x

¿Aún no está registrado?

Cree su cuenta. Regístrese en Elsevier y obtendrá: información relevante, máxima actualización y promociones exclusivas.

Registrarme ahora
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

Indexada en:

Scopus, IBECS

Métricas

  • SCImago Journal Rank (SJR):0,11
  • Source Normalized Impact per Paper (SNIP):0,087
Rev Esp Patol 2017;50:148-53 - DOI: 10.1016/j.patol.2017.02.001
Original
Caracterización de los errores asociados a la etapa preanalítica del proceso de biopsias en un hospital docente asistencial de Chile
Identification of errors in the pre-analytical stage of biopsies in a Chilean teaching hospital
Rodrigo Orellana-Colea,, , Iván Mendoza Gonzálezb
a Departamento de Promoción de la Salud de la Mujer y el Recién Nacido, Facultad de Medicina, Universidad de Chile, Santiago, Chile
b Unidad de Anatomía Patológica, Servicio de Salud Metropolitano Occidente, Hospital San Juan de Dios, Universidad de Chile, Santiago, Chile
Recibido 26 diciembre 2016, Aceptado 12 febrero 2017
Resumen
Objetivo

Caracterizar los errores asociados a la etapa preanalítica del proceso de biopsias. Detectar puntos críticos y ciegos en el proceso de biopsias.

Material y método

Investigación descriptiva, longitudinal y prospectiva, con una etapa de identificación de puntos críticos y una de análisis de registros asociados a 11.145 muestras, tomadas el año 2012, que cumplían las condiciones de ingreso al estudio, entre ellas, registros de incidentes, rechazos de muestras y órdenes de solicitud de biopsias; se evaluó la calidad de la información epidemiológica obligatoria (identificación de paciente, tipo de muestra enviada, procedencia, solicitante, y legibilidad). Los datos fueron analizados con estadística descriptiva. Fueron cumplidas las normas éticas internacionalmente establecidas para este tipo de estudio.

Resultados

Se detectó que los principales errores se encuentran en las etapas preanalítica y analítica; en ellas se identificó que el mayor riesgo se encuentra durante el registro de información en la orden de examen y la entrega de muestras por lotes diariamente. Los traspasos de muestras entre unidades, tanto en la fase preanalítica como en la fase analítica, también figuran como elementos de riesgo. La tasa de error documentada por la Unidad mediante vigilancia pasiva fue del 2,0% del total de biopsias. Para el total de solicitudes de biopsias del año 2012, se evidenció en los registros un 18,95% de errores, entre ellos: ausencia o ilegibilidad de la identificación del solicitante (35,93%), ilegibilidad o error en la identificación del paciente (26,33%), ausencia de información de procedencia, errores o ausencia del número de historial clínico y errores o ausencia en el número de cédula de identidad, con un 13,12, 12,15 y 10,99%, respectivamente.

Conclusiones

El análisis de errores en el proceso de biopsias concuerda con los estudios que indican que la mayor frecuencia de estos se observa en las etapas analítica y preanalítica, llegando a un 18,95%; además, se hace urgente la necesidad de rediseñar algunos procesos, como el de identificación de muestras y datos epidemiológicos en las órdenes de examen. Este tipo de errores no solo demoran los procesos de análisis, sino que también generan un importante riesgo en el diagnóstico y, por lo tanto, en el tratamiento de los pacientes.

Abstract
Objective

Identify errors in the pre-analytical stage of the biopsy process. Detect critical points and blind spots in the biopsy process.

Material and method

Longitudinal, prospective, descriptive study. The authors analyzed the records of 11,145 samples taken during 2012, as well as hospital log books of sample rejections and incidents. The quality of the epidemiological information in the records was evaluated (patient identification, type of sample, origin of sample, referring physician, and legibility). The data were analyzed using descriptive statistics. This research complied with all international ethical norms for this type of study.

