x

¿Aún no está registrado?

Cree su cuenta. Regístrese en Elsevier y obtendrá: información relevante, máxima actualización y promociones exclusivas.

Registrarme ahora
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

Indexada en:

IEDCYT, ISOC, CINDOC, DIALNET
Magister 2016;28:51-62 - DOI: 10.1016/j.magis.2016.11.002
ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN
Notación de zapateado flamenco para Educación Infantil. Análisis de métodos y propuesta didáctica
Notation of flamenco footwork for Early Childhood Education. Analysis of methods and didactic proposal
Rosa de las Heras Fernández
Departamento de Didáctica de la Música, Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Logroño, La Rioja, España
Recibido 23 octubre 2016, Aceptado 23 noviembre 2016
Resumen

La forma principal de enseñanza-aprendizaje de cualquier tipo de danza se ha producido de manera oral, observando movimientos de forma directa entre el alumno y el maestro. No obstante, la necesidad de codificación está anclada en la naturaleza humana. Existen diferentes sistemas de notación en danza. En algunos estilos de danza la parte percusiva de pies es un aspecto fundamental, como ocurre en el flamenco, con el zapateado, también conocido como zapateo o taconeo. Este trabajo parte de un análisis de los aspectos tratados en diferentes propuestas de sistemas de notación del zapateado para valorar su posible introducción en la enseñanza. A partir de este análisis, llevado a cabo mediante una revisión bibliográfica, se exponen las debilidades y fortalezas de esos sistemas y, partiendo de las conclusiones obtenidas, se elabora nuestra propuesta de notación con el fin de ser introducida en el aula de Educación Infantil.

Abstract

The main form of teaching and learning of any type of dance has produced orally, observing movements directly between the student and the teacher. However, the need for coding is rooted in human nature. There are different notation systems in dance. In some percussive dance styles of feet is a fundamental aspect as in the flamenco, with zapateado, also known as tapping or clicking heels. This paper aims to show an analysis of the issues addressed in the tap dance notation systems to assess its possible introduction in teaching. This analysis was conducted through a literature review, the strengths and weaknesses of the different aspects and then systems based on the conclusions will be presented, develop our proposal notation that could be introduced in the classroom Early Childhood Education.

Palabras clave
Notación, Zapateado, Flamenco, Ritmo, Enseñanza
Keywords
Notation, Footwork, Flamenco, Rhythm, Education
Introducción

La forma principal de enseñanza de cualquier tipo de danza se ha producido de manera oral, visualizando movimientos de forma directa entre el alumno y el maestro. Sobre la importancia de tener un sistema de notación en danza el famoso bailarín y coreógrafo Merce Cunningham ya nos manifestaba su punto de vista: «[...] y ninguna de las artes no-materiales prosperó ni pudo elaborarse su teoría, hasta que no perfeccionó su peculiar forma de escritura» (Colomé, 2007, p. 20). Cunningham fue figura relevante en danza contemporánea y siempre estuvo interesado en la codificación de la danza. Trabajó con el software «DanceForms», que usó para realizar algunas de sus coreografías, cuya música muchas veces componía John Cage. Las palabras de Cunningham ponen de manifiesto que el coreógrafo ya contemplaba la importancia de la notación en danza, como posible herramienta para su evolución. Existen diferentes sistemas de notación en danza. Los de representación no convencional más extendidos son el de Rudolf Laban y el de Benech. Estos sistemas están basados en el movimiento corporal, las posiciones, las trayectorias y los sentidos del cuerpo, las piernas y los brazos. Sin embargo, estos sistemas de codificación no incluyen de forma precisa la parte rítmica corporal de la danza.

Distintos intérpretes y docentes del baile flamenco han considerado importante contar con un sistema de notación. Así lo expone Martínez de la Peña (1969) en su libro Teoría y práctica del baile flamenco. En este libro se presenta la distinta literatura existente sobre la codificación en la danza española, como la de García Matos y Trini Borrul. Sin embargo, hasta ese momento apenas existía documentación sobre la notación en el baile flamenco. Martínez de la Peña analiza cómo, a lo largo de la historia de la danza, el sentido de conservación ha generado la necesidad de dejar constancia de los diferentes movimientos y coreografías, lo cual ha causado la existencia de numerosos sistemas de notación. En el caso del flamenco, su baile incluye en su técnica movimientos de brazos, manos, de cuerpo, zapateo, junto con el uso de elementos como el abanico, el mantón, la bata de cola y las castañuelas. Los aspectos rítmicos del baile se centran principalmente en el zapateo y en el toque con las castañuelas. Las castañuelas no son utilizadas en todos los estilos de baile flamenco; sin embargo, el zapateado está presente en todos los estilos del baile y, como parte fundamental, está asentado sobre unos conceptos técnicos y rítmicos. A pesar de la simplicidad de su transcripción, la forma de transmisión directa maestro-alumno ha dificultado que se consolide un sistema de notación universalmente aceptado.

