El inicio del soporte nutricional en pacientes con choque representa un desafío en la unidad de cuidados intensivos. A pesar de la existencia de guías de práctica clínica, la evidencia disponible varía y limita recomendaciones precisas sobre el momento, la vía y la dosis inicial del soporte nutricional.
MétodosSe realizó un estudio analítico a partir de una cohorte retrospectiva de pacientes adultos con diagnóstico de choque atendidos entre enero de 2023 y enero de 2025 en una institución de alta complejidad en Medellín, Colombia. Se describieron las características del inicio del soporte nutricional y los desenlaces clínicos. Se realizó análisis mediante regresión logística multivariada para evaluar asociaciones.
ResultadosEl 88,6% de los pacientes recibió nutrición enteral y la mortalidad hospitalaria fue del 30,4%. En el análisis multivariado, la edad, el uso de vasopresina y la nutrición parenteral se asociaron con mayor mortalidad; asimismo, iniciar la nutrición a las 6-12h o después de 24h, así como un aporte calórico de 21-25kcal/kg/día, se relacionaron con mayor riesgo frente a un inicio entre 13-24h y aportes de 11-15kcal/kg/día. Las complicaciones relacionadas con la nutrición se presentaron en el 11% de los casos.
ConclusiónEn pacientes con choque, la nutrición enteral puede considerarse tras alcanzar estabilidad hemodinámica adecuada después de la reanimación; el inicio es más seguro evitando la instauración precoz o retrasos injustificados, con prescripción calórica progresiva según la evolución clínica.
The initiation of nutritional support in patients with shock represents a challenge in the intensive care unit. Despite the availability of clinical practice guidelines, the available evidence varies and limits precise recommendations regarding the timing, route of administration and initial dose of nutritional support.
MethodsAn analytical study was conducted from a retrospective cohort of adult patients diagnosed with shock and treated between January 2023 and January 2025 at a high complexity institution in Medellin, Colombia. Characteristics of nutritional support initiation and clinical outcomes were described. Multivariate logistic regression analysis was performed to evaluate associations.
ResultsEnteral nutrition was administered to 88.6% of patients, and in-hospital mortality was 30.4%. In multivariable analysis, age, use of vasopressin, and parenteral nutrition were associated with higher mortality; in addition, initiation of nutrition at 6-12hours or after 24hours, as well as a caloric intake of 21-25kcal/kg/day, were associated with a higher risk compared with initiation at 13-24hours and caloric intake of 11-15kcal/kg/day. Nutrition-related complications occurred in 11% of cases.
ConclusionIn patients with shock, enteral nutrition can be considered after achieving adequate hemodynamic stability following resuscitation; initiation is safer when avoiding premature initiation or unjustified delays, with progressive caloric prescription according to clinical evolution.