Results

Errors occurred mainly during the pre-analytical and analytical stages. Critical points of vulnerability to error included physician order entry and daily deliveries of batches of samples. Transfers of samples between units during the pre-analytical and analytical phases were also critical points. The unit reports an error rate of 2.0% for all biopsies, according to passive observation. However, this analysis revealed an 18.95% error rate for all biopsy orders in 2012, including missing or illegible identification of the referring physician (35.93%), illegible or incorrect patient identification (26.33%), missing information on sample origin or type (13.12%), incorrect or missing clinical record number (12.15%), and incorrect or missing social identity card number (10.99%).

Conclusions

Our biopsy error analysis indicates that mistakes occur most frequently during the analytical and pre-analytical stages, with 18.95% of all entries containing some type of error. It is urgent that the unit redesign aspects of the biopsy ordering process such as sample identification and epidemiological data entry. This type of error not only delays the analysis but also creates a significant risk of misdiagnosis and therefore incorrect treatment.

Palabras clave
Biopsia, Seguridad del paciente, Evento adverso
Keywords
Biopsy, Patient safety, Adverse event
Introducción

La Unidad de Anatomía Patológica es una unidad de apoyo clínico relevante en el proceso de diagnóstico de los pacientes, cuyos resultados orientan el tratamiento en estos1. Es por esta razón que es de vital importancia que el manejo de las biopsias en las etapas preanalítica, analítica y postanalítica se realice con procesos que garanticen la seguridad y calidad de estos.

Pese a la baja frecuencia de ocurrencia descrita de errores asociados a biopsias (0,05 a 0,4%)2-8, las consecuencias generadas pueden ser potencialmente graves, tanto por la demora que generan en el diagnóstico y tratamiento del paciente como por la imposibilidad muchas veces de repetir los procesos asociados a la recolección del tejido; esto, sin analizar aun los costos en los que deben incurrir las instituciones en relación con reintervenciones, horas profesionales o demandas.

En Chile, no existen estudios que cuantifiquen la magnitud del problema asociado a errores relacionados con biopsias, ni los factores de riesgo que generan la ocurrencia de estos errores. La literatura internacional es reducida, y refiere que la mayor cantidad de errores susceptibles de generar daño son los que hacen referencia al manejo de la información y al traspaso de esta, es decir, los errores de identificación y etiquetado de las muestras. Los errores pueden ocurrir en todas las fases del proceso, pero parecen concentrarse en la fase preanalítica (en el lugar de extracción).

En Estados Unidos, en el año 1996, un estudio del Colegio Americano de Patólogos evaluó un millón de piezas quirúrgicas en 417 laboratorios; se obtuvo como resultado que en un 6% de los casos no se presentaban las condiciones al respecto de los elementos necesarios de identificación, y el 77% de estos problemas estaban relacionados con la falta de algún aspecto de la información requerida como necesaria para el procesamiento de las muestras. La identificación de la muestra de forma defectuosa fue la segunda categoría, con el 9,6% de los errores detectados1.

En otro estudio, también en Estados Unidos, que se centró en la información clínica requerida en la Unidad de Anatomía Patológica para el correcto análisis de las muestras de biopsia, de un millón de muestras que fueron examinadas en 341 laboratorios, la identificación de la historia clínica no fue consignada en el 2,4% de los casos. Esto retrasó el diagnóstico en un tercio de los análisis y llevó a un cambio en el diagnóstico en el 6,1% de ellos2.

El tipo y calidad de la información clínica asociada a los registros de las muestras también ha sido implicada en la modificación o inducción a error en los informes de biopsia. Un estudio del Colegio Americano de Patólogos, el año 1998, mostró que un 10% de los informes fueron modificados producto de la información clínica adicional y un 20% de los informes fueron modificados luego que el tratante solicitó la revisión del caso, presumiblemente, debido a la discrepancia clínico-patológica3.