Con este trabajo pretendemos realizar un análisis de 4 sistemas de notación de zapateado y una propuesta didáctica de notación para introducir en Educación Infantil. Este análisis se realizará a través de una revisión bibliográfica con el fin de determinarlas debilidades y fortalezas de los diferentes aspectos y sistemas. Seguidamente, partiendo de las conclusiones obtenidas, se presentará nuestra propuesta de notación dirigida a ser introducida en el aula de Educación Infantil.

Sistema de notación de zapateado: claqué

Existen métodos de notación de zapateado en el claqué. Uno de los más divulgados es el que propone Andrés Herrera, conocido como «contaptoe», que muestra en su libro Contaptoe. El mejor método para aprender claqué (Herrera, 2012). En este libro muestra la simbología de su notación. Los diferentes signos representan las distintas partes y formas con las que el pie golpea el suelo.

En la figura 1 se muestran distintas formas de golpear con la punta del pie (punta de técnica, punta de salto, punta de pierna, etc.) y de tacón. Sin embargo, observamos que la forma de los símbolos que propone no es representativa del pie y, por lo tanto, no resulta intuitiva (entendida como la facultad de comprender algo instantáneamente, sin necesidad de razonamiento) ni clara visualmente. Por otra parte, la rítmica del zapateado no queda reflejada de una manera precisa, al no basarse en un sistema de proporcionalidad en cuanto a la duración del sonido. Este intérprete-docente y creador de este método fue entrevistado por nosotros en 2010, antes de la publicación del libro. Herrera nos comentaba entonces que con la simbología de su método pretendía no solo el registro, el aprendizaje y la conservación del zapateado, sino que, además, el alumno aprendiera a zapatear a la vez que aprende la simbología de su notación. «En el traspaso del aprendizaje, la gente lo aprende, lo entiende visualmente y lo empieza a leer rápido» (entrevista realizada por la autora de este trabajo a Herrera en Madrid en el día 15 del mes de octubre del 2010).

Figura 1.
(0.24MB).

Andrés Herrera: signos de notación zapateado claqué.

Sistemas de notación del zapateado flamencoTeresa Martínez de la Peña

Espada (1997), en su libro La danza española. Su aprendizaje y conservación, alude a la transcripción de baile flamenco que hace Martínez de la Peña (1969) en su libro Teoría y práctica del baile flamenco. Espada entiende que la escritura del baile flamenco es mucho más sencilla que en otras danzas, por «ser un baile individual donde los movimientos son mínimos» (p. 317).

De la Peña, en su transcripción de zapateado, nos muestra la propuesta de símbolos que aparece en las figuras 2 y 3 (Martínez de la Peña, 1969).

Figura 2.
(0.17MB).

Teresa Martínez de la Peña: notación zapateado, posiciones del pie.

Figura 3.
(0.1MB).

Teresa Martínez de la Peña: notación zapateado, posiciones del pie.

En la figura 2 podemos observar cómo muestra 3 posiciones de golpe: de «punta», «tacón» y «planta». En la figura 3 vemos el golpe de «puntera» y de «tacón raspado». En cuanto a la nomenclatura, en la figura 3 la autora nombra «punta» cuando el golpe se realiza con la zona del metatarso del pie. Señala «tacón» cuando el golpe se realiza con el tacón sin levantar el metatarso del suelo. Indica «planta» cuando el golpe se realiza con toda la planta del pie sobre el suelo. En la figura 3 incluye la puntera como el golpe que se realiza con la zona del zapato donde se encuentra la punta del pie, y el «tacón raspado» cuando el golpe se realiza con la arista trasera del tacón. En total nos muestra un número reducido de posiciones, 5 golpes diferentes. Al lado derecho de cada posición, la autora muestra la notación en forma de pie. Señala como propuesta de notación la silueta del pie marcando en negro la zona de roce con el suelo. Este criterio lo unifica en todas las propuestas de golpe, a excepción del «tacón raspado», que lo señala con un punto negro en el centro de la zona del talón del pie.

