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Relación entre reactividad cardiovascular al estrés mental y afectación temprana de órganos diana en la hipertensión arterial ligera no tratada. Estudio Hospitalet

Relationship between cardiovascular reactivity to mental stress and early target-organ damage in untreated mild hypertension. Hospitalet Study

Pedro Armario a, Raquel Hernández del Rey a, Gerard Torres a, Montserrat Martín-Baranera a, Mari Cruz Almendros a, Helios Pardell a

a Consorci de l'Hospital de la Creu Roja de l'Hospitalet de Llobregat. Departamento de Medicina. Facultad de Medicina. Universidad de Barcelona.

Palabras Clave

Reactividad cardiovascular. Estrés mental. Hipertrofia ventricular izquierda. Microalbuminuria. HTA esencial.

Keywords

Cardiovascular reactivity. Mental stress. Left ventricular hypertrophy. Microalbuminuria. Mild hypertension.

Resumen

Fundamento: Se ha publicado que una respuesta exagerada a las pruebas de estrés mental se asocia a un incremento del riesgo cardiovascular. El objetivo de este estudio, de diseño transversal, con inclusión secuencial de los sujetos que cumplían los criterios de inclusión, fue estudiar la relación entre la respuesta de la presión arterial (PA) y de la frecuencia cardíaca (FC) a dos pruebas distinta de estrés mental y la afección temprana de órganos diana en la HTA ligera no tratada farmacológicamente.
Sujetos y métodos: Doscientos once sujetos entre 18 y 65 años de edad (56% varones) con HTA ligera (PAS entre 140-180 mmHg y/o PAD entre 90-105 mmHg) fueron incluidos en el Estudio Hospitalet. De ellos, 137 sujetos aceptaron participar en el estudio de la reactividad cardiovascular. Se realizaron dos pruebas de estrés mental: la grabación de una entrevista estructurada (EE) y la realización de un test aritmético mental (TAME) en el mismo día. Se obtuvo una ecocardiografía de buena calidad en 123 casos (89,8%) y se midió la excreción urinaria de albúmina (EUA) en 108 casos (78,8%).
Resultados: La prevalencia de hipertrofia ventricular izquierda fue del 21,1% (IC del 95% = 14,3-29,4) y la de microalbuminuria del 15,7% (IC del 95% = 9,4-24,0). Tras ajustar por el nivel de PA basal, se observó una correlación significativa entre el incremento de la PAS durante la EE y la EUA (r = 0,21; p = 0,03). El incremento de la PAD durante dicha prueba se correlacionó significativamente con el grosor relativo de la pared (r = 0,32; p < 0,0005). Se observó una correlación estadísticamente significativa entre el incremento de la PAD ajustado por la PAD basal durante el TAME y el diámetro de la aurícula izquierda (r = 0,21; p = 0,02), pero no con el IMVI ni con la EUA. Tampoco se observó ninguna correlación significativa entre el incremento ajustado de FC durante ambas pruebas y las mediciones ecocardiográficas o de EUA.
Conclusiones: La reactividad cardiovascular de la PA durante las pruebas de estrés mental se correlaciona de forma débil con los parámetros de afectación temprana de órganos diana en la HTA ligera. No se observa dicha relación en la respuesta de la FC a dichas pruebas.

