El proceso de creación del Instituto Pasteur (1886-1888) según la prensa española de la época

Publicado en Vacunas.2011; 12 :154-9 - vol.12 núm 04

Resumen

Con el descubrimiento de la vacuna contra la rabia humana, Louis Pasteur (1822-1895) dio una vuelta de tuerca inaugurando la segunda etapa de la vacunología. La repercusión de su hallazgo se vio amplificada por la prensa que contribuyó a darle un carácter universal como benefactor y hombre de ciencia. Este estudio explora cómo trascendió y se representó en la prensa española, durante el período de 1886-1888, la iniciativa para crear un Instituto en París que llevaría el nombre de Pasteur, dedicado inicialmente a la investigación y el tratamiento de la rabia, y que posteriormente se amplió a otras enfermedades y sus vacunas.
Palabras clave Louis Pasteur. Instituto Pasteur. Vacuna. Rabia. Prensa

Introducción

Durante la sesión del Congreso Internacional de Medicina de Londres celebrada el 8 de agosto de 1881, Louis Pasteur (1822-1895) presentó una comunicación sobre el método para atenuar los virus del cólera de las gallinas y el carbunco de los corderos, con el objetivo de fabricar vacunas contra estas enfermedades que causaban una gran mortalidad. Al final de su intervención, Pasteur acuñaba el término "vacunación" en honor a Edward Jenner, y amplió el concepto y el método para poder aplicarlo a todo tipo de enfermedades y sus posibles vacunas1. En aquellos momentos Pasteur tenía 59 años y era un científico reconocido, pero apenas acababa de iniciar sus trabajos sobre la rabia. Las vacunas que había investigado eran sobre enfermedades veterinarias donde la experimentación animal no suponía un problema grave de orden moral2. Se había interesado por resolver el problema del cólera y la fiebre amarilla, pero ambas enfermedades eran difíciles de estudiar en el laboratorio y de transmitirlas a un animal de experimentación. No era el caso de la rabia. Una enfermedad poco importante en términos de mortalidad, cuya transmisión se realiza por la mordedura de un animal infectado, y la incubación, totalmente silenciosa, dura entre 5 y 7 semanas. Luego aparecen los síntomas, que comienzan con dolores en el lugar de la mordedura, fiebre, aceleración del pulso y espasmos en laringe y faringe al deglutir o simplemente ver un líquido. El enfermo tiene sed, pero no puede beber; se trata de la hidrofobia, que...

Lea el contenido completo de este artículo

¿Ya estás registrado?

Compre este artículo por 22 €

Accederá de inmediato al texto completo del artículo. Además, lo tendrá accesible para siempre desde su cuenta de usuario.

Suscríbase a la revista

Acceda a todos los artículos de la revista "Vacunas. Investigación y Práctica" sin limitaciones.

Tuells, J.a; Duro Torrijos, J.L.a

aCátedra de Vacunología Balmis UA-CSISP. Universidad de Alicante. Centro Superior de Investigación en Salud Pública. Valencia. España.