presentaba afiliación dual simultánea a ASCOFI y AMCI.
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Aspectos éticos: todos los participantes firmaron un acuerdo de confidencialidad y una declaración formal de conflictos de interés antes del inicio de las actividades. Al no recolectarse datos sensibles de pacientes ni realizarse intervenciones clínicas directas sobre seres humanos, no se requirió aval de un comité de ética de investigación en humanos.
Se estructuró una pregunta conductora central bajo la estrategia PICO (Población, Intervención, Comparación, Resultados):
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P (Población): pacientes adultos internados en la UCI.
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I (Intervención): movilización temprana (MT).
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C (Comparación): intervención o atención convencional de fisioterapia/movilización.
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(Resultados/Outcomes): tiempo de hospitalización total, días de estancia en UCI, duración de la ventilación mecánica (tasas de extubación exitosa, condición de alta (UCI e institucional), estado funcional posterior al alta (evaluado a los 30, 60 y 90 días), aplicación de escalas de movilidad y tasa de eventos adversos asociados.
A partir de este núcleo metodológico, se derivaron preguntas clínicas específicas distribuidas en ejes temáticos: definición operativa de MT, roles profesionales del equipo multidisciplinar, ventanas temporales y modalidades de inicio, criterios de seguridad y contraindicaciones, herramientas de medición funcional, dosificación/prescripción del ejercicio y variables de resultado.
Fase 1. Estrategia de búsqueda y revisión sistemáticaPara dar respuesta a las preguntas clínicas formuladas, se llevó a cabo una revisión sistemática de la literatura entre enero y junio de 2025, siguiendo los siguientes parámetros de replicabilidad:
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Bases de datos consultadas: PubMed, Cochrane Central Register of Controlled Trials (CENTRAL), LILACS y Scopus.
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Filtros y límites de búsqueda: Se limitó la búsqueda exclusivamente a ensayos clínicos aleatorizados (ECA). La ventana temporal de publicación quedó restringida a artículos editados entre mayo de 2009 y noviembre de 2024.
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Estrategia de búsqueda: Se diseñaron y ejecutaron algoritmos de búsqueda booleanos únicos con términos MeSH/DeCS específicos para cada pregunta temática.
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Gestión y selección de estudios: las referencias recuperadas se exportaron y gestionaron de forma independiente a través de las plataformas Rayyan Systems Inc. y EndNote. Tras una doble verificación algorítmica y manual para eliminar duplicados, dos revisores independientes tamizaron los títulos y resúmenes. Los artículos potencialmente elegibles fueron sometidos a una lectura analítica a texto completo para confirmar su inclusión final.
Se confeccionó un instrumento digital estandarizado de extracción de datos para homogeneizar la recolección de las siguientes variables por cada estudio: identificación (título, autores, año, revista), características de la muestra (criterios de selección, tamaño muestral, edad, diagnósticos), intervención (tipo de MT, frecuencia, duración, progresión), grupo control (atención estándar o inmovilización), variables de resultado y hallazgos estadísticos principales.
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Procesamiento de datos cuantitativos: Los datos de variables continuas se extrajeron en medidas de tendencia central (medias), desviaciones estándar (DE) y tamaño de la muestra. En los casos donde la evidencia primaria reportaba medianas con rangos intercuartílicos (RIC) o intervalos, se aplicaron transformaciones matemáticas estadísticas estándar para convertirlos a medias y DE.
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Componente analítico: La síntesis cuantitativa, evaluación de heterogeneidad y cálculo de medidas de efecto entre los estudios se procesaron mediante el software R version 4.5.1 (R Foundation for Statistical Computing, Viena, Austria). Para aquellas variables donde la naturaleza de los datos impidió una síntesis cuantitativa o un metaanálisis, se ejecutó un análisis cualitativo estructurado mediante tablas de evidencia.
Las tablas de evidencia y los análisis estadísticos resultantes de la fase 1 se asignaron a subgrupos específicos de expertos liderados por un coordinador y guiados por un metodólogo. Las propuestas de recomendaciones redactadas por cada subgrupo se sometieron a un proceso de votación formal utilizando el método Delphi modificado:
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Mecanismo de votación: Se implementaron 3 rondas iterativas y anónimas de consulta. Los expertos evaluaron el grado de acuerdo de cada recomendación mediante una escala de tipo Likert.
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Retroalimentación: Al finalizar cada ronda, los resultados cuantitativos y los comentarios cualitativos fueron consolidados por el grupo líder y devueltos a los subgrupos para permitir la discusión, refinamiento y ajuste ciego de las propuestas.
