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ISI web of Science, Science Citation Index Expanded
doi: 10.1016/S1135-3074(10)70004-1

La comunicación social en la promoción de la salud

Mass communication in health promotion

A. Montes de Oca a

a Departamento de Periodismo de la Escuela de Comunicación Social, Universidad Católica Andrés Bello, Caracas, Venezuela

Palabras Clave

Comunicación social; Periodismo; Periodismo en salud

Keywords

Mass communication; Journalism; Health journalism

Resumen

Fundamentos: En la actualidad encontramos en Venezuela una creciente presencia de la información periodística en salud en medios impresos, aunque este crecimiento no necesariamente ha ido acompañado de mayor calidad en el manejo y formulación, tanto de los temas como de los productos periodísticos. El objetivo de este trabajo es analizar las características de las informaciones de salud publicadas en los dos periódicos más importantes de Venezuela a lo largo de una década. Métodos: Se investigaron las características del periodismo en salud que se ha desarrollado en Venezuela en las secciones especializadas de dos periódicos de gran circulación a lo largo de una década. Se analizaron 522 informaciones: 246 de El Universal y 276 de El Nacional durante los años 1996 a 2006. Resultados: Los resultados preliminares presentan tendencias que muestran trivialización de la información, así como superficialidad en el manejo de los temas. Se proponen desafíos frente a los vacíos informativos y opciones para convertir la comunicación para la salud en una oportunidad para el desarrollo y el cambio social. Conclusión: Los resultados de la investigación podrían explicar por qué muchos autores perciben que la información periodística en salud resulta trivial o sobresimplificada: el predominio de los géneros más efímeros o acotados, como la noticia o la nota informativa, así como la dependencia de las fuentes vivas, utilizadas generalmente en número escaso, parecen condenar a los lectores a la pobreza informativa, a la falta de pluralidad, de equilibrio y de profundidad.

Abstract

Background: Currently found in Venezuela a growing presence of journalism in print media, health information though this growth has not necessarily been accompanied by higher quality in management and development issues as newspaper products. This work aims to analyze the characteristics of the health information published in the two major newspapers in Venezuela for a decade. Methods: Investigated the characteristics of journalism in health that has developed in Venezuela in the sections of two newspapers of wide circulation along a decade. We analyzed 522 reports: 246 of El Universal and 276 of El Nacional during the years 1996 to 2006. Results: Preliminary results that show the trivialization of the information and superficiality in handling the issues. Proposed challenges facing the information gaps and options for converting communication for health in an opportunity for development and social change. Conclusion: The results of the investigation could explain why many authors perceive press information on health as trivial: more ephemeral or bounded information as the news or information notes, as well as the limited use of living sources, seem to condemn readers to poor information in the absence of plurality, balance and depth.

Artículo

Introducción

Desde principios del siglo xx la información periodística sobre medicina y salud ha contado con espacios destacados en los medios de comunicación social. Probablemente esto se deba a la importancia que se le otorga en amplios sectores de la población, que ven en estos textos una posibilidad de acercarse a conocimientos que mejorarían su calidad de vida y, por tanto, los buscan y los solicitan. De hecho, investigaciones realizadas en sociedades tan disímiles como la española (los Informes Quiral desde 1996 a 2007) y las latinoamericanas (Proyecto Comsalud en 2001) dan cuenta del amplio interés de las audiencias por la información periodística en salud.

La comunicación social y su expresión más antigua, el periodismo, sea cual sea su signo o área de especialización, debe ser responsable, plural e independiente; estas premisas deben ser también el norte del periodismo en salud, que se enmarca dentro del concepto mucho más amplio de periodismo científico que, como recordaremos, es la práctica periodística especializada relacionada con la actividad científica y tecnológica que además ofrece a los ciudadanos "informaciones, análisis y opiniones sobre esa actividad, al tiempo que mantiene presentes los aspectos educativos, políticos y de servicio de la comunicación para el desarrollo, orientado al mejoramiento de las condiciones de vida de la poblaciones"1.

En adelante, cuando hablemos sobre periodismo en salud nos estaremos refiriendo al área del periodismo científico que presenta a la sociedad informaciones complejas y plurales sobre los procesos biomédicos y de salud, asociados tanto a la práctica pública como a la privada.

Para cumplir con tales metas, según Yolanda Martínez Solana, el periodista de salud deberá fungir un triple rol: de divulgador, para transmitir y hacer comprensible el complejo contenido de la información sanitaria, al tiempo que estimula su interés y sentido de la responsabilidad; de intérprete, con el fin de establecer el significado de los hallazgos y aplicaciones, así como su impacto en nuestra cotidianidad, y de contralor "para tratar de conseguir que las decisiones políticas se tomen teniendo en cuenta los avances científicos, con la vista puesta en el ser humano, especialmente al servicio de su calidad de vida y de su enriquecimiento cultural"2.

