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2016 FI

1.439
© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2016

Indexed in:

Index Medicus/Medline, Excerpta Medica/EMBASE, IBECS, IME Cancerlit, Bibliomed, CabHealth, Scisearch, HealthStar, Scopus, Prous, Science Intergews, Science Citation Index Expanded.

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  • Impact Factor: 1.439 (2016)
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© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2016

Allergol Immunopathol (Madr) 2002;30:120-6
Implicación etiológica de los alimentos en la dermatitis atópica: datos en contra
Etiologic implication of foods in atopic dermatitis: evidence against
A. Martorell Aragonésa
a Jefe de la Secci??n de Alergia. Servicio de Pediatr??a. Hospital General Universitario de Valencia. Profesor Asociado de Pediatr??a. Facultad de Medicina. Universidad de Valencia.
Abstract
La dermatitis atópica (DA) es una enfermedad cutánea inflamatoria crónica característica, que ocurre típicamente en individuos con una historia personal o familiar de atopia. Los niños con DA presentan con frecuencia sensibilización a alimentos mediada por IgE, siendo los más frecuentemente implicados el huevo y la leche de vaca. Pero en la actualidad se mantiene la controversia acerca de si la alergia alimentaria es un factor etiológico de la DA o simplemente se asocia a ella, acompañándola, como una expresión más de la predisposición atópica del paciente. Aproximadamente el 40 % de los lactantes y niños pequeños con DA moderada a grave presentan alergia alimentaria comprobada mediante pruebas de provocación a doble ciego, pero no parece ser la primera causa de la dermatitis, puesto que ésta se inicia, en muchos casos, antes de que el alimento responsable de la sensibilización alérgica se haya introducido en la dieta del lactante. Los estudios de provocación a doble ciego con alimentos en pacientes con dermatitis atópica, demuestran fundamentalmente reacciones de tipo inmediato, compatibles con alergia mediada por IgE, que ocurren entre 5 minutos y 2 horas, con clínica sobre todo cutánea (prurito, eritema, exantema morbiliforme, habones), en segundo lugar digestiva (náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea), también pueden presentar síntomas respiratorios (sibilantes, congestión nasal, estornudos, tos), pero no indican la aparición de dermatitis. Algunos autores opinan que las respuestas al alimento en la prueba de provocación pueden aparecer también de forma tardía, principalmente en las siguientes 48 horas, con clínica de exacerbación de la dermatitis. Pero los síntomas tardíos son difíciles de diagnosticar y atribuir estos síntomas a un determinado alimento puede resultar imposible. Las reacciones tardías se han atribuido a un mecanismo inmunológico no mediado por IgE y para su diagnóstico se ha propuesto la realización de pruebas de parche con alimentos. Los resultados de las pruebas de parche con leche de vaca, en nuestra experiencia compartida por otros autores, no parecen ser muy específicos y podrían ser debidos, al menos en parte, a la acción irritativa de la aplicación de estos parches sobre la piel reactiva del niño con dermatitis atópica. Siempre será difícil demostrar la implicación de los alimentos en la DA, puesto que en la mayoría de los casos no hay que esperar que se resuelva con su exclusión de la dieta. El alimento sería en todo caso uno más entre los diversos exacerbantes posibles, de aquí la dificultad de identificar su responsabilidad en la evolución de la enfermedad. En cualquier caso, hacen falta más estudios prospectivos a doble ciego para comprobar la eficacia de la dieta de exclusión en el tratamiento de la DA. Al margen de la discusión acerca del papel etiológico de los alimentos, lo más importante en una dermatitis atópica es entender que estamos ante un niño atópico, es decir, ante un niño predispuesto a sensibilizarse a los alergenos del ambiente, en los primeros años a alimentos y posteriormente a aerolergenos. Por lo que en un niño con DA es necesario valorar y estudiar una posible sensibilización alérgica a alimentos con el fin de evitar una reacción alérgica y prevenir el posible desarrollo de patología alérgica respiratoria en los años siguientes.
Abstract
Atopic dermatitis is a typical chronic inflammatory skin disease that usually occurs in individuals with a personal or family history of atopy. Children with atopic dermatitis frequently present IgE-mediated food sensitization, the most commonly involved foods being egg and cow's milk. However, controversy currently surrounds whether food allergy is an etiological factor in atopic dermatitis or whether it is simply an associated factor, accompanying this disease as one more expression of the patient's atopic predisposition. Approximately 40 % of neonates and small children with moderate-to-severe atopic dermatitis present food allergy confirmed by double-blind provocation tests but this allergy does not seem to be the cause of dermatitis since in many cases onset occurs before the food responsible for allergic sensitization is introduced into the newborn's diet. Studies of double-blind provocation tests with food in patients with atopic dermatitis demonstrate mainly immediate reactions compatible with an IgE-mediated allergy. These reactions occur between 5 minutes and 2 hours and present mainly cutaneous symptoms (pruritus, erythema, morbilliform exanthema, wheals) and to a lesser extent, digestive manifestations (nausea, vomiting, abdominal pain, diarrhea), as well as respiratory symptoms (wheezing, nasal congestion, sneezing, coughing). However, these reactions do not indicate the development of dermatitis. Some authors believe that responses to the food in provocation tests may also be delayed, appearing mainly in the following 48 hours, and clinically manifested as exacerbation of dermatitis. However, delayed symptoms are difficult to diagnose and attributing these symptoms to a particular foodstuff may not be possible. Delayed reactions have been attributed to a non-IgE-mediated immunological mechanism and patch tests with food have been proposed for their diagnosis. In our experience and in that of other authors, the results of patch tests with cow's milk do not seem very specific and could be due, at least in part, to the irritant effect of these patches on the reactive skin of children with atopic dermatitis. The involvement of foods in atopic dermatitis will always be difficult to demonstrate given that an exclusion diet is not usually required for its resolution. Food is just one among several possible exacerbating factors and consequently identification of its precise role in the course of the disease is difficult. Further double-blind prospective studies are required to demonstrate the effectiveness of exclusion diets in the treatment of atopic dermatitis. Apart from the controversy surrounding the etiological role of foods, the most important point in atopic dermatitis is to understand that the child is atopic, that is, predisposed to developing sensitivity to environmental allergens; in the first few years of life to foods and subsequently to aeroallergens. Consequently, possible allergic sensitization to foods should be evaluated in children with atopic dermatitis to avoid allergic reactions and to prevent the possible development of allergic respiratory disease later in life.
Palabras clave
Atopic dermatitis, Atopic eczema, Food allergy
Keywords
Dermatitis atópica, Eczema atópico, Alergia alimentaria
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