Por otra parte, señala las letras «D» e «I» (fig. 4) para los pies derecho e izquierdo, respectivamente.

Figura 4.
(0.05MB).

Teresa Martínez de la Peña: signos de notación zapateado; pie izquierdo y derecho.

Eulalia Pablo y José Luis Navarro

Los autores Eulalia Pablo y José Luis Navarro emplean su propio sistema de símbolos para el zapateado flamenco. Proponen una forma de óvalo como representativo del zapato. Dentro de esta forma ovalada, dibujan en negrita distintas formas en la zona del zapato que contacta con el suelo. En cuanto a la nomenclatura, a pesar de algunas diferencias, coincide con la mayoría de la terminología que propone Martínez de la Peña, con algunas variaciones que veremos a continuación: podemos observar, por ejemplo, que donde Martínez de la Peña propone como término «tacón raspado», Navarro y Pablo indican «talón raspado» (Navarro y Pablo, 2007, p. 99); «golpe de planta» cuando la zona que contacta con el suelo usando el zapato de tacón es el talón y el metatarso (fig. 5); «golpe de punta» como la zona del metatarso que golpea el suelo (fig. 6); «golpe de puntera» percutiendo contra el suelo la parte del zapato que se encuentra en la punta del pie (fig. 7); «golpe de tacón» la percusión con el talón, cuando se golpea dejando el metatarso en el suelo (fig. 8), y «talón raspao» como la zona del talón cuando golpea solo con la arista trasera del tacón (fig. 9).

Los autores muestran cómo todos estos tipos de golpes sonoros se pueden producir con distintas posiciones de pies. Los pies al zapatear se pueden cruzar por delante o por detrás. Lo representan en su sistema de notación situando los símbolos de los pies cruzados (fig. 10).

Figura 5.
(0.06MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación, golpe de planta.

Figura 6.
(0.05MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación, golpe de punta.

Figura 7.
(0.06MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación, golpe de puntera.

Figura 8.
(0.06MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación, golpe de tacón.

Figura 9.
(0.07MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación talón raspao.

Figura 10.
(0.15MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación posición cruzada, golpe de punta.

Otra variación sonora sería la que se ejecuta rozando el pie con el suelo, ya sea hacia delante o hacia atrás. Navarro y Pablo lo denominan la «punta raspada» como un movimiento de roce. La señalan mediante flechas que indican la dirección y el sentido del movimiento (fig. 11). «Punta raspada» es cuando el metatarso roza el suelo sin golpear.

Figura 11.
(0.06MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación punta raspada.

Por otra parte, la propuesta de Navarro y Pablo incluye simbología para pasos no sonoros, como es el caso que aparece en la figura 12. Con los 2 círculos concéntricos señala la posición en la que se apoya el tacón en el suelo sin golpear.

Figura 12.
(0.05MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación, posición de tacón.

Finalmente, en su recopilatorio de símbolos contemplan la agrupación de pasos que se producen en el zapateado flamenco y que se conoce como «escobilla». En la simbología que proponen para transcribir la escobilla, intentan mostrar aspectos de movimiento con desplazamiento, musicales y formas con las que el pie golpea el suelo, con los respectivos pies que lo ejecutan. Los movimientos desplazados los describen de forma escrita. «Los seis primeros tiempos se cubren avanzando y los seis siguientes se hacen en el sitio» (Navarro y Pablo, 2007, p. 113).

Los aspectos musicales con las sílabas ta-ta-ta-ta y (s) para el silencio. Así mismo, procuran indicar el pie con el que se ejecuta el movimiento, indicando D o I para el pie derecho o izquierdo, respectivamente, tal como se muestra en la figura 13.

Figura 13.
(0.08MB).

José Luis Navarro y Eulalia Pablo: signo de notación para escobilla de tanguillo.

En el caso de la indicación «avanzando» no nos señala de forma precisa hasta donde se produce el desplazamiento. En el caso de las indicaciones musicales ta-ta-ta-ta (s), tampoco una sílaba nos ofrece ninguna referencia de sonido, en cuanto a su duración en el tiempo, al igual que el símbolo para el silencio (s) tampoco nos indica el tiempo de permanencia de dicho silencio.

Tal y como podemos apreciar, ni los aspectos de movimiento desplazado ni los aspectos rítmicos quedan claros, pues tal y como decía Laban, en la descripción de una danza puede haber múltiples interpretaciones, «descripciones accidentales en palabras, que son inadecuadas para ofrecer un cuadro del movimiento, o en coreografías que en realidad nadie puede descifrar» (Laban, 2004, p. 14).

