Los pacientes críticos hospitalizados en unidades de cuidados intensivos (UCI) suelen presentar complicaciones derivadas del reposo prolongado, la inflamación sistémica y la sobrecarga sensorial, entre las que destacan la debilidad adquirida en UCI (DA-UCI), el deterioro cognitivo, las disfunciones sensoriales y la disminución de la autonomía funcional. La terapia ocupacional ha adquirido un rol creciente en este contexto, al intervenir desde etapas tempranas mediante estrategias de autocuidado, estimulación cognitiva, modulación sensorial y movilización progresiva. En este artículo se propone un marco de trabajo que oriente las intervenciones de terapia ocupacional en adultos críticamente enfermos, ajustadas a los distintos niveles de sedación y agitación según la Richmond Agitation-Sedation Scale (RASS). Se describen cuatro componentes de intervención —motor, cognitivo, sensorial y transversal— que incluyen optimización del posicionamiento, manejo ortésico, movilización temprana, estimulación multisensorial, estimulación cognitiva, manejo no farmacológico del delirium, participación en actividades de la vida diaria (AVD) y educación a la familia. Estas intervenciones se organizan de forma progresiva según los 10 niveles de la escala RASS (de −5 a +4), desde estrategias pasivas en sedación profunda hasta intervenciones activas y funcionales en pacientes alertas o con agitación leve, y estrategias centradas en la seguridad durante la agitación severa.
El marco propuesto muestra que las intervenciones de terapia ocupacional pueden aplicarse de manera segura y coherente en todos los niveles de analgosedación en el paciente crítico. El uso de la escala RASS como guía permite adaptar el tipo e intensidad de las intervenciones al estado de alerta y a la capacidad funcional individual, contribuyendo a la prevención de complicaciones, a la recuperación funcional temprana y a la preparación para el alta hospitalaria.
Critically ill patients admitted to intensive care units (ICUs) often experience complications arising from prolonged bed rest, systemic inflammation, and sensory overload, including ICU-acquired weakness (ICU-AW), cognitive impairment, sensory dysfunction, and reduced functional independence. Occupational therapy has taken on an increasingly important role in this context, intervening from the early stages through strategies such as self-care, cognitive stimulation, sensory modulation, and progressive mobilization. This article proposes a framework to guide occupational therapy interventions for critically ill adults, tailored to different levels of sedation and agitation as measured by the Richmond Agitation-Sedation Scale (RASS). Four components of intervention—motor, cognitive, sensory, and cross-cutting—are described, including optimization of positioning, orthotic management, early mobilization, multisensory stimulation, cognitive stimulation, non-pharmacological management of delirium, participation in activities of daily living (ADL), and family education. These interventions are organized progressively across the ten levels of the RASS scale (from −5 to +4), ranging from passive strategies in deep sedation to active and functional interventions in alert patients or those with mild agitation, and to safety-focused strategies during severe agitation.
The proposed framework demonstrates that occupational therapy interventions can be safely and consistently applied across all levels of analgosedation in critically ill patients. Using the RASS scale as a guide allows the type and intensity of interventions to be tailored to the patient's level of alertness and individual functional capacity, thereby contributing to the prevention of complications, early functional recovery, and preparation for hospital discharge.