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Criterio formal de consenso: Se estableció a priori un umbral cuantitativo mínimo del 70% de votos en las opciones de acuerdo para que una recomendación o sugerencia fuese aprobada e integrada en el documento final. Una recomendación se consideró aprobada si al menos el 50% estaba de acuerdo y no más del 20% estaba en desacuerdo. El consenso fuerte se definió como el acuerdo de al menos el 70% de los expertos. Cuando no se logró un consenso fuerte, la recomendación fue revisada y recalificada. Solo se adoptaron las declaraciones de opinión de expertos que obtuvieron un consenso fuerte. Los resultados se presentan como la recomendación formulada, seguida de la fuerza de la recomendación y la justificación que llevó a ella.
Una vez consolidada la versión preliminar del consenso, el manuscrito fue remitido a un panel de revisores externos para su validación metodológica y aplicabilidad clínica:
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Panel de validadores externos: Integrado por 4 expertos internacionales en fisioterapia en UCI/kinesiología intensiva adscritos a instituciones de alta complejidad (v.g., Houston Methodist Hospital, Universidad Federal de Alfenas, University of Kentucky) localizados en Estados Unidos, Brasil, Chile y Argentina; en conjunto con 3 médicos intensivistas nacionales miembros de la junta directiva de la AMCI. El 50% de este panel validador contaba con más de 20 años de experiencia clínica en el área crítica.
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Instrumento de evaluación: Se utilizó un formato de evaluación estructurado que valoró de forma cualitativa y cuantitativa la claridad, coherencia, pertinencia clínica, robustez del sustento científico, estructura y aplicabilidad transnacional. Las discrepancias y aportes se resolvieron en una sesión plenaria virtual definitiva antes de la redacción del texto final.
Los resultados presentados a continuación se dividen en las preguntas PICO planteadas por cada conjunto de expertos con su respectivo marco justificativo, síntesis de búsqueda y recomendaciones:
Pregunta 1. ¿En pacientes adultos críticos hospitalizados en UCI, cómo se define la movilización temprana en comparación con otras intervenciones de rehabilitación, cuándo debe iniciarse y cuáles son los roles esenciales de cada miembro del equipo interdisciplinar en su ejecución?Marco justificativoAnte la persistencia de una marcada heterogeneidad conceptual y operativa en la literatura clínica global respecto a la delimitación de la MT frente a otras modalidades de rehabilitación, se ejecutó una revisión sistemática de la literatura12–17.
Definición operativaEl panel de expertos delimitó formalmente la MT como el conjunto secuencial de intervenciones terapéuticas que demandan la participación activa del paciente a través de actividades funcionales y progresivas. Su espectro operativo incluye transiciones en cama, transferencias a sedente largo, sedestación al borde de la cama, sedestación en silla, bipedestación y deambulación funcional. La figura 1 representa de manera conceptual la progresión funcional de estas intervenciones dentro del continuo de MT en el paciente crítico.
Continuo funcional de la movilización temprana en el paciente crítico.
Representación conceptual de la progresión funcional de la movilización temprana en pacientes críticamente enfermos, desde las transiciones en cama hasta la deambulación funcional. La progresión de las intervenciones implica un incremento gradual de la participación activa del paciente, la demanda fisiológica y la interacción neuromuscular, dentro de un proceso dinámico e individualizado orientado a la recuperación funcional segura.
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Recomendación 1 (temporalidad de inicio): Se recomienda el inicio precoz de la MT tan pronto como se consolide la estabilidad clínica tras el ingreso a la UCI, idealmente dentro de las primeras 72h. Es un requisito indispensable que el paciente sea evaluado previamente mediante escalas de movilidad validadas y cumpla estrictamente con la ventana de seguridad basal fisiológica.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Baja).
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Recomendación 2 (gestión de la sedoanalgesia): Se recomienda la monitorización rutinaria y sistemática de los niveles de sedación mediante herramientas validadas, fijando metas individualizadas en la escala RASS (Richmond Agitation-Sedation Scale). Asimismo, se aconseja la incorporación de estrategias de interrupción diaria de la sedación toda vez que sea clínicamente seguro, con el fin de optimizar el estado de alerta y facilitar la participación activa en el protocolo de MT.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
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Recomendación 3 (liderazgo y planificación): La prescripción de la MT debe fundamentarse en una evaluación integral y personalizada. La planificación y progresión deben estar a cargo de un equipo multidisciplinario. El diseño, ejecución y seguimiento del plan de intervención motora deben ser liderados por un profesional en fisioterapia.