El año 2006 un estudio mostró que, de un total de 21.351 muestras de biopsias, hubieron 91 (4,3/1.000) errores de identificación de pieza quirúrgica (18 muestras no etiquetadas; 16 muestras sin fijación; 16 en las cuales se consignó la lateralidad de manera incorrecta; 14 en las cuales se describió un sitio incorrecto del cual se obtuvo el tejido; 11 con datos de un paciente incorrecto; 9 sin nombre del paciente, y 7 sin registro del tipo de tejido). Los errores de identificación ocurrieron en un 0,51% de las muestras de cirugías ambulatorias (53/10.354 ejemplares) y en el 0,35% de las muestras procedentes de pabellón de pacientes hospitalizados (38/10.997 ejemplares). Los procedimientos que implican tejido de la mama fueron el tipo más común para involucrar un error de identificación (mama=11, piel=10, colon=8)9.

La literatura internacional nos muestra bajas frecuencias de incidentes relacionados con el proceso de biopsias, pero para determinar si estas tasas son aceptables, tenemos que considerar otras normas; por ejemplo, en la industria manufacturera, la norma establecida de Six Sigma para la fabricación es de 3,4 defectos por millón de elementos producidos. Ello cobra real importancia en el ámbito sanitario cuando se hace referencia a resultados críticos o a muestras que no se pueden volver a extraer, por lo tanto, un solo error diagnóstico podría ser grave5.

Cabe recordar que el Decreto con Fuerza de Ley (DFL) N.o1 de la República de Chile, fechado el 23 de septiembre del año 2005, referente a la Acreditación de Prestadores Institucionales de salud, expone en una de sus características obligatorias lo siguiente: «El Servicio de Anatomía Patológica aplica procedimientos explícitos y evalúa sistemáticamente los procesos de la etapa preanalítica»9. Además, la correcta identificación del paciente y las muestras o tejidos derivados de este es uno de los objetivos nacionales para la seguridad del paciente de la Joint Commission10. Por lo tanto, su importancia es indudable.

Es por todo lo anteriormente mencionado que la presente investigación tiene por objetivo describir las características epidemiológicas de algunos de los errores asociados a las distintas etapas del proceso de biopsias, con la finalidad de contribuir a la mejora de los procedimientos relacionados con la recolección, identificación, análisis y diagnósticos asociados a las muestras biológicas.

Material y método

Estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo, desarrollado en un hospital docente asistencial, acreditado de acuerdo con la normativa vigente en Chile11, parte de la Red de Salud Metropolitana Occidente, que atiende a una población de 1.154.285 habitantes. El establecimiento cuenta con 601 camas y 17 pabellones quirúrgicos.

La Unidad de Anatomía Patológica de esta institución procesó, el año 2012, 13.227 muestras de biopsias, de las cuales 11.145 cumplían las condiciones propuestas para el análisis (biopsias tomadas solo a pacientes hospitalizados). El estudio se realizó en 2 etapas: análisis del proceso realizando la diagramación, evaluación y diseño de los procedimientos actuales, se identificaron los responsables de cada una de estas. Además se identificaron los sistemas de notificación y seguimiento de eventos adversos utilizados actualmente por la Unidad. Se analizaron libros de registros de rechazo de muestras y libro de registros de incidentes relacionados con biopsias bajo la condición anteriormente descrita.

Como una segunda parte, se realizó una auditoría de las órdenes de examen de biopsia, con intención de evaluar la tasa de cumplimiento de la información obligatoria que esta debía contener, de acuerdo con la normativa institucional y con las recomendaciones internacionales. Dicha auditoría a las órdenes de examen estuvo relacionada con la presencia de datos epidemiológicos del paciente, como su identificación, edad, y datos clínicos, como numero de historial clínico, diagnóstico, procedencia, profesional solicitante y fecha de solicitud y órgano asociado a la muestra solicitada.

Se calcularon medidas de tendencia central para la cantidad de errores en los distintos datos obligatorios de la orden de examen y para el tipo de muestra solicitada.

Fueron respetados los 4 principios éticos internacionalmente exigidos. La presente investigación fue aprobada por el comité de ética de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor, y su realización, autorizada por la institución en estudio.

