Se evaluaron el conocimiento y la percepción sobre los determinantes sociales de la salud respiratoria (DSSR) entre los socios de la SEPAR mediante encuesta online anónima. Respondieron 293 profesionales (4,8% de socios). Aunque el 98,6% reconoce que los DSSR afectan los resultados clínicos y más del 78% identifica a los pacientes afectados, el 74,7% nunca recibió formación específica. Los indicadores más usados fueron: condiciones de vivienda (77,1%), nivel educativo (70%) y barreras idiomáticas (62,5%). Solo el 3,4% emplea instrumentos estandarizados y el 12,3% dispone de tiempo suficiente en consulta. Obstáculos: baja prioridad institucional, ausencia de protocolos y falta de tiempo. Entre los socios que respondieron, se observa un alto nivel de concienciación sobre la relevancia de los DSSR. Sin embargo, la baja tasa de respuesta limita la generalización de los resultados al conjunto de la SEPAR. Hay una necesidad urgente de desarrollar estrategias formativas y protocolos específicos en DSSR, demanda respaldada por el 74% de los encuestados.
Knowledge and perceptions of social determinants of respiratory health (SDRH) were assessed among SEPAR members using an anonymous online survey. 293 professionals responded (4.8% of members). Although 98.6% recognized that SDRH affects clinical outcomes and more than 78% identified affected patients, 74.7% had never received specific training. The most frequently used indicators were: housing conditions (77.1%), educational level (70%), and language barriers (62.5%). Only 3.4% used standardized instruments, and 12.3% had sufficient time during consultations. Obstacles included low institutional priority, lack of protocols, and time constraints. Among the responding members, a high level of awareness regarding the relevance of SDRH was observed. However, the low response rate limits the generalizability of the results to the entire SEPAR membership. There is an urgent need to develop training strategies and specific protocols on SDRH, a demand supported by 74% of respondents.
La salud respiratoria no se forja únicamente en los alvéolos o los bronquios, ni es el resultado exclusivo de factores biológicos o genéticos. Está profundamente arraigada en el contexto social, económico y ambiental en el que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen. Los determinantes sociales de salud ejercen una influencia poderosa y sistemática en la distribución, gravedad y pronóstico de las enfermedades, dando lugar a desigualdades sanitarias significativas pero evitables1,2. Cuando se aplican específicamente a la neumología y a la cirugía torácica, los determinantes sociales de la salud respiratoria (DSSR) se definen como las condiciones sociales, económicas, ambientales y laborales que influyen de forma decisiva en la exposición a contaminantes, el acceso a la atención sanitaria de calidad, la adopción de comportamientos saludables y, en última instancia, el riesgo de desarrollar y morir por afecciones respiratorias3,4.
La evidencia científica es contundente en vincular los DSSR con la carga de enfermedad. Un bajo nivel socioeconómico, la pobreza energética, la exposición residencial a contaminación atmosférica, el hacinamiento, las barreras idiomáticas o culturales y la inseguridad laboral son factores que se asocian de manera independiente con una mayor prevalencia y peor control de afecciones como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, las infecciones respiratorias y el cáncer de pulmón5. Estos determinantes operan a través de múltiples vías: limitando el acceso a diagnósticos tempranos y tratamientos óptimos, condicionando la adherencia terapéutica, incrementando la exposición a tóxicos como el humo del tabaco o la contaminación interior, y generando un estado de estrés crónico que puede afectar la función inmunológica6.
A pesar de este sólido cuerpo de evidencia, la integración sistemática de la evaluación y la intervención sobre los DSSR en la práctica clínica diaria sigue siendo un desafío pendiente. Tradicionalmente, tanto en España como en el resto del mundo, el modelo de atención se ha centrado en el manejo biomédico de la enfermedad una vez instaurada, y en su tratamiento en su fase aguda, con menos énfasis en la identificación y mitigación proactiva de sus raíces sociales7. Comprender las brechas en el conocimiento, la percepción y las prácticas de los profesionales de la salud respiratoria respecto a los DSSR es, por tanto, un paso fundamental para diseñar estrategias efectivas que permitan transitar de un modelo curativo a uno más preventivo y equitativo, alineado con el principio de justicia en salud.
Nuestro objetivo fue evaluar el conocimiento y la percepción de los profesionales de la SEPAR sobre los DSSR y su identificación en la práctica clínica.
