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Comentarios sobre «La imagen de la semana»

Comments about «image of the week»

Luciano López Jiménez a

a Servicio de Medicina Interna. Hospital de San Agustín. Linares. Jaén

Artículo

Sr. Director: La sección «La imagen de la semana» es una de las más atractivas de la Revista y la que personalmente leo en primer lugar. Me proporciona no pocas enseñanzas y satisfacciones y, sin embargo, más de alguna decepción. Ocurre que imágenes excelentes van acompañadas en ocasiones de descripciones clínicas incompletas o sencillamente paupérrimas. Esto acontece de forma llamativa en «La imagen de la semana» cortesía de Sánchez et al 1. Comprendo perfectamente que el objetivo de esta sección es ofrecer imágenes médicas elocuentes y no descripciones clínicas minuciosas, pero me resulta difícil admitir que se desprecie tanto la clínica en beneficio de la calidad de las imágenes como se hace en el caso aludido. Sobre todo porque procediendo de esta manera, como ya ocurriera en otra «Imagen de la semana» que motivó otra Carta al Director del que suscribe 2, se puede inducir a un grave error a aquellos lectores que no posean experiencia clínica y que puedan pensar, por ejemplo, que las exploraciones complementarias que hay que realizar en el estudio de un dolor abdominal agudo son, por este orden, fibrogastroscopia, colonoscopia y tomografía computarizada (TC) abdominal. Y aunque sé muy bien lo difícil que es hacer un resumen clínico completo y corto al mismo tiempo, también estoy persuadido de que puede conseguirse con un poco más de esfuerzo. Un buen ejemplo lo constituye la sección semejante «Images in Clinical Medicine», que publica desde hace algunos años The New England Journal of Medicine 3. Volviendo al caso del varón de 61 años con perforación intestinal, una descripción clínica adecuada debería impedir que pudieran formularse cualquiera de las siguientes preguntas: ¿cuántos días transcurrieron desde el ingreso del enfermo en el hospital hasta la realización de la TC diagnóstica y la laparotomía terapéutica?, ¿tenía el paciente signos clínicos de irritación peritoneal inicialmente, o los desarrolló en algún momento de su evolución?, ¿existía neumoperitoneo en las radiografías simples que seguro se le debieron realizar?, ¿no se apreciaba el hueso de conejo en estas radiografías?, ¿se han vuelto acaso transparentes los huesos de conejo a los estudios radiográficos convencionales y sólo se aprecian en los computarizados?, ¿qué diagnóstico se buscaba al realizar las exploraciones endoscópicas?, y ¿no pudo la colonoscopia haber precipitado la perforación del colon?

Bibliografía

1.Sánchez JL, Espín E, De Torres I, Quiroga S. La imagen de la semana. Med Clin (Barc) 1998; 111: 360.
2.López Jiménez L. Mieloma múltiple y gammagrafía ósea. Med Clin (Barc) 1998; 110: 158.
3.Hokama A, Kinjo F. Images in Clinical Medicine. Biliary sludge extruding into the duodenum. N Engl J Med 1998; 339: 1.21