Se realizó el análisis de datos, utilizando planillas en programa Excel, en las cuales se tabularon los datos obtenidos, lo que permitió su posterior análisis estadístico, utilizando el análisis descriptivo con medidas de tendencia central.

Resultados

Fueron evaluadas en el periodo en estudio un total de 11.145 órdenes de biopsias, además de los registros de incidentes y devoluciones de muestras de biopsias del año 2012. El análisis del proceso y de los errores detectados por la Unidad evidenció que los principales errores se encuentran en las etapas preanalítica (93,1% de error) y analítica (6,9% de error) (tablas 1 y 2). Se identificó que el mayor riesgo se encuentra durante el registro de información en la orden de examen, proceso que requiere de la presencia del historial clínico del paciente y de la veracidad y legibilidad de los datos en él registrados (tabla 3).

Tabla 1.

Incidentes asociados a muestras de biopsias en la Unidad de Anatomía Patológica, el año 2012, de acuerdo con el tipo de incidente registrado

Tipo de incidente 
Muestra sin fijar  18,75 
Muestra de más de 24h sin fijador  10  20,83 
Rótulo de sitio equivocado  12,50 
Diferencia entre rótulo de la muestra y orden  12,50 
Cambio de muestra, frasco con nombre de otro paciente  8,33 
Extravío de muestras  4,17 
Muestra sin orden ni registro en libro  4,17 
Orden sin muestra ni registro en libro  4,17 
Muestra extraviada y encontrada con posterioridad  4,17 
Muestra con cambios histolíticos por tiempo y falta de fijación  4,17 
Muestra sin identificar el sitio ni el tipo de tejido  2,08 
Orden con frasco pero sin muestra  2,08 
Muestra discordante con la descripción de orden  2,08 
Total  48  100 
Tabla 2.

Rechazos asociados a muestras de biopsias en la Unidad de Anatomía Patológica, el año 2012, de acuerdo con la causa de rechazo registrada

Tipo de incidente 
Orden mal llenada  26  38,24 
Sin número de RUT  11,76 
Número de RUT equivocado  10,29 
Sin identificación del solicitante  7,35 
Orden sin muestra  7,35 
Sin número de ficha clínica  5,88 
Muestra sin fijador  5,88 
Nombre del paciente ilegible  4,41 
Sin diagnóstico ni identificación del tipo de tejido  2,94 
Frasco sin rotular  2,94 
Inconsistencia en la información frasco/orden  1,47 
Frasco sin orden de examen  1,47 
Total  68  100 
Tabla 3.

Tipos de errores en las órdenes de biopsias en la Unidad de Anatomía Patológica, el año 2012, de acuerdo con la información obligatoria solicitada

Tipo de error 
Asociado a nombre del solicitante  1.112  35,93 
Asociado a nombre del paciente  815  26,33 
Asociado a procedencia  406  13,12 
Asociado a número de ficha  376  12,15 
Asociado a número de RUT  340  10,49 
Asociado a edad del paciente  46  1,49 
Total  3.095  100 

Se evidenció también la entrega de muestras por lote, es decir, la acumulación de muestras para ser entregadas diariamente de una sola vez, lo que aumenta el riesgo de cambios histolíticos en muestras sin fijador o mal fijadas y de confusiones en la documentación asociada a las muestras. Los traslados de muestras entre unidades, tanto en la fase preanalítica como en la fase analítica, se detectan también como puntos sensibles en el proceso; en ellos no se identificó a responsables ni descripciones claras de los protocolos de movilidad, tanto de las muestras como de la información asociada a estas. Del total de biopsias, la tasa de incidentes registrada por la institución fue igual al 1,4%; los principales incidentes fueron mantención y fijación de la muestra (52,08%), errores en la rotulación y/o información del paciente (18,76%) y falta de registros (16,66%) (tabla 1).

La tasa de rechazos de muestras el año 2012 fue del 0,6%. El 76,46% hacían referencia a la ausencia o error en datos registrados en la solicitud de examen y un 23,54% se relacionaban con errores en la rotulación de la muestra o ausencia de esta (tabla 2).

