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Fisioterapia 2015;37:140 - DOI: 10.1016/j.ft.2014.07.004
Carta al Director
Estrés y otras series de males nos acechan en la docencia
Stress and other series of problems that occur in the condition
M.M. Ortega-Marlascaa,b,
a Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Centro de Salud San Telmo, Servicio Andaluz de Salud, Jerez de la Frontera, Cádiz, España
b Profesor Asociado en Ciencias de la Salud, Departamento de Medicina, Facultad de Medicina, Universidad de Cádiz, Cádiz, España
Sr. Director:

En referencia a la reciente editorial titulada «El estrés académico en estudiantes de ciencias de la salud»1 desearía realizar una serie de comentarios.

De entrada felicitar a los autores por su claro y franco enfoque. Durante su lectura he ido constatando como lo que referenciaban fueron elementos de mi biografía personalmente experimentados a lo largo de mi periodo formativo dentro de la formación universitaria y durante la etapa de especialización.

Creo que durante la formación académica se podría incluir otro tipo de estresor, como son los asociados a un futuro incierto, pues tal y como me comentan mis alumnos, las salidas profesionales y el grado de paro tras la salida de las aulas es otro de los elementos de sus preocupaciones. En no pocas ocasiones, su enfoque profesional va netamente dirigido hacia especialidades con altos ingresos o donde el paro no es tan prevalente. Estas miras no solo son a corto plazo, pues muchos de ellos ya durante su formación académica ya complementan de forma intensiva su formación en otros idiomas, al tener casi asumido que su futuro anda fuera de nuestras fronteras al igual que los más de 7.000 médicos2 que han tenido que emigrar de nuestras tierras; la gran mayoría de ellos tras un periodo de formación sufragado por el erario nacional y del que sacaran usufructos unos terceros que en nada nos beneficia a los españoles.

Otro de los grandes elementos que pienso son delimitantes y debilitados en la formación académica es la escasa frecuencia con la que se les demuestra a los alumnos la constatación practica de lo que se les enseña, con ejemplos prácticos en nuestro día a día laboral. El que se le faciliten casos clínicos o ejemplos prácticos personales tuyos que has tenido que manejar con documentación (y sobre todo fotográfica) facilita la adquisición de conceptos y dinamiza la docencia, especialmente si añades tus comentarios personales del caso que viviste en primera persona.

Coincido con los autores en señalar como en ocasiones los alumnos en sus periodos de prácticas les llama la atención y en caso les marca el contacto directo con el sufrimiento y las repercusiones de la enfermedad: un elemento en el que es difícil constatar con la formación académica reglada. El tinte ictérico de la hepatitis es más fácil de recordar cuando se constata en directo y se ve el grado de afectación en el día a día del que la padece, o el sida se ve en una persona cuya fisionomía dirían que corresponde con una persona «sana».

Para ello, creo firmemente que la docencia es algo «más diferenciada» cuando el docente es un profesional en activo en el día a día de la clínica, y de la que se pueda nutrir para extraer casos para aportarlos en sus clases de forma gráfica, o incluso en directo, como antes se hacían en los policlínicos.

Finalmente insistiría en retomar la figura clásica del profesor que mantiene un contacto estrecho y prolongado con su alumno en su mismo puesto de trabajo, conociendo su día a día, y por tanto, permitiendo que se empape de sus sentimientos y forma de poner en suerte desde la práctica los conocimientos, además de poder plantearse dudas que puedan ser contestadas en directo o bien retomadas con más mesura fuera de las horas asistenciales. Aquellos que gozamos con este tipo de formación, lo vivimos como un refuerzo que contrarresta el hastío y los altos niveles de quemazón profesional que tanto nos cerca a los médicos asistenciales, y diría que a los médicos de familia en especial.

Puede que con esta forma de docencia y con un apoyo más real y constatable a los docentes-clínicos, los estresantes de nuestros alumnos sufrieran una franca mejoría.

Bibliografía
1
R. González Cabanach,R. Fernández Cervantes,L. González Doniz
El estrés académico en estudiantes de ciencias de la salud
Fisioterapia [Internet], 36 (2014), pp. 101-102
2
En los últimos tres años, más de 7.000 médicos han solicitado el certificado de idoneidad para salir fuera de España CGCOM [Internet] [consultado 3 Jun 2014]. Disponible en: https://www.cgcom.es/noticias/2014/02/14_02_18_certificado_idoneidad
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