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Sobre la Revista
Medicina Clínica Vol.124 Núm. Supl.1
Medicina Clínica. ISSN:0025-7753
Medicina Clínica
Radiodiagnóstico
Por Pilar Gallar a, Francisco Javier Lafuente a
Se describen las actuaciones del Departamento de Radiodiagnóstico durante el día 11 de marzo para atender a las víctimas del atentado. Todo el personal necesario y adecuado del Servicio de Radiodiagnóstico actuó en primera línea. Durante la mañana del 11 de marzo, entre las salas y equipos propios de la urgencia del Instituto Médico Quirúrgico, especialmente en las secciones de musculoesqueleto y tórax, se realizaron exploraciones de radiología convencional a 150 pacientes adultos; en la sección de pediatría a 12 niños, y en la sección maternal a 3 embarazadas. En las áreas de críticos se efectuaron 120 radiografías de tórax con un aparato portátil. Además, funcionaron 4 equipos de tomografía computarizada y se realizaron 47 exploraciones. Por otro lado, se efectuaron 3 exploraciones vasculares e intervencionistas (embolizaciones en pacientes con hemorragia).
Med Clin (Barc). 2005;124(Supl 1):44-5.
Palabras clave: Radiodiagnóstico. Atentado terrorista. Víctimas en masa. Organización asistencial de la catástrofe.
Recursos asistenciales
El Servicio de Radiodiagnóstico del Hospital General Universitario Gregorio Marañón está distribuido en 4 pabellones: el edificio central o médico-quirúrgico (MQ), el pabellón de oncología, el pabellón maternoinfantil y el Instituto Provincial de Rehabilitación. En él trabajan 38 radiólogos, 110 técnicos especialistas en radiodiagnóstico, 17 diplomados en enfermería, 17 auxiliares y 22 auxiliares de servicios generales. El 11 de marzo estaban presentes 36 radiólogos y prácticamente la totalidad del resto del personal del servicio con turno de mañana. El servicio está dotado de 18 equipos de radiología convencional, 5 tomógrafos computarizados, 3 aparatos de resonancia magnética, 3 angiógrafos, 11 ecógrafos, 5 telemandos, 10 equipos portátiles y 13 arcos quirúrgicos. La urgencia general de adultos se atiende en el Instituto Provincial Médico-Quirúrgico, con 2 salas y un equipamiento propio para los estudios convencionales. El día del atentado todo el equipamiento del servicio, y muy especialmente el del MQ, se puso a disposición de la urgencia.
Desde que llegó el primer paciente del atentado, todo el personal necesario y adecuado del Servicio de Radiodiagnóstico actuó en primera línea. El resto del personal se ofreció explícitamente, pero se consideró que era más útil en la cobertura de otras áreas asistenciales. Los radiólogos más competentes y con mayor experiencia se distribuyeron, contando con los residentes adecuados, en las salas de radiología donde se preveía una mayor atención a las víctimas del atentado. Se reforzaron el personal de enfermería, el personal técnico y el personal auxiliar.
Actividad realizada
Se atendió a los pacientes principalmente en la urgencia del pabellón MQ y, en menor número, en la urgencia del maternoinfantil. Se liberaron las salas y equipos donde estaba previsto atender a los pacientes; se explicó la situación a los enfermos programados, citados a primera hora, que colaboraron adecuadamente retrasando o renunciando a realizarse las exploraciones para las que tenían cita.
Entre las salas y equipos propios de la urgencia del MQ, de la sección de musculosqueleto y de la sección de tórax se realizaron exploraciones de radiología convencional a 150 pacientes adultos; en la sección de pediatría, a 12 niños, y en la sección maternal, a 3 embarazadas. En las áreas de críticos se efectuaron 120 radiografías de tórax con portátil. Se dio apoyo radiológico (fluoroscopia) a los 8 quirófanos en funcionamiento. Se desplazaron ecógrafos al «cuarto de shock» de la urgencia del MQ y a las áreas de críticos y quirófanos de adultos. También se desplazaron ecógrafos del pabellón maternoinfantil a sus Unidades de Críticos y quirófanos. Se realizaron 37 ecografías en adultos, 2 en niños y 2 obstétricas. Además, funcionaron 4 equipos de tomografía computarizada (los 3 del MQ y el del pabellón maternoinfantil) y se realizaron 47 exploraciones (40 en el MQ y 7 en el pabellón maternoinfantil). Por otro lado, se efectuaron 3 exploraciones vasculares e intervencionistas (embolizaciones en pacientes con hemorragia).
En todo momento se contó con la presencia y disponibilidad de las empresas encargadas del mantenimiento de los equipos.
Comentario
Debido a la urgencia para realizar la exploración y a que en muchos casos los pacientes no estaban identificados, se marcó con rotulador sobre la piel el número de la tomografía computarizada y se conservó copia para mayor seguridad.
Un radiólogo y varios residentes revisaron «a pie de máquina» toda la radiología simple. Incluso se trasladaron con ecógrafos a las Unidades de Críticos. Como informe, se escribían los hallazgos, de forma sucinta, sobre la propia radiografía. Para evitar confusiones de identificación, la exploración salía con el propio paciente.
Los radiólogos que se desplazaron con ecógrafos emitían su informe verbalmente y lo escribían a mano. Además, al estar trabajando en las Unidades de Críticos, gestionaron las exploraciones de los pacientes que debían trasladarse al Servicio de Radiología.
En cada escáner del MQ, y puesto que las exploraciones incluían, en la mayoría de los casos, el cráneo, el tórax y el abdomen, se contaba con 2 radiólogos generales y un neurorradiólogo, además de con los residentes, diplomados en enfermería y técnicos especialistas en radiodiagnóstico más cualificados para esta técnica.
Tres pacientes embarazadas necesitaron exploraciones radiológicas. A todas ellas se les explicaron los riesgos de la radiación que iban a recibir y todas dieron su consentimiento. Se les protegió de forma adecuada el abdomen. Posteriormente, se envió el informe al Servicio de Dosimetría y Radioprotección, con los datos de las exploraciones para facilitar el informe dosimétrico de la radiación recibida en el útero.
Una vez resuelto el conflicto de la mañana del 11 de marzo, el personal se mantuvo voluntariamente en alerta. La actividad radiológica del viernes 12, sábado 13 y domingo 14 se centró en los controles de los pacientes del atentado que permanecían ingresados. El lunes 15 se siguió con la actividad habitual. Se realizaron las exploraciones de los pacientes desprogramados el día 11. Los informes verbales y/o a mano de las tomografías computarizadas efectuadas en los días anteriores fueron transcritos por las secretarias asistenciales que, como todo el personal del servicio, cumplieron su deber con especial eficacia.
Aunque existen escasas referencias en la bibliografía sobre la actuación de los servicios de radiología en este tipo de situaciones, en nuestro caso se actuó de acuerdo con lo publicado1-3.
Bibliografía
1. Shaham D, Sella T, Makori A, Appelbum L, Rivkind AI, Bar-Ziv J. The role of radiology in terror injuries. Isr Med Assoc J. 2002;4:564-7.[Medline]
2. Leibovici D, Gofrit ON, Stein M, Shapira SC, Noga Y, Heruti RJ, et al. Blast injuries: bus versus open-air bombings – a comparative study of injuries in survivors of open-air versus confined-space explosions. J Trauma. 1996;41:1030-5.[Medline]
3. Katz E, Ofek B, Adler J, Abramowitz HB, Krausz MM. Primary blast injury after a bomb explosion in a civilian bus. Ann Surg. 1989;209:484-8.[Medline]
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