Del total de solicitudes de biopsias, se detectó que el 17,5% de las órdenes (1.948) presentaban algún tipo de error; esto contrasta claramente con el 0,49% de órdenes pesquisadas por la Unidad y consignadas como rechazos.

Los errores más importantes se relacionaron con la ausencia o ilegibilidad de la identificación del solicitante (35,93%), ilegibilidad o error en la identificación del paciente (26,33%), ausencia del dato de procedencia, errores o ausencia del número de historial clínico y errores o ausencia en el número de cédula de identidad, con un 13, 12, 12,15 y 10,99%, respectivamente (tabla 3). Se evidenció que las muestras de órganos asociadas a órdenes con mayor frecuencia de errores en la información fueron: útero y anexos (19,7%), apéndice (10,9%), vesícula (9%), tiroides (7,7%), piel (7,5%), estómago e intestinos (7,1%), mama (5%), pulmón (4,5%), y próstata (3,5%), que representan un 75% del total de órdenes con error (tabla 4).

Tabla 4.

Tipo de tejido asociado a errores en las órdenes de biopsias en la Unidad de Anatomía Patológica, el año 2012, de acuerdo con la información obligatoria solicitada

Tipo de muestra asociada con errores en la solicitud de biopsia 
Útero y anexos  610  19,7 
Apéndice  338  10,9 
Vesícula  279  9,0 
Tiroides  239  7,7 
Piel  233  7,5 
Estómago/intestinos  220  7,1 
Mama  155  5,0 
Pulmón  140  4,5 
Próstata  109  3,5 
Otros  772  24,9 
Total  3.095  100 
Discusión

El análisis del proceso concuerda con los estudios que indican que la mayor frecuencia de errores se observa en la etapa preanalítica, con una incidencia superior a lo mostrado por estudios internacionales.

Las barreras implementadas por la Unidad para la detección del error son insuficientes o más permisivas a los errores de tipo «administrativo» de las solicitudes, encontrando un 0,5% de órdenes con error vs. un 17,5% detectadas por el estudio, comparativamente muy superior a lo encontrado en estudios internacionales, que muestran un 6%2.

Una de las debilidades importantes de la organización es la imposibilidad de contar con una ficha electrónica integrada que logre trazar los datos del usuario para evitar el constante llenado de datos en múltiples órdenes, disminuyendo la posibilidad de error, frente a la imposibilidad de contar con dichas tecnologías. La principal medida para prevenir el error de identificación de la muestra en el área de recepción de la Unidad de Anatomía Patológica sigue siendo la comparación de los datos demográficos de la solicitud, contenedor, libros de traslado y registros adicionales de acuerdo con los protocolos de cada institución. Un dato importante para prevenir la identificación errónea es incluir los nombres del médico y enfermera presentes en pabellón en la solicitud y contenedor, para tener la posibilidad de aclaración inmediata frente a discrepancias. Sin embargo, el tema principal de la organización es aun la capacidad del personal de pabellón de registrar datos correctos y del personal de recepción de anatomía patológica de detectar errores en dichos registros.

En cuanto al uso de etiquetas impresas, son convenientes y cómodas, pero no son necesariamente un factor que evitará la identificación errónea de la muestra, ya que la misma falta de rigurosidad del personal encargado puede ocurrir al usar el ordenador o sistema electrónico de ingreso de datos.

Actualmente se han implementado técnicas que disminuyen la posibilidad de errores en el etiquetado o rotulación de muestras y órdenes de examen; tal es el caso, por ejemplo, de la codificación de barras y del uso de marcadores de radiofrecuencia; sin embargo, existen limitantes importantes al uso de la tecnología; la inversión económica de las instituciones sigue siendo alta, y pese a que dichos costos son recuperables por sí mismos con los eventos que se logran prevenir, muchas veces los costos económicos iniciales hacen desistir a instituciones con poca convicción.

