Desfibrilación inmediata o desfibrilación tras reanimación cardiopulmonar
Publicado en Prehospital Emergency Care (ed. esp.). 2011;04:245-52 - vol.04 núm 04
Resumen
Objetivos. En este estudio se ha intentado determinar si en los pacientes con parada cardíaca extrahospitalaria por fibrilación ventricular (FV) o taquicardia ventricular (TV) sin pulso, la reanimación cardiopulmonar (RCP) realizada a corto plazo por parte de los servicios de emergencias médicas antes de la desfibrilación (RCP primero) se acompaña de una evolución mejor que la desfibrilación inmediata (desfibrilación primero) seguida por la RCP.
Métodos. Se ha analizado una base de datos nacional correspondiente a los años 2006 a 2008, considerando todos los pacientes con 18 o más años de edad que habían presentado cuadros de parada cardíaca y cuyo primer ritmo registrado fue una FV o una TV sin pulso. Los participantes en el estudio fueron clasificados en 5 grupos, según la secuencia de RCP y desfibrilación. A su vez, cada grupo fue subdividido en los intervalos aviso-respuesta inferior a 5 min y superior o igual a 5 min. Identificamos 267 pacientes en el grupo de desfibrilación primero y 6.407 pacientes en el grupo de RCP primero. Los parámetros de evolución seleccionados fueron la supervivencia al cabo de 1 mes y las tasas de supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes. La asociación entre el tipo de intervención y la evolución (supervivencia al cabo de 1 mes o supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes) se analizó mediante análisis de regresión logística multivariados con ajuste de los posibles factores de sesgo, como el año del estudio, el sexo, la edad (en años), la aplicación de la RCP por parte de espectadores, la intubación y el intervalo aviso-respuesta (en minutos).
Resultados. La tasa de supervivencia global al cabo de 1 mes fue del 26,2% (3.125/11.941) y la tasa de supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes fue del 16,6% (1.983/11.934). En el grupo de RCP primero la tasa de supervivencia al cabo de 1 mes fue del 27,8% (1.780/6.407) y la tasa de supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes fue del 17,8% (1.140/6.404), mientras que en el grupo de desfibrilación primero estas tasas de supervivencia fueron del 24,7% (66/267) y del 18,4% (49/267), respectivamente. No se observaron diferencias significativas en la tasa de supervivencia al cabo de 1 mes ni en la tasa de supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes en estos 2 grupos de comparación primarios (cociente de posibilidades [intervalo de confianza del 95%], 0,85 [0,64-1,13] y 1,04 [0,76-1,42], respectivamente). El análisis de regresión logística demostró que, tras el ajuste de los posibles factores de sesgo, ni la RCP primero ni la desfibrilación primero presentaron asociación con la tasa de supervivencia al cabo de 1 mes ni con la tasa de supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes.
Conclusiones. En nuestro estudio, la aplicación de la RCP antes de la desfibrilación no dio lugar a una evolución mejor en comparación con la aplicación de la desfibrilación en primer lugar, en lo relativo a la supervivencia al cabo de 1 mes ni a la supervivencia con evolución neurológica favorable al cabo de 1 mes, y tras el ajuste de los posibles factores de sesgo. Son necesarios nuevos estudios para determinar si la aplicación inicial de la RCP tiene ventajas sobre la aplicación inicial de la desfibrilación.