Material y métodosSe diseño un cuestionario ad hoc, online, individual y anónimo, dividido en 4 partes con 20 preguntas en total, que requería como máximo 3 (tres) minutos para completarlo. La encuesta fue publicada el día 03/11/25, y se enviaron 2 recordatorios, los días 11/11/25 y 17/11/25. Asimismo, la convocatoria fue difundida en la publicación SEPAR NEWS N.° 881, correspondiente al 25/11/25. Se realizó un análisis estadístico descriptivo y sin inferencias ni comparaciones buscando significaciones. Se cumplieron los mínimos de la metodología STROBE para estudios observacionales8.
ResultadosSe obtuvo un total de 293 respuestas de entre los 6.115 socios de la SEPAR, resultando un porcentaje de participación del 4,8%. Por género respondieron el 36,2% varones y el 63,1% mujeres, y por grupos de edad el 1,3% hasta 25 años, el 14,7% de 26 a 35 años, el 25,3% de 36 a 45 años, el 28,3% de 46 a 55 años y el 30,4% más de 55 años, siendo representadas las 17 comunidades autónomas (tabla 1). La mayoría de respondientes (68,3%) tenían más de 15 años de experiencia profesional. Su lugar de trabajo era: el 81,6% hospital público, el 5,8% hospital privado, el 5,8% atención primaria y el 6,8% otros. El entorno de trabajo era 86,3% urbano. 11,3% semiurbano y 2,4% rural.
Características sociodemográficas
| Porcentaje | |
|---|---|
| Género | |
| Varones | 36,2 |
| Mujeres | 63,1 |
| No binario | 0,7 |
| Edad | |
| hasta 25 años | 1,3 |
| 26 a 35 años | 14,7 |
| 36 a 45 años | 25,3 |
| 46 a 55 años | 28,3 |
| más de 55 años | 30,4 |
| Comunidad autónoma | |
| Andalucía | 12,3 |
| Aragón | 2,7 |
| Asturias (Principado de) | 4,8 |
| Baleares (Islas) | 2,0 |
| Canarias | 5,5 |
| Cantabria | 2,7 |
| Castilla y León | 6,1 |
| Castilla-La Mancha | 2,7 |
| Cataluña | 19,8 |
| Comunidad Valenciana | 8,9 |
| Extremadura | 0,3 |
| Galicia | 3,8 |
| La Rioja | 0,3 |
| Madrid (Comunidad de) | 17,0 |
| Murcia (Región de) | 2,0 |
| Navarra (Comunidad Foral de) | 1,4 |
| País Vasco (Euskadi) | 6,8 |
| Área profesional | |
| Neumología | 63,1 |
| Cirugía torácica | 2,0 |
| Enfermería respiratoria | 14,3 |
| Fisioterapia respiratoria | 13,7 |
| Otras | 6,9 |
| Años de experiencia profesional | |
| Menos de 5 años | 0,4 |
| 5 a 15 años | 25,3 |
| Más de 15 años | 68,3 |
| Lugar de trabajo | |
| Hospital público | 81,6 |
| Hospital privado | 5,8 |
| Atención primaria | 5,8 |
| Otros. | 6,8 |
| Entorno de trabajo | |
| Urbano | 86,3 |
| Semiurbano | 11,3 |
| Rural | 2,4 |
Como resultados, el 85,0% definirían «desigualdades en salud respiratoria», por el impacto de determinantes sociales (vivienda, empleo, educación, migración, …) en la salud respiratoria, seguidos del 75,4% por diferencias en enfermedades por nivel socioeconómico, el 74,1% por barreras en el acceso a diagnósticos / tratamientos, y el 63,8% en variabilidad geográfica (urbana / rural). Los factores considerados que influyen más en las DSSR fueron, ordenados desde el más relevante, el acceso desigual a servicios sanitarios, la pobreza / bajo nivel socioeconómico, la exposición laboral / ambiental (contaminación ambiental e interna, tabaco), el nivel educativo, y finalmente el origen étnico / migrante (fig. 1). Aunque la mayoría de respondientes, el 28,0% frecuentemente (>50% casos) y el 50,5% ocasionalmente (20-50%), identifican en su consulta a los pacientes afectados por desigualdades sociales que impactan su salud respiratoria, y que el 98,6% considera que los DSSR afectan también a los resultados clínicos (p. ej., reingresos, adherencia al tratamiento), el 74,7% respondió que nunca ha recibido formación específica. Los 5 indicadores más utilizados para identificar DSSR son, secuencialmente: el 77,1% condiciones de vivienda (barrio, hacinamiento, humedades), 70,0% nivel educativo, 62,5% barreras idiomáticas / culturales, 60,8% dificultad para costear medicamentos / tratamientos y el 60,1% situación laboral / desempleo. Solamente un 3,4% utilizaba algún instrumento estandarizado para evaluar vulnerabilidad social y un 12,3% tenía tiempo suficiente en consulta para explorarlos. Las enfermedades consideradas más asociadas a DSSR fueron tuberculosis, EPOC, asma y cáncer de pulmón. Los obstáculos percibidos como más importantes para implementar acciones contra DSSR fueron, secuencialmente, baja prioridad institucional, ausencia de protocolos, falta de tiempo y dificultad para coordinar con trabajo social. Finalmente, un 70,6% de los encuestados sugerían a la SEPAR promocionar la formación específica para profesionales para reducir estas desigualdades y un 74% estaría interesado/a en participar en iniciativas de SEPAR sobre este tema.
