PREGUNTA:
¿Cómo puedo valorar el dolor o las molestias de los
pacientes con demencia avanzada que no se pueden comunicar
bien?
RESPUESTA:
Aunque
las escalas del dolor tradicionales son un método sencillo y
eficaz para medir el dolor de la mayor parte de los pacientes, no
son los instrumentos de valoración adecuados para los
pacientes con demencia avanzada. En las etapas iniciales de la
demencia, un paciente aún puede ser capaz de describir, de
forma fidedigna, los grados de dolor empleando las escalas
analógicas visuales. Pero estas y otras escalas del dolor
dependen de la capacidad del paciente para transmitir y para
comprender la escala que se está utilizando. A medida que la
demencia progresa, el paciente pierde estas capacidades.
El dolor no
tratado en un paciente que presenta una demencia avanzada puede
provocar problemas secundarios, como trastornos del sueño,
pérdida de peso y depresión. El dolor se puede
manifestar como agitación, aumento de la
desorientación y reducción de la movilidad, que
conduce a más incapacidad y a una disminución de la
calidad de vida del paciente.
Mi
institución elaboró un instrumento sencillo de
valoración del dolor que les puede ayudar a valorar el dolor
en este tipo de pacientes: la escala de valoración del dolor
en la demencia avanzada (Pain Assessment in Advanced Dementia,
PAINAD). Esta escala toma elementos de la escala analógica
visual del 0 al 10; de las escalas de las caras, las piernas, la
actividad, el llanto, la capacidad de alivio, y...