Shared decision-making (SDM) is a collaborative approach that integrates clinical evidence with patient values to guide healthcare decisions. Although widely promoted as a quality indicator, its adoption in surgical care remains variable. Understanding its impact and implementation in surgery is essential to improve patient-centred outcomes.
MethodsA systematic review with narrative synthesis was conducted in accordance with PRISMA guidelines and registered in PROSPERO (ID 1145717). MEDLINE, EMBASE, Ovid and Cochrane databases were searched for studies published between 1995 and 2025. Randomized trials and comparative observational studies evaluating shared decision-making (SDM) interventions in adult surgical patients were included. Two reviewers independently performed study screening, data extraction and quality assessment. Primary outcomes were patient-reported measures (satisfaction, perceived involvement, decisional conflict, and knowledge). Secondary outcomes included postoperative complications and length of stay. Risk of bias was assessed using the Newcastle–Ottawa Scale, and certainty of evidence was graded using the GRADE approach. Due to heterogeneity across interventions and surgical subspecialties, a narrative synthesis was performed.
ResultsThe search identified 4119 records, among which 29 studies met inclusion criteria. Most were randomized controlled trials or prospective cohorts, spanning orthopaedic, breast, colorectal, gynaecologic, vascular, and general surgery. SDM interventions were diverse, including decision aids, question prompt lists, smartphone applications, and surgeon–patient communication training. Compared with usual care, SDM consistently improved patient knowledge, involvement, satisfaction, and reduced decisional conflict. Evidence for clinical outcomes, such as complication rates or length of stay, was limited and inconsistent. Quality appraisal showed most studies were of moderate to high quality, although several pilot trials had small samples and limited generalizability.
ConclusionsSDM improves patient-centred outcomes in surgical practice, though its effect on clinical endpoints remains uncertain. The evidence highlights stronger benefits in elective than in emergency contexts, where time constraints and patient frailty limit feasibility. Standardized measurement tools, validated surgery-specific decision aids, and integration of digital technologies are needed to strengthen implementation. Broader institutional support and training in SDM communication should be prioritized to embed SDM as a routine component of surgical care.
La toma de decisiones compartida (TDC) es un enfoque colaborativo que integra la evidencia clínica con los valores del paciente para guiar las decisiones en salud. Aunque se promueve ampliamente como un indicador de calidad, su adopción en la atención quirúrgica sigue siendo variable. Comprender su impacto e implementación en cirugía es esencial para mejorar los resultados centrados en el paciente.
MétodosSe realizó una revisión sistemática conforme a las guías PRISMA y registrada en PROSPERO (ID 1145717). Se buscaron estudios publicados entre 1995 y 2025 en las bases de datos MEDLINE, EMBASE, Ovid y Cochrane. Se incluyeron ensayos aleatorizados y estudios comparativos observacionales que evaluaran intervenciones de toma de decisiones compartida (SDM) en pacientes quirúrgicos adultos. Dos revisores realizaron de forma independiente la seleción de estudios, extracción de datos y evaluación de calidad. Los desenlaces primarios fueron medidas reportadas por los pacientes (satisfacción, participación percibida, conflicto decisional y conocimiento). Los desenlaces secundarios incluyeron complicaciones postoperatorias y duración de la estancia hospitalaria. El riesgo de sesgo se evaluó mediante la escala Newcastle–Ottawa y la certeza de la evidencia se calificó con el enfoque GRADE. Debido a la heterogeneidad entre intervenciones y subespecialidades quirúrgicas, se realizó una síntesis narrativa.
ResultadosLa búsqueda identificó 4.119 registros, de los cuales 29 cumplieron con los criterios de inclusión. La mayoría fueron ensayos clínicos aleatorizados o cohortes prospectivas, en áreas como cirugía ortopédica, de mama, colorrectal, ginecológica, vascular y general. Las intervenciones de TDC fueron diversas e incluyeron ayudas para la decisión, listas de preguntas, aplicaciones móviles y formación en comunicación para cirujanos y pacientes. En comparación con la atención habitual, la TDC mejoró de forma consistente el conocimiento, la participación y la satisfacción de los pacientes, además de reducir el conflicto decisional. La evidencia sobre desenlaces clínicos como tasas de complicaciones o duración de la hospitalización fue limitada e inconsistente. La mayoría de los estudios fueron de calidad moderada a alta, aunque varios ensayos piloto tenían muestras pequeñas y escasa generalizabilidad.
ConclusionesLa TDC mejora los resultados centrados en el paciente en la práctica quirúrgica, aunque su efecto en los desenlaces clínicos sigue siendo incierto. La evidencia muestra beneficios más sólidos en contextos electivos que en urgencias, donde las limitaciones de tiempo y la fragilidad de los pacientes reducen su factibilidad. Se necesitan herramientas de medición estandarizadas, ayudas para la decisión validadas y específicas para cirugía, así como la integración de tecnologías digitales para fortalecer su implementación. Debe priorizarse el apoyo institucional y la capacitación en comunicación para incorporar la TDC como un componente rutinario de la atención quirúrgica.