En cuanto a las órdenes de examen, se evidencia una falta de adherencia a los protocolos y obligaciones de los responsables del manejo de la información epidemiológica. Esta se describe como clave para disminuir el riesgo de errores en la identificación de las muestras biológicas, y, por tanto, para reducir sustancialmente el riesgo de enfrentar al paciente a un diagnóstico y tratamiento equivocados; esta situación se hace aún más evidente cuando los errores detectados hacen referencia a la falta de la individualización del paciente (26,33%) o del médico tratante (35,93%). Las órdenes de examen son actualmente un documento esencial para el procesamiento de la muestra, por tanto, los requisitos de llenado de esta cumplen un rol fundamental en la calidad del proceso. La utilización de códigos de barras en los formularios de solicitud y en las etiquetas de la muestra son, en muchos lugares, una práctica común; es por ello que el objetivo es hacerlas universales y compatibles para todo el centro de salud, para así lograr uniformidad en la práctica y el lenguaje; sin embargo, ningún código de barras puede evitar los errores en la descripción de lateralidad o los errores en la identificación del contenido de los contenedores; es así que, pese a contar con la tecnología suficiente y con inversiones importantes, las instituciones no deben olvidar que la información inevitablemente debe pasar por la interfaz humana, es decir, la persona quien ingresa los datos para generar las codificaciones de las muestras, por lo tanto, la posibilidad de error sigue presente. No debemos olvidar que el uso de tecnología debe ir inevitablemente asociado a capacitación y cultura de la calidad, y, en el mejor de los casos, ni el uso de la codificación de barras o la radiofrecuencia nos asegura plenamente que la muestra de tejido sea, de manera indesmentible, del paciente que requiere el diagnóstico.

La variedad de formas de solicitud y la información en ellas requieren de personal muy bien entrenado, capacitado y comprometido con la calidad del proceso. No es fácil extraer la información desde las fichas clínicas, en las cuales los datos son muchas veces escasos o a veces confusos, con letras ilegibles y abreviaturas incomprensibles. El tipo de procedimiento quirúrgico o el diagnóstico clínico es esencial y útil para la identificación de las muestras; esta información debiera solicitarse a los médicos como obligatoria.

Para los tipos de tejidos asociados a órdenes con error, no asombra la frecuencia de aparición de vesícula (9%) y apéndice (10,9%) ya que son órganos que por norma se deben enviar a anatomía patológica para su estudio histológico; no es así en el caso de las muestras de útero y anexos (19,7%), en los cuales no se cumple necesariamente esta condición, ya que el envío a análisis queda a criterio del médico tratante o de quien genera la intervención quirúrgica, es decir, la solicitud es voluntaria, por lo cual la cantidad de muestras enviadas depende de muchos otros factores. Lo descrito anteriormente no concuerda con lo mostrado por la literatura, que da cuenta de muestras de tejido de mama como las más asociadas a características de error9. Sin embargo, es importante hacer notar que dicha estadística está relacionada necesariamente con el volumen de muestras enviadas, y es por ello la importancia de indagar acerca de la obligatoriedad del envío de unos u otros tejidos, lo que podría modificar las proporciones a la hora de generar indicadores.

En cuanto a cómo este tipo de errores impactan en lo efectivo al paciente, hoy no es posible evaluar con certeza el daño generado, ya que esto requeriría una serie de investigaciones adicionales que las instituciones, por costo, funcionalidad o simplemente por prestigio, no están dispuestas a asumir; como ejemplo, el análisis de biopsias por profesionales pares y el uso de marcadores de ADN, entre otros, que siguen siendo los mejores parámetros en la detección de errores junto a la correlación clínico-patológica, lo que nos permitiría asegurar la correcta compatibilidad del paciente, lamentablemente procesos absolutamente alejados aún de nuestra realidad.