Abstract

Background: It has been previously reported that an exaggerated response of blood pressure to mental stress tasks is associated to an increased cardiovascular risk. The objective of this cross-sectional study, with sequential inclusion of subjects who met the inclusion criteria, was to asses the relationships between the response of blood pressure and heart rate to two different mental stress tasks and early target organ-damage, defined as abnormalities in the echocardiogram and/or an increase of urinary albumin excretion (UAE) or microalbuminuria, in untreated mild hypertensive subjects.
Subjects and methods: Two hundred and eleven subjects aged 18 to 65 years (56% males) with mild hypertension (SBP between 140-180 mmHg and/or DBP between 90-105 mmHg) were included in Hospitalet Study. One hundred and thirty seven of them accepted to participate in the study of cardiovascular reactivity. Two different tasks were applied in the same day: a stressful interview (SI) and a mental arithmetic stress tasks (MAST). An echocardiogram of good quality was obtained in 123 cases (89.8%) and 24 h UAE was measured in 108 cases (78.8%).
Results: The prevalence of left ventricular hypertrophy was 21.1% (95% CI = 14.3-29.4) and the prevalence of microalbuminuria was 15.7% (95% CI = 9.4-24.4%). After adjusting for the baseline blood pressure, a significant correlation was observed between increase of systolic BP during SI and UAE (r = 0.21; p = 0.03) and between increase of diastolic BP during SI and relative wall thickness (r = 0.32; p < 0.005). When we analyzed the changes of BP during MAST, a significant correlation was observed between increase of diastolic BP (adjusted for baseline diastolic BP) and left atrial size (r = 0.21; p = 0.02). We did not find any significant correlation between the increases of BP (systolic or diastolic) during MAST or increases of heart rate during both tasks and left ventricular mass index or UAE.
Conclusions: A weak correlation was observed between cardiovascular reactivity of blood pressure during mental stress tasks and early target organ damage in mild hypertension. We did not find any relationship between the response to heart rate during the tasks and early target organ damage.

Artículo

La mayor experiencia en humanos sobre estrés agudo y reactividad cardiovascular deriva de estudios llevados a cabo en el laboratorio mediante la utilización de distintos tipos de estresores de tipo físico o mental1. Es bien conocido que distintos estímulos externos provocan una respuesta al nivel de los sistemas autonómico y neuroendocrino, y que la magnitud de dichas respuestas varía según los individuos. Datos derivados de catástrofes naturales2,3 y de estudios de reactividad cardiovascular en el laboratorio han puesto de manifiesto que la hiperreactividad cardiovascular se asocia a un incremento del riesgo cardiovascular, especialmente en enfermos coronarios4,5. Otros autores han observado un empeoramiento del control de la presión arterial (HTA) en hipertensos6,7. Por otra parte, los sujetos con hipertensión arterial (HTA) límite o situados en los percentiles altos de PA, con una respuesta exagerada a las pruebas de estrés mental presentan un incremento del riesgo de padecer HTA futura establecida8,9.

La ventaja de las pruebas de reactividad cardiovascular es que son pruebas fácilmente estandarizables con un elevado índice de reproducibilidad10,11. Dentro de sus limitaciones estaría el que tan sólo reflejan parcialmente lo que ocurre a lo largo del día. Las correlaciones entre la respuesta de la PA a las pruebas de estrés mental y los valores de PA observados durante la monitorización ambulatoria de la PA durante 24 horas (MAPA) es baja o intermedia12,13. A pesar de dichas limitaciones, algunos trabajos recientes han observado una relación entre reactividad cardiovascular y aterosclerosis carotídea en una cohorte de varones de 42-60 años de edad14, o con la afectación ecocardiográfica en hipertensos límite15 o en niños y adolescentes16. No obstante, otros trabajos no han encontrado dicha relación17-19.

El objetivo principal de nuestro trabajo fue estudiar la relación entre la respuesta de la PA y de la frecuencia cardíaca (FC) a dos pruebas de estrés mental y la afección precoz de órganos diana (alteración ecocardiográfica o incremento en la escreción urinaria de albúmina-microalbuminuria) en una población de hipertensos ligeros no tratados farmacológicamente. Como objetivo secundario se estudiaron otros factores clínicos o bioquímicos asociados a la presencia de hiperreactividad en estos sujetos.

Pacientes y métodos

Doscientos cuarenta pacientes con HTA ligera según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS)20: PA sistólica (PAS) entre 140-180 mmHg y o PA diastólica (PAD) entre 90-105 mmHg, de 18-65 años de edad, sin tratamiento farmacológico en al menos los 2 meses anteriores, fueron remitidos a la Unidad de HTA y Riesgo Cardiovascular para su inclusión en el estudio Hospitalet sobre HTA ligera. Fueron criterios de exclusión la presencia de un índice de masa corporal superior a 35 kg/min2, la diabetes mellitus, la insuficiencia renal definida como una creatinemia >= 140 µ mol/l, la existencia de enfermedad valvular u otras enfermedades cardíacas previas, el antecedente de complicaciones clínicas derivadas de la HTA o la presencia de enfermedades crónicas o graves que impidieron el seguimiento. Se consideraron como cifras de PA basales para la inclusión en el estudio la media de 3 determinaciones en 2 días diferentes, con un intervalo de al menos 4 semanas entre la primera y la tercera determinación. Tras dicho período, 28 sujetos presentaron cifras de PA < 140/90 mmHg y un caso superiores a 180/105 mmHg, siendo excluidos, por lo que la muestra final fue de 211 hipertensos.