Nota operativa: En escenarios institucionales con limitaciones de personal o ausencia temporal del fisioterapeuta, el equipo de Enfermería podrá facilitar cambios de posición y medidas básicas de movilización en cama, siguiendo las directrices de seguridad institucionales. No obstante, estas intervenciones corresponden a cuidados generales de enfermería y no reemplazan las intervenciones individualizadas de MT, progresión funcional y rehabilitación dirigidos por el equipo de fisioterapia.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
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Recomendación 4 y 4A (estructura de responsabilidades): Se recomienda la conformación dinámica del equipo de MT según las necesidades específicas y el perfil clínico-funcional del paciente crítico. La MT debe desarrollarse mediante una estructura interdisciplinaria basada en roles compartidos y responsabilidades complementarias durante las fases de evaluación, planificación, implementación, monitorización y recuperación funcional (fig. 2).
Figura 2.Estructura interdisciplinaria de responsabilidades en movilización temprana en el paciente crítico.
Representación conceptual de la distribución dinámica de responsabilidades del equipo interdisciplinar durante las diferentes fases de movilización temprana en UCI, incluyendo evaluación inicial, planificación terapéutica, implementación y progresión funcional, monitorización clínica, reintegración a actividades de la vida diaria y soporte ventilatorio. La movilización temprana requiere una coordinación interdisciplinaria continua, centrada en las necesidades funcionales y fisiológicas del paciente crítico.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
Pregunta 2. Criterios de seguridad, contraindicaciones y evaluación funcional en la movilización tempranaJustificaciónAnte la falta de parámetros absolutos universales, la evidencia científica respalda una evaluación integral de los sistemas cardiovascular, respiratorio, neurológico y sintomático del paciente para sopesar el riesgo-beneficio, garantizando un entorno fisiológicamente seguro16,18,19.
Recomendaciones del consenso y niveles de evidencia- •
Recomendación 5 y 5A. Monitoreo y seguridad: Se recomienda la evaluación sistemática de la estabilidad clínica antes y durante la MT mediante la integración de parámetros cardiovasculares, respiratorios, neurológicos y sintomáticos. La interpretación de estos criterios debe realizarse de manera dinámica, individualizada y contextualizada, considerando la respuesta fisiológica del paciente durante la intervención (fig. 3).
Figura 3.Parámetros fisiológicos sugeridos para una movilización temprana segura en el paciente crítico.
Representación visual de los principales dominios clínicos considerados durante la evaluación de seguridad para la movilización temprana en UCI. Los parámetros cardiovasculares, respiratorios, neurológicos y sintomáticos deben interpretarse de manera dinámica, individualizada y contextualizada, integrando el estado fisiológico global del paciente y su respuesta clínica durante la intervención. FC: frecuencia cardíaca; PAS: presión arterial sistólica; PAM: presión arterial media; FiO2: fracción inspirada de oxígeno; PEEP: presión positiva al final de la espiración; PIC: presión intracraneal; RASS: Richmond Agitation-Sedation Scale; SpO2: saturación periférica de oxígeno.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Moderada).
Asimismo, la presencia de condiciones clínicas asociadas con mayor riesgo fisiológico requiere una valoración integral antes de iniciar o progresar la MT. Estas condiciones no deben interpretarse de manera aislada o absoluta, sino dentro del contexto clínico global del paciente, la disponibilidad de recursos y la capacidad del equipo interdisciplinar para garantizar una intervención segura (fig. 4)16,19–23.
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Recomendación 5B y 5C. Instrumentos de movilidad funcional: Para establecer el nivel basal, guiar la progresión y monitorear la respuesta clínica, se recomienda utilizar escalas validadas y adaptadas al español, priorizando la ICU Mobility Scale (IMS) y el Perme Intensive Care Unit Mobility Score (Perme Score), además de considerar el Chelsea Critical Care Physical Assessment Tool (CPAx) y la Functional Status Score for the Intensive Care Unit (FSS-ICU). Esta valoración debe ser ejecutada por un fisioterapeuta capacitado.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Moderada).
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Recomendación 5D. Evaluación de la fuerza muscular: Se recomienda cuantificar y estandarizar el compromiso muscular periférico mediante la escala Medical Research Council Sum-Score (MRC-SS), aplicada por un fisioterapeuta capacitado.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Moderada).