DiscusiónEsta encuesta confirma la relevancia de considerar los DSSR en la práctica clínica habitual, pese a que la mayoría de los participantes (3 de cada 4) nunca ha recibido formación específica sobre el tema, y el uso de instrumentos estandarizados para evaluar vulnerabilidad es testimonial. Se identifican como obstáculos principales la baja prioridad institucional, la ausencia de protocolos y la falta de tiempo. En definitiva, que la gran concienciación sobre los DSSR no se acompaña de formación, herramientas y tiempo para abordarlos en la práctica clínica.
Este estudio es el primero que se realiza en el ámbito de la neumología y cirugía torácica españolas sobre sus conocimientos y actitudes, con participación de todas las CC. AA. y con apoyo institucional de la SEPAR. Además, se siguió la metodología STROBE para estudios observacionales. Sin embargo, tiene una serie de limitaciones a considerar. La principal es sin duda el bajo porcentaje de respuesta. El estándar actual de respuesta mínima para encuestas online de sitúa alrededor del 20% de la muestra elegible. Sin embargo, pese a la brevedad del cuestionario y 2 recordatorios, solamente se obtuvo un 4,8% de respuesta, particularmente baja en la población más joven. Puede especularse sobre los motivos, que seguramente incluyen competencia con otras encuestas, cansancio o desapego.
Se suele afirmar que los equipos de atención primaria (personal médico y de enfermería) se encuentran en una posición privilegiada para detectar el impacto de los DSSR sobre los pacientes9. Pero otros especialistas no deben ni pueden obviar aquí su responsabilidad10.
Como opciones de futuro, la historia clínica electrónica11, y la implementación de herramientas de inteligencia artificial ya posibilitan incorporar de manera fácil y visual algunos de los principales DSSR, permitiendo una evaluación clínica más global.
Los resultados de esta encuesta, y su repetición posterior, han de ayudar a concienciar del gran impacto de los DSSR en la salud individual y poblacional12, diseñar programas de formación de los profesionales y sus pacientes, y finalmente implementar estrategias para reducir desigualdades en salud respiratoria en nuestros pacientes.
FinanciaciónNo disponible. Apoyo institucional y logístico de la SEPAR.
Contribuciones de los autoresTodos los autores contribuyeron por igual.
Consentimiento informadoNo aplicable.
Declaración de IASe ha utilizado IA para realizar el abstract gráfico.
Conflictos de interésSegún los formularios ICMJE: JBS declara haber recibido subvenciones de compañías farmacéuticas de 2022 a 2026 de Chiesi, GSK, Linde y Novartis a través del Hospital Universitario de La Princesa. Participó en actividades de conferencias, comités asesores y consultorías de 2022 a 2026 patrocinadas por Air Liquide, Almirall, AstraZeneca, Boehringer Ingelheim, CHEST, Chiesi, CNPT, ERS, FTH, Gebro, Grifols, GSK, IHME, Laminar Pharma, Linde, Lipopharma, Menarini, Mundipharma, Novartis, OMS, Pfizer, ResApp, RiRL, ROVI, SEPAR, SAPIO, Seqirus, OMS EUR, Takeda y Zambon. Finalmente, JBS declara no haber recibido nunca, directa ni indirectamente, financiación alguna de fabricantes de tabaco o sus filiales. CA, IU y MP declaran no tener conflictos de interés en relación con este envío.
Agradecemos a Gabriel Giuliano, Secretaría de la SEPAR, por su ayuda en el envío de los cuestionarios a los miembros de la SEPAR.