En todos los sujetos, se llevó a cabo una monitoriza-ción ambulatoria de la PA durante 24 horas mediante un monitor oscilométrico Spacelabs 90201 o 90207, siendo ésta de buena calidad en 204 casos. La metodología utilizada ha sido previamente descrita por nuestro grupo21. Se definieron como dippers aquellos sujetos que, en la monitorización ambulatoria de 24 horas, presentaron un descenso nocturno de PA sistólica y diastólica de más de un 10% de los valores diurnos.

Aceptaron la participación en el estudio de reactividad cardiovascular 137 hipertensos. Cuando se analizaron las diferencias entre los sujetos a los que se les realizó las pruebas de reactividad cardiovascular y a los que no, los primeros eran significativamente más jóvenes, presentaban una menor FC y predominaban los varones. No existieron diferencias significativas en las concentraciones de PA, índice de masa corporal ni en la afectación ecocardiográfica o excreción urinaria de orina entre ambos grupos (tabla 1).

Pruebas de reactividad cardiovascular

La metodología utilizada ha sido descrita previamente por nuestro grupo13. De forma concisa, en el mismo día se aplicaron dos pruebas de reactividad cardiovascular: una de estrés mental (test aritmético mental, TAME) y otra de estrés psicosocial (entrevista estructurada que era grabada, EE). El orden en que se realizaron ambos tests se asignó previamente a cada paciente a partir de un listado de números aleatorios generado informáticamente. La PA y la FC se midieron de forma automática cada minuto mediante un monitor Kontrom Minimom 7137 B, tanto durante las pruebas de estrés como durante los períodos de recuperación tras las pruebas, siendo cada uno de dichos períodos de igual duración (7 min). Las medidas de la PA y de la FC se realizaron siempre en decúbito supino, en las mismas condiciones que se midieron las basales. Las correlaciones de las determinaciones máximas de PA y FC entre ambas pruebas fueron muy elevadas (PAS: r = 0,81, p < 0,0005; PAD: r = 0,76, p < 0,0005; FC: r = 0,85, p < 0,0005). De forma arbitraria, y basándonos en los resultados obtenidos en un grupo de voluntarios sanos normotensos, cuyos datos han sido previamente publicados13, se definió como hiperreactivos a los sujetos con un incremento de la PAS durante la prueba (PAS máxima-PAS basal) >= 25 mmHg y/o un incremento de la PAD >= 15 mmHg. Por lo que respecta a la respuesta de la FC, y siguiendo la misma metodología, se consideraron hiperreactivos a los sujetos con un incremento de la FC durante la prueba >= 21 latidos por minuto. Además, también se consideraron los terciles de los incrementos de PAS, PAD y FC durante ambas pruebas.

Valoración de la afectación de órganos diana

A todos los sujetos se les aplicó el protocolo básico de la Unidad de HTA y Riesgo Cardiovascular. De los 137 sujetos incluidos en el estudio de reactividad cardiovascular se realizó una medición de la EUA durante 24 h mediante nefelometría en 108 pacientes (78,8%). A éstos se les había indicado que durante el día de la recogida de la orina no realizaran deporte ni actividad física intensa. Se consideró microalbuminuria la EUA entre 30-300 mg/24 h y macroalbuminuria los valores superiores a 300 mg/24 h. En 40 sujetos se realizaron dos determinaciones de la excreción urinaria de albúmina, obteniéndose un coeficiente de correlación intraclase igual a 87,8%.