Pedro Alarcón

Otro sistema de notación es el que refleja Alarcón (2004) en su libro Método pedagógico de interacción música/danza. En él encontramos diferentes términos para las distintas partes con las que el pie golpea el suelo. Algunos de los términos son comunes a los utilizados por Martínez de la Peña y Navarro y Pablo, y otros difieren en su nomenclatura. Como términos similares encontramos: planta, punta, puntera y tacón. El término «tacón raspado» es similar al utilizado por Martínez de la Peña, a diferencia del «talón raspado» de Navarro y Pablo (figs. 14-18).

Figura 14.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, planta.

Figura 15.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, punta.

Figura 16.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, puntera.

Figura 17.
(0.06MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, tacón.

Figura 18.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, tacón raspado.

Finalmente, Alarcón, al igual que Navarro y Pablo, propone pasos donde la percusión con el suelo no se produce de forma golpeada, sino a través de la fricción. A esta técnica la denomina «flic-flac» (fig. 19) en lugar de «punta raspada» (fig. 11), como lo hacen Navarro y Pablo. Esa forma de golpear solo la contemplan por escrito Alarcón y Navarro y Pablo, con 2 nomenclaturas diferentes: «flic-flac» y «punta raspada», respectivamente. Aunque también se ha podido comprobar entre los docentes dedicados a la enseñanza del zapateado la utilización de términos como «latiguillo» o «cepillo» para la misma técnica de golpe.

Figura 19.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, flic-flac.

La terminología que Alarcón propone para las diferentes formas con las que el pie golpea el suelo son: planta, punta, puntera, tacón y tacón raspado. Vemos que son las mismas que las propuestas por Martínez de la Peña, y muy similares a las de Navarro y Pablo.

Alarcón, en la introducción de su libro Método pedagógico de interacción música/danza, incluye fotografías que aclaran las posiciones de los distintos golpes. Sin embargo, en su notación no incluye la simbología representativa del pie, sino que para su propuesta de notación sacrifica la simplicidad de lo visual por líneas de percusión y letras, a la imagen de modelos de notación tradicional. En total observamos que indica 3 líneas de percusión para 3 mecanismos del pie: la línea de percusión con la «P» para la «punta»; la línea de percusión «T» para el «tacón»; y la línea de percusión «Pl» para la «planta». La llave D{ para el pie derecho e I{ para el izquierdo. Así mismo, con este ejemplo podemos observar cómo en la línea superior de percusión se señala el ritmo completo de la secuencia, con independencia de con qué mecanismo o pie se realice (fig. 20).

Figura 20.
(0.05MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, punta, tacón y planta, pie derecho e izquierdo.

Para la «puntera» Alarcón propone la letra A sobre la figura en la línea «P» de «punta»; y para el «tacón raspado» la letra R sobre la figura correspondiente en la línea «T» del «tacón» (fig. 21).

Figura 21.
(0.04MB).

Pedro Alarcón: signo de notación, puntera y tacón raspado.

Para el «flic-flac» utiliza la letra F encima de la línea «P» de «punta», F1 cuando el sentido de la trayectoria de roce es hacia fuera del cuerpo y F2 cuando el sentido es hacia dentro (fig. 22).

Figura 22.
(0.03MB).

Pedro Alarcón: signo de notación flic-flac.

A pesar de que la simbología que adapta para las formas con las que el pie golpea el suelo tiene un referente sistematizado, probablemente no resultaría visualmente sencilla para el aprendizaje.

El aspecto rítmico del método de Alarcón está basado en el sistema tradicional occidental de notación, en cuanto al uso de las figuras rítmicas como las negras, las corcheas, los tresillos y las semicorcheas. Contempla compases de 4×4 para los estilos flamencos sencillos como el Garrotín. Sin embargo, la simbología para los mecanismos la refleja por medio de líneas de percusión y letras (fig. 23). Recordemos que Navarro y Pablo, y Martínez de la Peña los señalan con símbolos en forma de pie (figs. 2,3 y5–9).

Figura 23.
(0.06MB).

Pedro Alarcón: notación zapateado, escobilla garrotín.

También es oportuno indicar que en este último trabajo aparece una recopilación de ejercicios y pasos propuestos por diferentes docentes del zapateado.

Propuesta de notaciónIntroducción

La presente propuesta de notación pretende ser una herramienta que ayude al conocimiento y comprensión del ritmo y notación del zapateado flamenco.

