Recientemente se ha publicado un interesante estudio en New England Journal of Medicine en el cual se pretende evaluar el impacto del cribado del cáncer de mama en la evolución de la mortalidad por esta enfermedad1. Los autores concluyen que el cribado ha contribuido menos de lo esperado, pero lo más importante es que atribuyen una parte relevante de la reducción de la mortalidad a los cambios organizativos, en especial a la introducción de las unidades funcionales y al trabajo multidisciplinario en todos los hospitales del país.
En el ámbito de la oncología no es una novedad considerar las ventajas de un modelo asistencial basado en la multidisciplinariedad frente al actual basado en las especialidades y los estamentos profesionales. Sin embargo, la implementación en nuestros hospitales es aún muy limitada, debido en gran parte a las dificultades que conllevan los cambios organizativos, sobre todo cuando estos implican modificar los roles profesionales.
En este contexto es de gran interés el libro de Prades y Borrás, que analiza los procesos de cambio del modelo asistencial desde una visión crítica a la vez que muy práctica. No es un manual ni un protocolo de cómo implementar unidades funcionales, ni mucho menos un libro de autoayuda o de recetas simples para aquellos que se enfrentan a la ardua tarea de modificar formas de trabajo en el seno de los hospitales, es decir, conductas institucionales u organizativas. Se trata de un análisis muy riguroso que surge de un estudio cualitativo que confronta, por un lado, una posición...
Bibliografía
1.Kalager M, Zelen M, Langmark F, et-al. Effect of screening mammography on breast-cancer mortality in Norway. N Engl J Med. 2010; 363:1203-10.