La biopsia cutánea: bases fundamentales. Parte I

Publicado en Actas Dermosifiliogr. 2012;103:12-20. - vol.103 núm 01

Resumen

Resumen

En estas revisiones se pretende abarcar las diversas funciones de la biopsia cutánea, ciertas nociones básicas acerca de la elección del área a biopsiar y de la forma de procesar la muestra, así como las diversas complicaciones de la cirugía dermatológica de una manera breve. Además, se ofrece una guía del método a elegir para la realización de la biopsia en función tanto del diagnóstico de sospecha, como de algunas localizaciones que ofrecen mayores dificultades. Por último se analizan diversos artefactos que pueden dificultar la interpretación de las lesiones ofreciendo pautas para evitarlos en lo posible. Con esta guía básica pretendemos mejorar la rentabilidad de la biopsia y resaltar la importancia de realizar una correcta correlación clínico-histológica.

Palabras clave Biopsia cutánea. Anatomía patológica. Dermatopatología. Preparación histocitológica. Técnica. Complicación quirúrgica.

Introducción

Introducción La piel no sólo es fácilmente accesible al análisis del clínico, sino también a la realización de pequeñas cirugías, cuya correcta realización no es un acto mecánico1. La biopsia ocupa un lugar central en el diagnóstico médico, especialmente en Dermatología, por el fácil acceso al órgano estudiado, y por la valiosa información obtenida de los exámenes histopatológicos1. La biopsia cutánea pone en la mano del dermatopatólogo entrenado herramientas precisas y muchas veces sencillas para diagnosticar y tratar diversas dermatosis, en especial neoplasias. Aunque la mayoría de las biopsias cutáneas son de buena calidad, las que son realizadas de forma inadecuada suponen para el dermatopatólogo un desafío diagnóstico. Por tanto, la realización de una adecuada biopsia cutánea es un proceso diagnóstico complejo, jalonado por algunos pasos que requieren el mayor cuidado, desde la elección de la técnica de biopsia más adecuada, pasando por un adecuado montaje y trabajo con el instrumental, hasta finalizar con el análisis microscópico realizado por un dermatopatólogo competente2. Al dermatólogo clínico le corresponde la responsabilidad de establecer sus indicaciones, informar correctamente al paciente sobre la intervención, obteniendo su consentimiento, y, finalmente, extirpar una pieza representativa de tejido. A pesar de esto, frecuentemente se reciben biopsias excesivamente pequeñas3, con alteraciones superficiales debidas a la electrocoagulación, con defectos secundarios a un uso inapropiado de las pinzas o artefactadas por haberse secado antes de introducirse en un medio de fijación adecuado. Además, el dermatólogo clínico muchas veces elige una localización o una técnica quirúrgica inadecuadas o incluso omite la más mínima información...

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Llamas-Velasco, M.a; Paredes, B.E.b

aDepartamento de Dermatología, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid, España

bDermatopathologie Friedrichshafen, Friedrichshafen, Alemania