En la actualidad encontramos en Venezuela una creciente presencia de la información periodística en salud en medios impresos —según investigaciones realizadas por Berroterán y Pérez3—, así como también en medios radioeléctricos y electrónicos. Con frecuencia surgen medios orientados específicamente a los temas médicos, y cada vez más publicaciones consolidadas dedican ediciones especiales a los temas de salud.

No obstante, tal crecimiento no necesariamente ha ido acompañado de mayor calidad en el manejo y formulación, tanto de los temas como de los productos periodísticos. En buena parte los problemas se han atribuido a la escasa formación especializada del periodista o a los conflictos clásicos entre la práctica periodística y la práctica científica.

También se podría pensar que por sus propias características (fugacidad, inmediatez, dependencia de los factores clásicos del periodismo informativo y de la rigidez del formato de los periódicos) la información periodística resulta limitada para cumplir cabalmente con las funciones de interpretar, divulgar y orientar el control social. En este trabajo se analizan las características de las informaciones de salud publicadas en los dos periódicos más importantes de Venezuela a lo largo de una década.

Métodos

Investigamos las secciones especializadas en salud de dos de los periódicos más importantes y de más alta circulación en Venezuela a lo largo de una década. Se analizaron 522 informaciones: 246 de El Universal y 276 de El Nacional a partir de una muestra seleccionada mediante el método de la semana compuesta modificada4. La muestra estuvo constituida por informaciones periodísticas publicadas en las secciones de salud o su equivalente de los diarios El Nacional y El Universal durante los años 1996 a 2006. Se excluyeron del análisis tanto las columnas de opinión como los anuncios publicitarios.

A efectos del análisis se desarrolló un instrumento en el que se revisaban: a) presencia o ausencia de crédito en la información; b) autoría; c) origen de la información; d) género informativo utilizado; e) tema y subtema de la información; f) uso de recursos gráficos; g) tipo de fuente (viva o documental); h) número de fuentes vivas; i) profesionales de la salud consultados (médico, enfermera, psicólogo, nutricionista, farmacéutico, bioanalista, odontólogo, inspector sanitario, terapeuta, otros); j) número de profesionales de salud consultados por información; k) sector de procedencia de la fuente viva; l) presencia o ausencia de fuentes documentales; m) tipo de fuentes documentales; n) número de fuentes documentales consultadas; ñ) tratamiento de la información (informativo, divulgativo, promocional); o) relación de la información con efemérides, y p) relación de la información con alguna actividad predeterminada.

Resultados

Hay un elevado porcentaje de informaciones en el marco de los géneros más cortos y efímeros, como la noticia (39%) o la nota informativa (30,5%). Apenas se recurre a los géneros más completos y que exigen más investigación, como el reportaje (6%). Consiguientemente, el tratamiento más frecuente es el informativo (76%) frente al 16% del tratamiento divulgativo. Aunque el porcentaje fue muy inferior, igualmente llama la atención que un 8% de las informaciones periodísticas analizadas tengan intención y tratamiento promocional.

Predominan las fuentes vivas (82%) sobre las documentales (18%) de manera notoria. En las escasas informaciones en que se usan fuentes documentales la mayor parte son revistas científicas internacionales. Sólo en 2 de las 522 unidades analizadas se mencionó una revista científica nacional.

La mayoría de las informaciones se basa en una o dos fuentes vivas; igual ocurre con las fuentes documentales, ya que apenas se cita una por información.

Los temas más frecuentes son las informaciones sobre salud pública (41,5% de la muestra). El resto de los temas más abordados son virus de la inmunodeficiencia humanasida (2,5%) y nutrición (1,5%). Otros temas registrados son innovaciones farmacológicas, quirúrgicas, tecnológicas, médicas, salud mental, terapias y medicinas alternativas, entre otras. En los textos sobre nutrición los temas favoritos son las dietas y recetas para adelgazar y verse bien. Encontramos poca información sobre los problemas nutricionales más graves del venezolano (según el Instituto Nacional de Nutrición de Venezuela): desnutrición y obesidad, carencias de hierro y de ciertas vitaminas, entre otras.

Con enorme diferencia, los profesionales de salud más citados son los médicos (60,5%). El resto de los profesionales de la salud son obviados o minimizados, y como fuentes permanentes de información en el sector privado emergen las clínicas (24%), los laboratorios (8%) y las empresas (7%), además de las ya tradicionales ONG (13,5%).