Como hemos dejado ver en los distintos sistemas de notación analizados, existen distintos aspectos que se pueden reflejar en la simbología del zapateado, como: terminología, formas en las que el pie golpea el suelo, ritmo, posiciones del pie y lateralidad. En nuestra propuesta de notación hemos descartado aquellos aspectos no sonoros y nos hemos centrado en las formas básicas con las que el pie golpea el suelo, usando una terminología con un criterio unificado, junto con aspectos sonoros rítmicos y de lateralidad, comunes en el sistema de notación de música tradicional occidental. Además de incluirlo en un sistema estandarizado, nuestra propuesta ha contemplado simbología que resultara visualmente sencilla para el aprendizaje. Entendemos que es de gran importancia que el aprendizaje del zapateado flamenco vaya vinculado a un sistema de notación sencillo y estandarizado, que además facilite su transmisión y aplicación en los distintos ámbitos educativos, incluyendo la Educación Infantil. Además, es desde la Educación Infantil donde los profesores deben contemplar el uso de tradiciones y músicas de nuestro patrimonio (Riaño y Cabedo, 2013). Este también sería el caso del flamenco.

Contextualización

Esta propuesta de notación toma como punto de partida la Ley Orgánica 2/2006 de 3 de mayo de Educación por la que se establece el currículo y se regula la ordenación de la Educación Infantil, fijada por el Gobierno en el Real Decreto 130/2006, 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas del Segundo Ciclo de Educación Infantil. Alguno de los objetivos que cita dicho decreto sobre las habilidades que deben alcanzar los niños de Educación Infantil son: «desarrollar habilidades comunicativas en diferentes lenguajes y formas de expresión» e «iniciarse en las habilidades lógico-matemáticas, en la lecto-escritura y en el movimiento, el gesto y el ritmo». Aunque la música y la danza actúan de forma transversal en las 3 áreas de conocimiento de Infantil, esta propuesta se concreta dentro del área de Lenguajes: Comunicación y Representación, donde se especifica:

El lenguaje musical posibilita el desarrollo de capacidades vinculadas a la percepción, el canto, la utilización de objetos sonoros e instrumentos, el movimiento corporal y la creación que surgen de la escucha atenta, la exploración, la manipulación y el juego con los sonidos y la música.

El lenguaje corporal tiene que ver con la utilización del cuerpo, sus gestos, posiciones, actitudes y movimientos con una intención comunicativa, estética y representativa (Real Decreto 1630/2006, 29 de diciembre, BOE, 4 enero 2007, p. 480).

Así mismo, en el Bloque 1: Lenguaje verbal, del segundo ciclo, el Real Decreto nos indica: «Acercamiento a la lengua escrita como medio de comunicación, información y disfrute. Interés por explorar alguno de sus elementos».

Esta propuesta de intervención para el aprendizaje del zapateado flamenco a través de un sistema de notación va a dirigirse a alumnado de segundo ciclo de Educación Infantil, en concreto en la última etapa, a los 5 y 6 años de edad. Se adscribe a asignaturas del Grado de Maestro en Educación Infantil como «Formación rítmica y movimiento» y «Actividades físicas artístico-expresivas: danza, ritmo y expresión corporal».

Recursos

Materiales: cuatro publicaciones: 3 libros-DVD (De las Heras, 2012, vol. 1, 2 y 3) y un libro-CD (De las Heras, 2015). En formato libro-DVD, la notación se muestra con ejemplos audiovisuales. En lo referente a la publicación en formato libro-CD, la notación se expone en formato papel.

Humanos: el docente a cargo del aula.

Contenidos de la notación

En nuestra propuesta de notación del zapateado, hemos contemplado los aspectos comunes del sistema de notación de música tradicional occidental: terminología, formas en las que el pie golpea el suelo, ritmo, posiciones del pie y lateralidad.

La terminología que proponemos está basada en el nombre correspondiente a las distintas zonas con las que el pie o el zapato choca con el suelo. El golpe que se realiza con toda la planta del pie en el suelo lo denominamos «planta»; con este mismo criterio proponemos una nomenclatura nueva para el golpe que se realiza con el metatarso del pie, la mitad de la planta, y por lo tanto lo denominamos «media planta». También proponemos una nomenclatura diferente a la del resto de los autores analizados en lo referente a los golpes que se realizan con el talón, basándonos también en la zona de impacto. Cuando el talón golpea con toda la zona del tacón del zapato, desde la posición en la que se encuentra el metatarso en el suelo, lo denominamos «tacón bloque», pues choca con el suelo toda la superficie del tacón, y cuando el golpe del talón se realiza con la zona externa trasera del tacón, lo denominamos «tacón de arista», pues la zona que choca con el suelo es solo la arista externa del tacón. El golpe que se realiza con la punta del zapato, la zona de los dedos del pie, lo denominamos «punta», donde ese mismo golpe, el resto de los autores analizados lo denominan «puntera».