Se obtuvo un ecocardiograma de buena calidad en 123 casos (89,8%). El estudio ecocardiográfico se realizó en modo M bajo control bidimensional con una Toshiba SSH-140A, usando dos transductores de 2,5 y 3,5 MHz. Las medidas de las dimensiones internas del diámetro de ventrículo izquierdo (DVI) y de la aurícula izquierda (AI) así como del grosor de la pared posterior (PP) y del tabique interventricular (TIV) se realizaron en diástole, siguiendo las recomendaciones de la Sociedad Americana de Ecocardiografía22 y se expresaron en milímetros. El cálculo de la masa ventricular izquierda (MVI) se realizó mediante la fórmula de la convención de Penn23, corrigiéndose posteriormente por la superficie corporal para obtener el índice de masa ventricular izquierda (IMVI). El grosor relativo de la pared (GRP) se calculó como (2*PP)/DVI. Se definió la hipertrofia ventricular izquierda como la presencia de un IMVI >= 125 g/m2 y la alteración del GRP como un valor >= 0,4524.

Análisis estadístico

El análisis estadístico de los datos se realizó mediante el paquete estadístico SPSS para Windows (SPSS Inc., Chicago, IL). Las variables cuantitativas se presentan en forma de media y una desviación estándar (media [DE]). Para las variables cualitativas, se calcularon las proporciones correspondientes y sus respectivos intervalos de confianza al 95%.

La relación entre la reactividad cardiovascular durante las pruebas de estrés mental y la afectación temprana de órganos diana se estudió tanto de forma continua como a partir de la categorización de las distintas variables. En primer lugar, se definió como incremento ajustado de PAS durante una determinada prueba (EE o TAME) la diferencia entre el valor máximo de PAS alcanzado durante dicho test y el valor basal, dividida por el valor basal de PAS. Se calcularon de esta forma los incrementos ajustados de PAS, PAD y FC tanto para la EE como para el TAME. Se aplicó el test de Kolmogorov-Smirnov al estudio de la normalidad de las distribuciones de dichos incrementos. La correlación entre los incrementos ajustados de PAS, PAD y FC en la EE y el TAME y las distintas determinaciones de laboratorio y ecocardiográficas se estimó mediante el coeficiente de correlación de Pearson, o el coeficiente de Spearman cuando la distribución de las variables correspondientes se alejaba de forma estadísticamente significativa de la distribución normal.

En segundo lugar, tanto para la PA como para la FC, y en cada una de las pruebas de estrés mental, se clasificaron a los pacientes como normo o hiperreactivos, según los puntos de cortes especificados con anterioridad. Las distintas variables analíticas y las mediciones ecocardiográficas se compararon entre ambos grupos mediante la aplicación de una prueba de la t de Student para datos independientes, o un test de la U de Mann-Whitney como alternativa no paramétrica.

Resultados

En la tabla 1 se muestran las características generales, los valores PA y FC clínicos y durante la MAPA, la frecuencia de otros factores de riesgo cardiovascular asociados a la HTA y la afectación temprana de órganos diana tanto en los pacientes que aceptaron participar en el estudio de reactividad cardiovascular como en el subgrupo en el que no se realizaron las pruebas. Los primeros eran significativamente más jóvenes, presentaban una menor FC y predominaban los varones cuya única diferencia significativa era la referente a la edad, que fue inferior en los últimos. Todos los datos que se mencionarán a continuación corresponderán al grupo de 137 hipertensos incluidos en el estudio de reactividad cardiovascular.

La prevalencia de hipertrofia ventricular izquierda en los sujetos incluidos en el Estudio Hospitalet fue del 21,1% (IC del 95% = 14,3-29,4%), y la prevalencia de microalbuminuria del 15,7% (IC del 95% = 9,4-24,0%) (tabla 1). Se observó macroalbuminuria (EUA > 300 mg/24 h) en 2 casos (1,5%).