La aplicación de herramientas de gestión clínica y de la gestión por procesos podría ser la solución, o al menos contribuir en un grado importante a subsanar el impacto de los errores en las unidades de anatomía patológica, pese a no contar con recursos tecnológicos ni financieros en las instituciones, ya que dependen más del diseño de los procesos que de los recursos con los que se cuenta. El mapeo de los procesos y la asignación de valor, clarifican los resultados esperados para cada etapa de análisis, prueba de ello es la utilización de herramientas como BPM (del inglés business process management), que permite diagramar las actividades y visualizar de mejor manera los puntos críticos y ciegos del proceso, enfocando los recursos a la prevención del error. Sumado a lo anterior, la construcción de protocolos clínicos basados en evidencia, en los cuales participen no solo las unidades de análisis, sino también los encargados de las unidades de extracción, entrega de resultados y el personal clínico y administrativo de la institución, permite tener una visión más amplia de los requerimientos y necesidades para enriquecer el proceso de biopsias.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Conflicto de intereses

Los autores no declaran conflictos de interés.

Agradecimientos

Dr. Raúl Pisano Oneto, médico jefe, Unidad de Anatomía Patológica, Hospital San Juan de Dios, Servicio de Salud Metropolitano Occidente, Santiago Chile, y a todo el personal que labora en dicha Unidad.

Bibliografía
1
R.E. Nakhleh,R.J. Zarbo
Surgical pathology specimen identification and accessioning: A College of American Pathologists Q-Probes study of 1.004.115 cases from 417 institutions
Arch Pathol Lab Med., 120 (1996), pp. 227-233
2
R.E. Nakhleh,G. Gephardt,R.J. Zarbo
Necessity of clinical information in surgical pathology: A College of American Pathologists Q-Probes study of 771475 surgical pathology cases from 341 institutions
3
R.E. Nakhleh,R.J. Zarbo
Amended reports in surgical pathology and implications for diagnostic error detection and avoidance: A College of American Pathologists’ Q-Probes study of 1667547 accessioned cases in 359 laboratories
Arch Pathol Lab Med., 22 (1998), pp. 303-309
4
D.B. Troxell,J.D. Sabella
Problem areas in pathology practice: Uncovered by review of malpractice claims
Am J Surg Pathol., 18 (1994), pp. 821-831
5
R.E. Nakhleh
What is quality in surgical pathology?
J Clin Pathol., 59 (2006), pp. 669-672 http://dx.doi.org/10.1136/jcp.2005.031385
6
R. D’Angelo,R. Zarbo
The Henry Ford production system: Effective reduction of process defects and waste in surgical pathology
Am J Clin Pathol., 128 (2007), pp. 1015-1022 http://dx.doi.org/10.1309/RGF6JD1NAP2DU88Q
7
R.J. Zarbo,F.A. Meier,S.S. Raab
Error detection in anatomic pathology
Arch Pathol Lab Med., 129 (2005), pp. 1237-1245 http://dx.doi.org/10.1043/1543-2165(2005)129[1237:EDIAP]2.0.CO;2
8
M. Makary,J. Epstein,P.J. Pronovost,E. Millman,E.C. Hartmann,J. Freischlag
Surgical specimen identification errors: A new measure of quality in surgical care
Surgery., 141 (2007), pp. 450-455 http://dx.doi.org/10.1016/j.surg.2006.08.018
9
Superintendencia de Salud Manual del Estándar General de Acreditación para Prestadores Institucionales de Atención Cerrada; 2015. [consultado 30 Ene 2015]. Disponible en: http://www.supersalud.gob.cl/observatorio/575/articles-4530 Manual_AC_pdf.pdf
10
National Patient Safety Goals (NPSGs), Joint Commission on Accreditation of Healthcare Organizations JCAHO. 01.01.01, 2014.
11
Intendencia de Prestadores, Subdepartamento de Gestión de Calidad en Salud. Reglamento del sistema de acreditación para los prestadores institucionales de salud. Decreto Supremo n°15, de 2007. Ministerio de Salud; 2015. [consultado 30 Ene 2015]. Disponible en: http://www.supersalud.gob.cl/normativa/571/articles-4788_recurso_1.pdf
Autor para correspondencia. (Rodrigo Orellana-Cole rodrigoorellana@med.uchile.cl)
Copyright © 2017. Sociedad Espa??ola de Anatom??a Patol??gica