Con respecto a los símbolos, comprobamos en la figura 24 cómo a cada mecanismo del pie fotografiado le corresponde una simbología representativa de la zona del pie que impacta con el suelo, con lo que esta iconografía hace sencillo el reconocimiento visual.

Figura 24.
(0.4MB).

De las Heras: posiciones, terminología y símbolos del pie.

En lo referente al ritmo, la notación que proponemos, al igual que Alarcón, está basada en el sistema de notación musical tradicional occidental. Usamos las figuras rítmicas: negras, corcheas, semicorcheas, etc. Sin embargo, lo que diferencia nuestra propuesta de la de Alarcón es que los símbolos creados para la planta, media planta, tacón y punta van a estar insertados como cabezas de nota, que tradicionalmente adoptan forma redonda. Esta forma de introducir los símbolos, además de basarse en sistemas de notación tradicional, resulta además visualmente sencilla, un factor fundamental para iniciarse en el aprendizaje de la notación.

En la figura 25 contemplamos la sustitución de cabeza de nota redonda por su simbología. Para diferenciar un pie del otro, lo señalamos a través de 2 líneas de percusión, en un bigrama, al igual que muchos sistemas de percusión: la línea superior para el pie derecho y la línea inferior para el pie izquierdo (fig. 26).

Figura 25.
(0.05MB).

De las Heras: cabezas de nota.

Figura 26.
(0.03MB).

De las Heras: lateralidad.

En cuanto al compás, al igual que Alarcón, contemplamos compases de 4×4 para algunos estilos flamencos sencillos (fig. 27). Los compases en los que vamos a iniciar el aprendizaje del ritmo del zapateado serán los compases de 3×4 y 4×4. El compás de 3×4 será transcrito para los estilos flamencos de Fandangos y Jaleos, y los compases de 4×4 para estilos como Tangos, Tientos, Farruca, Tanguillos y Taranto. No obstante, como melódicamente no todos los estilos flamencos resultan igual de sencillos, para Educación Infantil se recomienda escoger únicamente para compás de 3×4 el estilo de Fandango, y para el compás de 4×4 el estilo de Tangos.

Figura 27.
(0.04MB).

De las Heras: notación ejercicio por Tangos.

Propuesta de ejerciciosMetodología

La metodología de las actividades, como no podía ser de otra forma, tiene un enfoque globalizador basado en un proceso participativo y lúdico donde el alumnado recibe las herramientas y los recursos necesarios para generar su propio aprendizaje. Los ejercicios por imitación preceden a los ejercicios de iniciación a la simbología y representación gráfica. Aunque la introducción de ejercicios de notación de zapateado que proponemos va dirigida principalmente a la última etapa del segundo ciclo de Educación Infantil, de forma previa es importante que los alumnos se inicien en la escucha de los estilos flamenco sencillos realizando actividades rítmicas y de movimiento. Hay que tener en cuenta, además, que uno de los principios del método que proponemos consiste en aprender la notación y el ritmo al mismo tiempo que zapatean.

De 4 a 6 añosReconocimiento auditivo y psicomotricidad

  • Escuchar los estilos flamencos de Fandango y Tangos con cambios de intensidad y de velocidad.

  • Seguir corporalmente la pulsación de los estilos flamencos escuchados.

  • Palmear la pulsación de los estilos flamencos escuchados, al mismo tiempo que se camina.

  • Palmear y golpear con el pie el acento de los estilos flamencos escuchados.

  • Zapatear las 4 formas básicas de golpes de pies: planta, tacón en bloque, tacón de arista y punta.

  • Zapatear pasos sencillos: planta, planta tacón y planta tacón, tacón.

Introducción a los símbolos de notación

  • Reconocer y zapatear los 4 símbolos gráficos para las formas en las que el pie golpea el suelo: planta, tacón en bloque, tacón de arista y punta. Un ejemplo de ello en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=4YkP1_7MEso

  • Leer y zapatear la figura de negra en el estilo flamenco de Fandangos. Un ejemplo de ello en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=UyXp0RoxLBA

  • Leer y zapatear la figura de negra en el estilo flamenco de Tangos.