Correlaciones de la respuesta de la PA y de la FC a la entrevista estructurada con la afectación de órganos diana y con otras variables clínicas y bioquímicas

Los valores de PA y FC basales, máximos y tras un período de relajación después de la entrevista estructurada se sintetizan en la figura 1. Al estudiar la correlación de las respuestas de la PA y de la FC durante la EE, como variables continuas, ajustadas por el valor basal de PA y de FC, con distintas variables clínicas, bioquímicas y de afectación de órganos diana se obtuvieron los siguientes resultados. Dichos incrementos no se correlacionaron de forma estadísticamente significativa ni con la edad del paciente, ni con la antigüedad de su diagnóstico de HTA, ni con las determinaciones de lípidos en plasma. En cambio, se observó una correlación positiva del incremento de la PAS con la glucemia (r = 0,22, p ¾ 0,01), la excreción urinaria de sodio (r = 0,23; p = 0,01), y la relación de la excreción urinaria de Na+/K+ (r = 0,26; p = 0,004). Este incremento de la PAS también se correlacionó positivamente con la EUA (tabla 2). El incremento de la PAD se correlacionó de forma estadísticamente significativa con el grosor relativo de la pared (tabla 2). Para esa misma prueba, el incremento ajustado de FC tuvo una correlación positiva con la excreción urinaria de sodio (r = 0,19, p = 0,03).

Correlaciones de la respuesta de la PA y de la FC al test aritmético mental con la afectación temprana de órganos diana y con otras variables clínicas y bioquímicas

Los valores de PA y FC basales, máximos y tras un período de relajación después del TAME están resumidos en la figura 2. Cuando se analizaron las respuestas de la PA y de la FC durante el TAME como variables continuas, ajustadas por el nivel basal de la PA y FC, respectivamente, y se correlacionaron con distintas variables clínicas, con los parámetros de afectación ecocardiográfica y con la EUA durante 24 h, se obtuvieron los siguientes resultados. Se observó una correlación significativa del incremento de la PAS durante el TAME con la concentración de creatinemia (r = 0,19; p = 0,035), así como con la duración conocida de HTA (r = 0,28; p = 0,001), la excreción urinaria de sodio (r = 0,19; p = 0,04), la relación de la excreción urinaria de Na+/K+ (r = 0,27; p = 0,003) y el hematócrito (r = 0,26; p = 0,002). Por lo que respecta al incremento de la PAD, se correlacionó con el diámetro de la aurícula izquierda pero no con el IMVI ni la EUA (tabla 3). En cuanto al incremento de la FC durante esta prueba, se correlacionó de forma débil y negativa con la edad del paciente (r = ­0,19 y p < 0,05).

Correlación entre los valores de PA tras un período de relajación tras la aplicación de las pruebas de estrés mental con la afectación precoz de órganos diana

Cuando se analizaron los valores de PAS y PAD tras un período de relajación tras las pruebas de estrés, de la misma duración, y se ajustó por las concentraciones basales de PAS y PAD, respectivamente, se observó una correlación entre la PAS postentrevista y la EUA (r = 0,21; p = 0,03) y de la PAD postentrevista con el índice de masa ventricular izquierda (r = 0,25; p = 0,006) y con el diámetro de la AI (r = 0,24; p = 0,007).

En el caso del test aritmético mental, se observó una correlación del valor de PAS postest con la concentración de creatinemia (r = 0,17; p = 0,055) y con el diámetro de la AI (r = 0,18; p = 0,05), y del valor de PAD postest con el índice de mVI (r = 0,22; p = 0,014) y con el diámetro de la AI (r = 0,23; p = 0,013).

Comparación entre normorreactivos e hiperreactivos

Cuando se estudió la respuesta de la PA durante la EE se observó que los sujetos hiperreactivos presentaban una mayor excreción urinaria de sodio (tabla 4A). Cuando se clasificaron los sujetos como hiperreactivos o normorreactivos según la respuesta de la FC durante la EE, no se observaron diferencias significativas en los parámetros de afectación temprana de órganos diana ni otras variables clínicas (tabla 4B).

Cuando se valoraron las respuestas de la PA durante el TAME y se compararon los sujetos hiperreactivos con los normorreactivos, se observó que los primeros presentaban mayor antigüedad conocida de la HTA y una mayor excreción urinaria de sodio, así como concentraciones más elevadas de creatinemia (tabla 5A). Cuando se valoró la respuesta de la FC a dicha prueba, se observó que los hiperreactivos eran significativamente más jóvenes, y presentaban un menor índice de masa corporal (tabla 5B).