Discusión

Algunos de los resultados de la investigación podrían explicar por qué muchos autores perciben que la información periodística en salud resulta trivial o sobresimplificada: el predominio de los géneros más efímeros o acotados, como la noticia o la nota informativa, así como la dependencia de las fuentes vivas, utilizadas generalmente en número escaso, parecen condenar a los lectores a la pobreza informativa, a la falta de pluralidad, de equilibrio y de profundidad.

A eso debemos sumar la presencia de laboratorios y empresas nacionales y transnacionales que presionan por entrar en la agenda informativa. Esta influencia se expresa no sólo en su emergencia como fuentes de información, sino también en las noticias que llegan por las agencias informativas internacionales, o a través de los servicios informativos de las revistas internacionales (las únicas fuentes documentales que parecen reconocer los periódicos). Esto configura una agenda informativa poco orientada a servir a los intereses de los sectores mayoritarios y más sesgada hacia las agendas de las empresas biotecnológicas y la industria de los medicamentos.

Por otra parte, encontramos que la información sobre salud está mediada por los médicos (los demás profesionales de la salud parecen contar poco a la hora de hacer las informaciones). A esto sumemos que la mayor parte de las informaciones se focalizan en enfermedades y su tratamiento (con claros préstamos del lenguaje médico). Cabe decir que el discurso médico tiende a ser vertical y excluyente (se habla desde el experto hacia el desconocedor), y el discurso periodístico corre el riesgo de parecérsele cuando se aferra primordialmente a esas voces. Tal vez aquí encontremos algunas razones para comprender por qué la información periodística en salud está resultando insuficiente ante las demandas crecientes de información de nuestros colectivos.

La investigadora de la comunicación Rosa María Alfaro lo ha sintetizado del siguiente modo: "Divulgación, vulgarización, difusión, son prácticas basadas en un modelo de transmisión de la verdad científica o profesionalizada donde lo comunicativo tiene como función la adecuación de mensajes para hacerlos atractivos y digeribles. La audiencia se concibe como un receptor (recipiente vacío que se limita a recibir) y no como un interlocutor, o sea, un sujeto activo en la construcción de sus saberes"5.

Si queremos tener más alto impacto en nuestras comunidades y ser de utilidad en el proceso de construcción de sociedades más saludables, será necesario abordar la comunicación para la salud y especialmente el periodismo en salud como un proceso de aprendizaje social en el que: a) todos los involucrados aprendan en una relación dialógica, y b) tanto los formatos como los contenidos de la comunicación sean novedosos, diversos, múltiples y vinculantes con las prácticas y actividades concretas de los colectivos.

En el periodismo debemos ir más allá de la actualidad, novedad, proximidad, prominencia, rareza, conflicto, suspenso... Debemos empezar a enfocarnos en la significación social y el interés humano, y comenzar a pensar en la utilidad social. Es preciso romper el corsé de los clásicos factores y atributos de la información noticiosa. También será preciso impulsar una cultura de la vida, de la plenitud, que sustituya a la cultura del miedo y de la enfermedad sobre la cual se basan los mensajes periodísticos, y cada vez más hacer un uso intensivo de los medios que permitan una comunicación horizontal. Pero recordemos: incluso estos medios "más democráticos" deben usarse de una forma tal que permitan la interactividad, la participación real de las audiencias. La comunicación dialógica es más un asunto de actitud que de herramientas o tecnologías.


Correo electrónico: amontes@ucab.edu.ve

Recibido el 5 de octubre de 2009;
aceptado el 30 de noviembre de 2009

Bibliografía

1.Ferrer A. Periodismo científico y desarrollo. Una mirada desde América Latina. Mérida, estado Mérida: Ediciones del rectorado de la Universidad de Los Andes; 2003. p. 175.
2.Martínez Solana Y. El periodista de salud del siglo XXI. Comunicar es salud. En: de Quiroga S, coordinador. Madrid: Prentice Hall; 2006. p. 103.
3.Berroterán M, Pérez P. Información sobre ciencia en los diarios venezolanos. Caracas, Centro Gumilla. Revista Comunicación. 2004;126.
4.Kayser J. El periódico. Estudios de morfología, de metodología y de prensa comparada. Quito, Ecuador: Ciespal; 1961.
5.Alfao R. Otra brújula. Innovaciones en comunicación y desarrollo. Lima, Perú: Asociación de Comunicadores Sociales Calandria; 2006.