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Sobre la Revista
Medicina Clínica Vol.127 Núm. 09
Medicina Clínica. ISSN:0025-7753
Medicina Clínica
Prevalencia de dislipemia en las consultas ambulatorias del Sistema Nacional de Salud: Estudio HISPALIPID
Por Onofre Vegazo a, Jose R Banegas b, Fernando Civeira c, Pedro L Serrano Aisa c, F Javier Jiménez d, Emilio Luengo e
Fundamento y objetivo: Conocer la prevalencia de la dislipemia entre los pacientes atendidos en las consultas ambulatorias del Sistema Nacional de Salud (SNS). Pacientes y método: HISPALIPID es un estudio transversal y multicéntrico realizado en una muestra de 33.913 pacientes (55,7% mujeres), con una edad media (DE) de 54,6 (18,3) años, de 15 de las 17 comunidades autónomas de España. Participaron 1.461 médicos (78,8% de atención primaria y 21,2% especialistas). Se consideró dislipémicos a los pacientes que ya tenían el diagnóstico previamente establecido por su médico y control óptimo a valores de la PA < 130/85 mmHg. Resultados: Estaban diagnosticados de dislipemia 8.256 pacientes (52,4% mujeres), con una edad media de 62,4 (12,4) años, y representaban una prevalencia global del 24,3% (intervalo de confianza del 95%, 23,8-24,8) (varones: 26,2%; mujeres: 22,9%; p < 0,001). Las comunidades con mayor y menor prevalencia ajustada por edad, sexo e índice de masa corporal fueron, respectivamente, Canarias (33,9%) y Cantabria (18,6%). El 86,8% de los pacientes tenía al menos otro factor de riesgo cardiovascular asociado. El 36,7% de los pacientes dislipémicos presentaba alguna enfermedad cardiovascular asociada. Conclusiones: La prevalencia de la dislipemia es alta entre los pacientes atendidos en las consultas ambulatorias del SNS, ya que uno de cada cuatro pacientes está diagnosticado de este factor de riesgo cardiovascular. Estos pacientes tienen un perfil de alto riesgo cardiovascular.
Med Clin (Barc). 2006;127:331-4.
Palabras clave: Dislipemia. Prevalencia. Factores de riesgo cardiovasculares. España.
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la primera causa de muerte en España y el resto de países industrializados. En España representan el 34% del total de defunciones1. La hipercolesterolemia es uno de los factores de riesgo cardiovascular (FRCV) modificables en los que más se puede influir y cuya normalización comportaría un gran beneficio sociosanitario al disminuir la tasa de morbimortalidad por ECV. Se ha demostrado una asociación lineal, directa y gradual entre la concentración sérica de colesterol total (CT) y colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (cLDL) y la morbimortalidad por cardiopatía isquémica y por enfermedad cardiovascular en general, así como una relación inversa con la concentración sérica de colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (cHDL). Esto ocurre tanto en pacientes en prevención primaria como en prevención secundaria2.
A principios de los años noventa del siglo xx, en los estudios en la población española entre 35 y 65 años de edad se evidenció que el 18,6% de los varones y el 17,6% de las mujeres tenían valores de CT igual o superior a 250 mg/dl, y cuando el límite era >= de 200 mg/dl, el porcentaje aumentaba hasta el 56,7 y el 58,6%, respectivamente3. Estas cifras se han incrementado en años posteriores, hasta tal punto que las concentraciones séricas de CT y cLDL de la población española son similares a las de otros países de nuestro entorno4. Sin embargo, en España hay una tasa de mortalidad por ECV más baja que en países nórdicos y del este de Europa5, lo que podría justificarse, al menos parcialmente, porque nuestra concentración de cHDL es más elevada.
En España hay numerosos estudios, de ámbito local, regional e incluso nacional3, en los que se ha determinado la prevalencia de la dislipemia con diferentes metodologías de muestreo y en poblaciones muy diferentes. Sin embargo, hay pocos estudios que han evaluado la prevalencia de la dislipemias entre los pacientes que acuden a las consultas médicas del Sistema Nacional de Salud (SNS), y hasta donde sabemos no se dispone de información actualizada.
El objetivo de este trabajo es conocer la prevalencia de dislipemia entre los pacientes que acuden a las consultas ambulatorias del SNS y su distribución geográfica, por sexo y edad. Además se evalúa su asociación con otros FRCV.
Pacientes y método
El estudio HISPALIPID es un estudio transversal y multicéntrico que recogió datos de pacientes que acudieron de forma ambulatoria a las consultas del SNS. Se contactó con 1.689 médicos investigadores para participar en el estudio, el 79,1% de atención primaria (AP) y el 20,9% de atención especializada (AE).
Los investigadores incluyeron sistemáticamente a los 5 primeros pacientes que acudieron en una semana a la consulta, durante su práctica clínica habitual. Se incluyó a los pacientes en el estudio después de que otorgaran su consentimiento.