Conclusión

Las diferentes propuestas de notación expuestas nos han permitido cumplir con el primer objetivo: analizar los distintos aspectos que conforman estos 4 sistemas de notación del zapateado. A través del análisis de estos sistemas de notación se han extraído aspectos como: símbolos, nomenclaturas, formas con las que el pie golpea el suelo y representaciones gráficas de los diversos ritmos. También hemos visto reflejados ejercicios didácticos y propiedades «no sonoras» de movimientos y posiciones. Hemos comprobado que no todos los autores contemplan los mismos aspectos, ni los exponen de la misma forma. Este análisis ha sido el punto de partida para cumplir con nuestro segundo objetivo: nuestra propuesta didáctica de notación.

El sistema de notación de zapateado de Claqué propuesto por Herrera refleja una notación no convencional. Los diferentes símbolos propuestos no son representativos de la forma del pie y, por lo tanto, son difíciles de memorizar. Por otra parte, tampoco el aspecto rítmico está basado en un sistema de proporcionalidad, por lo que resulta inexacto. Cabe destacar como aspecto positivo para el aprendizaje que, en su notación, no solo expone ejercicios y ritmos, sino que su sistema pretende que el alumno aprenda a leer al mismo tiempo que a zapatear.

Con respeto a los sistemas de notación de zapateado flamenco, el propuesto inicialmente por Martínez de la Peña resultará un referente para los demás. Utiliza una simbología representativa para las 5 formas básicas de golpes del pie y señala de forma diferente la zona y el pie que realiza la acción, con las letras D e I para el pie derecho y el izquierdo, respectivamente. La terminología usada expone términos confusos, por ejemplo: usa «punta» y «puntera» para diferentes golpes que se realizan con distintas zonas del pie (zona de la punta del pie y del metatarso), cuya asociación no queda perfectamente definida; utiliza «tacón» para el golpe que se realiza con todo el tacón y «tacón raspado» para el golpe que se realiza con la zona externa trasera del tacón, aunque el golpe sea seco y no raspado. Esta propuesta de notación, además, deja aspectos sin señalar, como el ritmo.

La propuesta de notación de Navarro y Pablos, siguiendo la propuesta de Martínez de la Peña, señala de forma similar los 5 golpes del pie básicos, con simbología representativa de la zona y el pie que realiza la acción. También incluye la terminología inexacta de «punta, puntera y tacón raspado» para las mismas formas de golpe y tampoco señala los componentes rítmicos de forma precisa. Sin embargo, añade aspectos no sonoros, descripción de desplazamientos y golpes de pie nuevos, como el que denomina «punta raspada».

Alarcón, en su notación, obvia elementos visuales representativos del pie y los sustituye por elementos basados en la notación tradicional, como líneas de percusión y letras. Esta propuesta de representación, con numerosas líneas de percusión y letras, no resulta sencilla para la lectura. Sin embargo, los aspectos rítmicos quedan perfectamente definidos al estar basados en un sistema de proporcionalidad en cuanto a la duración de los sonidos. También muestra la terminología inexacta de «punta, puntera y tacón raspado» para las mismas formas de golpe que Martínez de la Peña y Navarro y Pablos. Añade la forma de golpe en la que el pie roza el suelo, y en lugar de llamarla «punta raspada», como Navarro y Pablos, la denomina «flic-flac».