En ambas pruebas de estrés mental, la proporción de dippers fue similar en los sujetos hiperreactivos y los no hiperreactivos, tanto al considerar la reactividad de la PA como la reactividad de la FC.

Discusión

La prevalencia de hipertrofia ventricular izquierda medida ecocardiográficamente, observada en el total de sujetos incluidos en el Estudio Hospitalet fue del 20%. Esta prevalencia es notablemente inferior a la observada por otros autores (43-64%), probablemente debido a los criterios de selección de los hipertensos: inclusión de hipertensos de mayor edad, con valores de HTA moderada o severa y con una historia más antigua de HTA conocida25,26. Liebson et al27 en una amplia población de 844 sujetos con HTA ligera de 45-69 años de edad observaron una prevalencia incluso más baja (14,8%).

Cuando se analizó la correlación entre el incremento de la PA durante las pruebas de estrés mental y la afectación ecocardiográfica, se observó una correlación débil pero significativa entre incremento de la PAD durante la entrevista estructurada y el grosor relativo de la pared. No se observaron correlaciones significativas entre el incremento de la PAS durante dichas pruebas y la afectación ecocardiográfica. Por lo que respecta a los cambios de la PA durante el test aritmético mental, se observó una débil pero significativa correlación entre el incremento de la PAD y el diámetro de la aurícula izquierda. Hay que recordar que estas corelaciones son las observadas tras ajustar por el valor de PA basal sistólica o diastólica, respectivamente, por lo que podemos suponer que el incremento de la PAD durante dichas pruebas contribuye sólo muy débilmente a explicar la presencia de afectación ecocardiográfica en estos pacientes. Se podría especular que en hipertensos con una historia de HTA conocida de mayor duración, la correlación entre reactividad cardiovascular y afectación precoz de órganos diana sería más intensa, aunque de los datos de nuestro estudio y de la bibliografía revisada no podemos extraer dicha conclusión.

Cardillo et al17 observaron una débil relación entre MVI y PA clínica, no siendo mejorada dicha relación por la PA medida durante las pruebas de estrés mental. Vriz et al18, en un estudio llevado a cabo en 223 jóvenes con HTA encontrada durante la revisión para el alistamiento en el servicio militar, no observó correlación entre respuesta de la PA a las pruebas de estrés y la afectación ecocardiográfica (MVI). Similares resultados han sido observados en el estudio CARDIA19 llevado a cabo en 3.742 sujetos en ambos casos. En dicho estudio, tras ajustar por PA en reposo, peso y otras covariables, la reactividad de la PA a las pruebas de estrés no explicó más del 1% de la variancia de la mVI. No obstante estos resultados negativos en humanos, en animales de experimentación se ha observado que repetidos episodios presores pueden conducir a un mayor tamaño del ventrículo izquierdo (VI), sin que necesariamente aumente el valor basal de PA28.

Como señala Pickering29 no existe consenso sobre qué prueba utilizar para caracterizar la reactividad cardiovascular, ni cómo debe definirse la respuesta. Este mismo autor ha resaltado también la dificultad de conocer si el incremento de la reactividad cardiovascular incrementa la MVI o si se trata de una secuencia inversa. En nuestro estudio se han llevado a cabo dos pruebas, una de esfuerzo mental (el test aritmético mental) y otra prueba de estrés psicosocial (entrevista estructurada), y hemos observado que las correlaciones aunque débiles en ambos casos, son más significativas en el caso de la entrevista estructurada. Nuestro grupo ha demostrado previamente que ambas pruebas son reproducibles cuando se aplican de una forma estandarizada10, pero que sólo reflejan parcialmente los valores de PA obtenidos durante la monitorización ambulatoria de la PA durante 24 h13.

La prevalencia de microalbuminuria en la población hipertensa referida en la literatura es muy variable, en función de los criterios de selección y del tipo de hipertensos estudiados. La prevalencia observada en el Estudio Hospitalet fue del 15% más un 3% adicional de macroalbuminuria (EUA superior a 300 mg/24 h). Esta prevalencia es ligeramente inferior a la observada en otros estudios, en las que osciló entre el 20%-27%30-33. En una cohorte de 787 pacientes con HTA no tratada (estudio MAGIC) la prevalencia observada fue incluso inferior a la de este estudio: 6,7%34.