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Recomendación 5E. Complementos del desempeño muscular: Se aconseja complementar el examen motor con dinamometría de agarre manual (handgrip) y ultrasonografía de la musculatura periférica y diafragmática para obtener datos objetivos de la estructura y función muscular.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
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Recomendación 5F: Se recomienda medir el nivel de funcionalidad global del paciente al momento del ingreso y al egreso de la UCI mediante el índice de Barthel.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
Contraindicaciones o precauciones mayores para el inicio o la progresión de la movilización temprana en el paciente crítico.
Representación visual de las principales condiciones cardiovasculares, respiratorias, neurológicas y sistémicas consideradas de alto riesgo durante la evaluación de seguridad para la movilización temprana en UCI. Estos criterios deben interpretarse de manera dinámica, individualizada y contextualizada, integrando el estado fisiológico global del paciente y su respuesta clínica antes de iniciar o progresar la intervención.
El uso de herramientas validadas sustituye la observación subjetiva por una evaluación funcional estandarizada. Registrar el estado basal y la progresión del paciente optimiza los desenlaces al egreso, mitiga los riesgos del reposo prolongado, unifica la comunicación interprofesional y fundamenta la toma de decisiones seguras6,22–28.
Recomendación: Se recomienda la aplicación sistemática de escalas de movilidad validadas en todo paciente crítico (con o sin ventilación mecánica), realizada por personal capacitado. Los registros deben asentarse en la historia clínica para auditar la evolución funcional y guiar la progresión de la intervención.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
Pregunta 3. ¿Cómo debe prescribirse la movilización temprana en pacientes adultos críticos hospitalizados en UCI?¿En pacientes adultos críticamente enfermos, la realización de intervenciones de movilización temprana con más de una sesión al día, en comparación con una única sesión diaria, mejora los desenlaces funcionales y clínicos durante la estancia en UCI?- •
Recomendación 6A
Ensayos clínicos y metaanálisis que implementaron la MT al menos dos veces al día reportan beneficios consistentes en la independencia funcional, incremento de la fuerza muscular y una menor incidencia de debilidad muscular adquirida en UCI, tanto en la estancia crítica como al alta hospitalaria12,19,23,25,28–32.
Recomendación: Se recomienda considerar la realización de más de una sesión diaria de MT, supeditado a la tolerancia clínica y a la definición de objetivos funcionales claros, para optimizar la recuperación y favorecer la progresión de la movilidad.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Moderada).
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Recomendación 6B. Duración de las sesiones
Para favorecer la independencia funcional, la evidencia respalda realizar sesiones con una duración mínima de 20min. Esta dosificación estructurada se asocia con deambulación temprana, mayor nivel máximo de movilidad (IMS), mejor fuerza muscular y mayor índice de Barthel a los 3 meses del egreso16,26,30,33–35.
Recomendación: Se recomienda definir y ajustar de forma individual la duración de las sesiones según la tolerancia del paciente, sus objetivos y el nivel de movilidad alcanzado, priorizando intervenciones estructuradas.(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Baja).
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Recomendación 6C
La prescripción y progresión de la MT según objetivos individualizados y niveles funcionales, desde actividades en cama hasta la deambulación, favorece la adaptación de las cargas según la tolerancia a la actividad y maximiza la consecución de la independencia funcional y la fuerza muscular16,23,27,34.
Recomendación: Se recomienda que la progresión de la MT se fundamente en objetivos individualizados y en el nivel funcional evaluado mediante instrumentos validados al pie de la cama, promoviendo el mayor grado posible de autonomía funcional.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
Pregunta 4. ¿En pacientes adultos críticamente enfermos, la implementación de movilización temprana estructurada, en comparación con la atención convencional sin movilización temprana, se asocia con mejores desenlaces clínicos y funcionales, y qué criterios pronósticos permiten identificar a los pacientes con mayor probabilidad de recuperación funcional?JustificaciónImplementar protocolos estructurados y basados en evidencia en lugar de prácticas empíricas optimiza recursos y dirige los esfuerzos hacia desenlaces con mayor impacto (reducción de delirio, menor atrofia muscular y menor estancia hospitalaria), mejorando la calidad de vida y la recuperación funcional de los sobrevivientes6,12,16,27.
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Recomendación 7. Protocolos estructurados: Se recomienda aplicar protocolos estructurados de MT con objetivos diarios individualizados para disminuir la duración de la ventilación mecánica, mejorar la funcionalidad física y acortar la estancia hospitalaria.