Los investigadores cumplimentaron un cuestionario normalizado a partir de la entrevista y exploración física en la visita, y recogieron los datos reseñados en la historia clínica del paciente. Se registró los datos siguientes: del investigador, de los pacientes consultantes (edad, sexo, peso, talla, índice de masa corporal [IMC: kg/m2]), y de los pacientes con diagnóstico de dislipemia (FRCV asociados, ECV asociadas, perfil lipídico, tipo de dislipemia, presión arterial [PA], el tratamiento actual).
El diagnóstico de dislipemia debía estar reflejado previamente por el médico en la historia clínica de sus pacientes. Se aceptó los valores lipídicos de la última analítica realizada para establecer el grupo de riesgo cardiovascular (RCV) de los pacientes dislipémicos siguiendo las recomendaciones del National Cholesterol Educaton Program Adult Treatment Panel III (NCEP ATP III)6.
Se consideró hipertensos a los pacientes con cifras de PA 140/90 mmHg o los diagnosticados de hipertensión o con tratamiento antihipertensivo7. El diagnóstico de diabetes mellitus se basó en las recomendaciones de la Asociación Americana de Diabetes8. Se consideró como sobrepeso los valores del IMC entre 25 y 29,9 kg/m2 y obesidad >= 30 kg/m2.
Con un tamaño muestral de 25.000 pacientes, y en el peor de los casos que la prevalencia de la dislipemia de los pacientes consultantes fuera del 50% y un error alfa bilateral del 5% para una proporción, se conseguiría una estimación de la prevalencia con una precisión de ± 0,6%.
Se realizó una estadística descriptiva básica de los resultados, y se expresó la media, la desviación estándar (DE) y la distribución de cada variable continua por grupos de edad y sexo. Para las variables cualitativas se presentan los porcentajes con intervalos de confianza (IC) del 95%. La significación de las diferencias brutas entre medias se estimó mediante análisis de la t de Student. Las diferencias entre proporciones se estimaron mediante las pruebas de la *2, estadística exacta de Fisher o prueba Z para comparar 2 proporciones, dependiendo de la distribución de las variables. Las prevalencias de dislipemia por comunidades autónomas (CCAA) se ajustaron por edad, sexo e IMC. Se estableció un nivel de significación estadística de p < 0,05. El análisis estadístico se realizó con SPSS versión 11.5 para Windows.
Resultados
En el estudio participaron finalmente un total de 1.461 investigadores (78,8% de AP y 21,2% de AE) de 15 de las 17 CCAA, y se consiguió una tasa de respuesta global del 86,5% (AP 84,1% y AE 88,3%). La distribución de los médicos por sexo, regiones geográficas y especialidad en general reprodujo fiablemente la de las encuestas que recogen datos sobre médicos registrados en el SNS9.
La muestra final fue de 33.913 pacientes consultantes, con edad media de 54,6 (18,3) años (55,7% mujeres). La distribución de pacientes por sexo, regiones geográficas y por especialidad reprodujo fiablemente la de las encuestas de pacientes que consultan ambulatoriamente en el SNS y resultó proporcional a la distribución de habitantes de cada región en España basada en datos censales9.
El 24,3% (IC del 95%, 23,8-24,8) estaban diagnosticados de dislipemia previamente por su médico (n = 8.256; 52,4% mujeres), se atendió al 71% en AP y al 29% en AE. La prevalencia de dislipemia fue del 21,4% (IC del 95%, 20,3-22,5) en AP frente al 36,4% (IC del 95%, 36,4-34,5) en AE, respectivamente (p < 0,001). En la tabla 1 se muestra las principales características sociodemográficas, analíticas y clínicas de los pacientes diagnosticados de dislipemia. La prevalencia de dislipemia aumenta con la edad hasta alcanzar un máximo en la sexta década de los varones y la séptima de las mujeres. Existe una relación directa entre la prevalencia de dislipemias y el aumento del IMC.
Una vez ajustada por edad, sexo e IMC, la prevalencia más alta de dislipemia se observó en Canarias (33,9%) y Murcia (30,7%), mientras que Cantabria, con un 18,6%, presentó los valores más bajos entre las diferentes CCAA (fig. 1).
Fig. 1. Prevalencia de dislipemia en las diferentes comunidades autónomas ajustadas por edad, sexo e índice de masa corporal. (Grupos de edad empleados: < 45 años, 45 65 años, > 65 años.) ND: no se dispone de datos de Navarra y La Rioja.
El 7,4% no recibía ningún tratamiento, el 68,8% estaba con medidas higiénico dietéticas específicas para la dislipidemia y el 72,6% recibía tratamiento farmacológico hipolipemiante, de los cuales el 87,8% recibía sólo estatinas.
El 86,4% (n = 7.133) de los dislipémicos presentaba algún otro FRCV asociado. La hipertensión (51,1%) era el más frecuente (tabla 1). En el 56,7% de los dislipémicos coexistían dos o más FRCV, uno en el 29,7% y la dislipemia se presentaba como único FRCV sólo en el 13,6% restante.