Por lo que respecta a la correlación entre reactividad de la PA a las pruebas de estrés mental y excreción urinaria de albúmina, en nuestro estudio observamos una correlación significativa únicamente con el incremento de la PAS durante la entrevista estructurada, pero no con el incremento de la PAD durante dicha prueba ni con los cambios de PA durante el test aritmético o los cambios de la FC durante ambas pruebas.

No hemos encontrado datos publicados en la literatura sobre reactividad cardiovascular y EUA, por lo que no podemos comparar nuestros hallazgos con otros estudios. Una limitación de nuestro estudio es que se utilizó en el análisis la determinación de una sola medición de la EUA de 24 h. No obstante, en 40 pacientes (29%) se realizaron dos determinaciones, siendo la reproducibilidad notablemente elevada.

Cuando categorizamos en nuestro estudio los sujetos como hiperreactivos y normorreactivos en función de la respuesta de la PA, se observó que los primeros presentaban una mayor excreción de sodio y una mayor antigüedad de la HTA.

Deter et al34 han observado previamente que los sujetos normotensos sal-sensibles presentaban un mayor incremento de la PA durante el estrés mental con respecto a los sujetos sal-resistentes. Estos mismos autores han especulado con la hipótesis de que un incremento en la respuesta al estrés mental desempeñaría un papel en el desarrollo de la HTA sal-sensible. Staessen et al35 observaron una interacción entre elevada ingesta de sal y estrés relacionado con el trabajo, aunque otros autores no observaron que una sobrecarga de sal en la dieta influyera en la respuesta al estrés mental, en un estudio de jóvenes normo e hipertensos36.

Por lo que respecta a la historia conocida de HTA, podría llevarnos a pensar que estímulos presores repetidos podrían conducir a una mayor afectación orgánica. Este dato es de interés, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de hipertensos de rango ligero y con una historia relativamente corta de HTA. Los hipertensos hiperreactivos de nuestro estudio presentaron mayor antigüedad de HTA conocida que los normorreactivos. Podríamos especular que en los sujetos con más años de evolución de su HTA, la hiperreactividad podría ser debida a lesiones estructurales o funcionales a nivel arterial, aunque no disponemos de dicha información en nuestro estudio.

Otro dato escasamente referido en la literatura médica es el valor de los valores de PA tras un período de relajación tras la aplicación de las pruebas de estrés mental. En nuestro estudio, cuando se ajustó por los valores basales de PA, se observó una correlación débil pero significativa de dichos valores con la afectación renal y cardíaca. De estos resultados se podría especular que en aquellos sujetos con incrementos exagerados de la PA durante el estrés mental, la dificultad de recuperar los valores basales sería un factor de riesgo añadido de presentar afectación de órganos diana. En este estudio se realizó un período de relajación de corta duración, mientras que otros autores recomiendan períodos de recuperación más largos, de al menos 30 min37.

En conclusión, la respuesta de la PA a las pruebas de estrés mental se correlaciona muy débilmente con la afectación temprana de órganos diana medida ecocardiográficamente o mediante la EUA, por lo que no estaría justificada su aplicación como prueba de estudio clínico de la HTA. Dado que, a mayor antigüedad de la HTA, mayor reactividad cardiovascular, se podría especular que dichas pruebas nos ayudan a identificar a aquellos sujetos con HTA límite o ligera con mayor riesgo de presentar HTA futura establecida. No obstante, y aunque en nuestro trabajo falta todavía información prospectiva sobre dichos hipertensos, los resultados de otros estudios apuntan a que la respuesta exagerada de la PA a las pruebas de estrés mental incrementa el riesgo de HTA futura en sujetos con HTA límite o una fuerte historia familiar de HTA38, y el riesgo de desencadenar complicaciones coronarias39.

Agradecimiento

Parte de los resultados de este estudio se han obtenido con la ayuda de una beca FIS 97/0770.

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