El análisis de estos sistemas de notación ha servido para realizar nuestra propia propuesta y así poder introducirla en una proposición didáctica para Educación Infantil. En nuestra propuesta, la finalidad de la notación no es solo la conservación, sino también el aprendizaje, y por ese motivo, hemos elegido un sistema sencillo, cuya representación visual resulte clara e intuitiva para que pudiera resultar didáctica y que estuviera basada en aspectos rítmicos estandarizados para propiciar su transmisión y difusión. Los aspectos que hemos considerado positivos del análisis de otros sistemas los hemos incluido en nuestra simbología, mejorándolos, y hemos obviado los aspectos irrelevantes para nuestro objetivo. Por ejemplo, hemos prescindido de las propiedades «no sonoras» y descriptivas de posiciones y movimientos que se producen al zapatear, pues al estar basadas en el movimiento y no en el sonido, tendría un tratamiento de análisis diferente. Incluimos el aspecto simbólico, iconográfico representativo del pie, de los 5 golpes básicos de autores como Martínez de la Peña y Navarro, que resulta fácil de asociar visualmente, y lo hemos introducido como cabeza de nota, incluyéndolo así en la notación tradicional. En lo referente a la nomenclatura, se ha utilizado para todos los mecanismos el nombre de la zona del pie o del zapato que golpea el suelo para tener un criterio unificado. Hemos usado una nueva terminología para algunas formas de golpe. Al golpe que se realiza con la zona del metatarso del pie y los dedos, la mitad de la planta del pie, lo hemos denominado «media planta». También hemos diferenciado las diferentes formas de golpe de tacón. Cuando el talón golpea con toda la zona del tacón del zapato, desde la posición en la que se encuentra el metatarso en el suelo, lo denominamos «tacón bloque», pues choca con el suelo toda la superficie del tacón; y cuando el golpe del talón se realiza con la zona externa trasera del tacón, lo denominamos «tacón de arista», pues la zona que choca con el suelo es solo la arista externa del tacón. El pie que realiza la acción (derecho e izquierdo) queda señalado por medio de un bigrama. Estas 2 líneas de percusión se encuentran dentro de la notación tradicional y el número reducido de líneas resulta sencillo para su lectura. El aspecto rítmico queda también bien definido al incluirse en un sistema de proporcionalidad estandarizado para así poder propiciar su aprendizaje y transmisión. Cabe destacar que tanto en la propuesta de Herrera como en la nuestra, el objetivo principal es que el alumno aprenda a leer al mismo tiempo que zapatea. Esto es posible porque ambos autores somos intérpretes y docentes de zapateado. Factores como la universalidad, la facilidad de aprendizaje y la transmisión han sido los pilares fundamentales en los que hemos basado nuestro sistema de notación.

Finalmente, esta propuesta de notación se ha enmarcado dentro de la enseñanza de Educación Infantil. Se adscribe a la legislación y los objetivos generales de esta etapa de enseñanza. Se incluye en las distintas áreas y bloques de contenido. Se fundamenta en principios metodológicos generales en Educación Infantil, global, participativa y lúdica, incluyendo en la propuesta una serie de actividades. Estas se han estado desarrollando en diferentes cursos, donde los resultados fueron favorables.

En definitiva, sería interesante que este análisis y la exposición de esta propuesta sentara las bases para que nuestra proposición de notación del zapateado flamenco pudiera servir como una herramienta para la enseñanza-aprendizaje y conservación del ritmo del zapateado en las aulas de Educación Infantil. Que la introducción a la lectoescritura y la práctica de percusión corporal en Educación Infantil no fuera ajena al zapateado de músicas de nuestro patrimonio, como es el Flamenco.

Conflicto de intereses

La autora declara no tener ningún conflicto de intereses.

Referencias
Alarcón, 2004
P.R. Alarcón
Método pedagógico de interacción música/danza
Flamenco Escrito Editores, S. A., (2004)
Colomé, 2007
D. Colomé
Pensar la danza
Turner Publicaciones S. L., (2007)
De las Heras, 2012a
R. De las Heras
Método de zapateado flamenco, 1, libro-DVD
RGB Arte Visual S. L., flamenco live, (2012)
De las Heras, 2012b
R. De las Heras
Método de zapateado flamenco, 2, libro-DVD
RGB Arte Visual S. L., flamenco live, (2012)
De las Heras, 2012c
R. De las Heras
Método de zapateado flamenco, 3, libro-DVD
RGB Arte Visual S. L., flamenco live, (2012)
De las Heras, 2015
R. De las Heras
Zapateado Flamenco. El ritmo en tus pies 1. Libro-CD
Boileau, (2015)
Espada, 1997
R. Espada
La danza española. Su aprendizaje y conservación
Librerías deportivas Esteban Sanz, S. L., (1997)
Herrera, 2012
A. Herrera
Contaptoe. El mejor método para aprender claque
Dykinson, (2012)
Laban, 2004
R. Laban
Danza educativa moderna
Paidós, (2004)
Martínez de la Peña, 1969
T. Martínez de la Peña
Teoría y práctica del baile flamenco
Madrid, (1969)
Navarro y Pablo, 2007
J.L. Navarro,E. Pablo
Figuras, pasos y mudanzas. Claves para conocer el baile flamenco
Almuzara, (2007)
Riaño y Cabedo, 2013
M.E. Riaño,A. Cabedo
La importancia del patrimonio musical en el aula. Estudio sobre la opinión del profesorado en educación infantil
Eufonía, 58 (2013), pp. 67-78
Copyright © 2016. Facultad de Formación del Profesorado y Educación de la Universidad de Oviedo