El 36,7% (n = 3.028) de los dislipémicos tenía alguna ECV asociada; la enfermedad cardíaca es la más frecuente, especialmente el infarto agudo de miocardio, que ocurrió en varones en el 75,4% de los casos. El 23,3% (n = 1.920) tiene una ECV y el 13,4% (n = 1.108) tiene 2 o más ECV asociadas.
Después de clasificar a los dislipémicos por grupos de riesgo según los criterios del NECP ATP III, el 40,3% (n = 3.324) pertenece a grupos de EAC y/o enfermedad con riesgo equivalente, el 26,4% (n = 2.177) pertenece al grupo de 2 o más FRCV y un RCV menor o igual del 20%, y el 33,4% (n = 2.755), al grupo de 0 o 1 FRCV.
Discusión
Este estudio encontró una alta prevalencia de dislipemia (24,4%) en la población consultante española. En España encontramos gran variabilidad en la prevalencia de la dislipemia, según la antigüedad del estudio, el ámbito poblacional, la metodología y los valores de CT o cLDL tomados como referencia diagnóstica. Después de sintetizar los datos existentes de otros estudios realizados en nuestro entorno, podemos decir que la prevalencia de hipercolesterolemia en adultos está cercana al 20% si tomamos como valor de corte de CT > 250 mg/dl y al 50% si el valor de corte es CT >= 200 mg/dl3. En Cataluña, en 1999, el 52% presentaba cifras de colesterol mayores de 200 mg/dl, mientras que en el estudio DRECE II la prevalencia de hipercolesterolemia (CT > 200 mg/dl) fue del 69,5%. En pacientes ancianos también se demostró una prevalencia del 68,9%. Datos recientes del estudio MONICA muestran una prevalencia de hipercolesterolemia en Cataluña del 21% en varones y del 19% en mujeres4. En un metaanálisis publicado recientemente, en los FRCV de la población española, se comunica que el 23% de la población española tiene un CT > 250 mg/dl10.
España presenta prevalencias de hipercolesterolemia similares a los países de su entorno, tal y como se ha demostrado en el estudio EUROASPIRE II, donde el 50% de los pacientes españoles presenta valores CT > 5 mmol/l (193,5 mg/dl), frente a un valor medio europeo del 58,8%5. Sin embargo, hay una gran variabilidad de la prevalencia frente a los países del centro y este de Europa (mayor prevalencia) y a los países asiáticos (menor prevalencia), según los últimos datos del estudio MONICA4.
Hasta el momento, no se había establecido la prevalencia de dislipemia existente en las diferentes zonas geográficas en España en un solo estudio y con un mismo criterio. En el estudio HISPALIPID, Canarias (33,9%), Murcia (30,7%) y Cataluña (28,1%) tienen prevalencias de dislipemia superior a la global, mientras que Cantabria (18,6%) y Asturias (21,4%) son las CCAA con menor prevalencia. Esta distribución de la dislipemia de nuestro estudio (fig. 1) no se ajusta al patrón de mortalidad por ECV existentes por CCAA, el llamado «patrón mediterráneo». No se conocen con exactitud las razones de este patrón y posiblemente sea el resultado de una interacción multifactorial y difícilmente explicable por un solo factor de riesgo, como es la existencia de dislipemias3.
Otros estudios1,10 han puesto de manifiesto la asociación entre los diferentes FRCV en nuestro medio. En nuestro estudio, el 86,4% de los pacientes dislipémicos tenía asociado algún otro FRCV y sólo el 13,6% presentaba la dislipemia como único factor de riesgo. Esto, asociado a que el 36,7% ya tenía alguna ECV, confiere a esta población un alto RCV.
La mayor limitación del estudio es que los datos obtenidos de prevalencia de dislipemias no son de base poblacional, sino de población consultante del SNS en la práctica clínica habitual, lo cual puede sobreestimar la prevalencia de la dislipemia de la población española. Además, el sistema de selección de médicos y pacientes, no aleatorizado, no permite extrapolar los resultados a la población de pacientes dislipémicos que acuden a las consultas médicas de SNS. Sin embargo, la selección de médicos ajustada proporcionalmente al número de habitantes de cada CCAA, junto con una tasa media de respuesta alta de los investigadores (86,5%) y el alto número de pacientes consultantes entrevistados globalmente y por CCAA, permiten una aproximación bastante ajustada a la situación real de la población consultante del SNS.
Con los resultados del estudio podemos concluir que, en España, la prevalencia de dislipemia en la población consultante es alta, con diferencias significativas entre las distintas CCAA. Los pacientes dislipémicos estudiados tienen asociados múltiples FRCV, lo que les confiere un alto RCV.
Agradecimientos
A los investigadores que han participado, por su inestimable colaboración.
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