(Fuerza de la recomendación: A favor de la intervención. Calidad de la evidencia: Baja).
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Recomendación 7A: Se recomienda usar periódicamente herramientas validadas (como el índice de Barthel) en la UCI, al alta y en el seguimiento, con el fin de cuantificar el potencial de recuperación y optimizar los desenlaces.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
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Recomendación 7B: Se recomienda integrar la MT dentro del plan de manejo interdisciplinar como una estrategia coadyuvante en la prevención del delirio, ajustándola de manera dinámica a la condición clínica.
(Fuerza de la recomendación: Recomendación de expertos).
Algoritmo y flujograma para el inicio de la movilización temprana- •
Propósito: Guía algorítmica interdisciplinaria para la toma de decisiones diaria dentro de las 24 a 72h postestabilización, optimizando el balance riesgo-beneficio.
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Estructura: Se organiza jerárquicamente en tres pilares: estabilidad fisiológica, nivel de conciencia y capacidad de colaboración.
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Progresión: Planifica de forma secuencial los hitos motores (desde sedestación al borde de la cama hasta deambulación), condicionando cada actividad al cumplimiento continuo de los criterios de seguridad del consenso (fig. 5).
Figura 5.Algoritmo interdisciplinar para el inicio y progresión de la movilización temprana en el paciente crítico.
Representación secuencial del proceso de toma de decisiones clínicas para el inicio y progresión de la movilización temprana en UCI. El algoritmo integra criterios de exclusión o alto riesgo, nivel de conciencia, estabilidad fisiológica, capacidad de respuesta y evaluación funcional, permitiendo una progresión gradual desde actividades en cama hasta sedestación, bipedestación, entrenamiento de la marcha y deambulación funcional. La progresión entre fases debe condicionarse al cumplimiento continuo de criterios de seguridad, monitoreo fisiológico y reevaluación periódica dentro de un proceso interdisciplinar e individualizado orientado al balance riesgo-beneficio.
Las actividades señaladas con asterisco corresponden a transiciones funcionales avanzadas que requieren supervisión continua, soporte físico del equipo tratante y adaptación según la estabilidad clínica, tolerancia fisiológica y recursos institucionales disponibles.
IMS: ICU Mobility Scale; MRC-SS: Medical Research Council Sum-Score; Perme ICU Mobility Score: Perme Intensive Care Unit Mobility Score; RASS: Richmond Agitation-Sedation Scale.
Figura adaptada del documento original del consenso colombiano de MT en el paciente adulto crítico, con autorización de los autores.
Este consenso nacional representa un valor agregado fundamental para la medicina crítica en Colombia, al poner a disposición del equipo interdisciplinar de UCI una herramienta idónea para mitigar la variabilidad de la práctica empírica, transformándola en una intervención estandarizada, segura, basada en evidencia científica y centrada en las necesidades individuales del paciente.
La rigurosidad metodológica empleada en su diseño respaldada por revisiones sistemáticas garantiza la replicabilidad de directrices adaptadas a las necesidades, recursos y realidades del contexto clínico e institucional de nuestro país.
Sin embargo, la publicación de este consenso por sí sola no transforma la cultura organizacional ni modifica las inercias de la práctica diaria; su verdadero éxito radica en la voluntad política e institucional para su implementación efectiva a pie de cama. Este cambio de paradigma requiere entender la MT no solo como una estrategia de rehabilitación, sino como un pilar fundamental de la humanización del cuidado intensivo, donde el paciente recupere su autonomía en un entorno digno y seguro.
Lograr este objetivo es imposible de forma aislada; exige el engranaje, cohesionado y armónico de un verdadero trabajo en equipo interdisciplinario, donde cada profesional asuma su rol con liderazgo y corresponsabilidad. Reconocemos que la consolidación de este documento no habría sido posible sin la visión y el soporte institucional de la AMCI y la ASCOFI, a quienes reiteramos nuestro más profundo agradecimiento por apoyar este esfuerzo conjunto que, sin duda, elevará los estándares de calidad, seguridad y calidad de vida de los sobrevivientes de enfermedades críticas en Colombia.
AutoríaTodos los autores participaron en la conceptualización, revisión crítica y aprobación final del manuscrito.
FinanciaciónLos autores declaran que no recibieron financiación específica para la elaboración de este manuscrito.
Conflicto de interesesLos autores declaran no tener conflictos de interés relacionados con este manuscrito.





